Los 10 temas que definirán las finanzas en 2021

Los 10 temas que definirán las finanzas en 2021

Entrando en la recta final del 2020, el año más turbulento de la historia reciente, se empieza a avizorar lo que puede suceder en el próximo año. Con la vacuna contra el COVID-19 como principal esperanza para la recuperación de los mercados, hay varios elementos que son los que cualquier analista o economista debe considerar para encarar el próximo año. Por esto, vamos a ver los 10 temas que definirán las finanzas en 2021.

La agenda para el 2021 va tomando color de a poco con los nuevos anuncios. Los diferentes laboratorios que están en plena “competencia” por encontrar una vacuna que sea lo suficientemente fuerte contra los efectos del coronavirus.

De esta forma, Pfizer y Moderna, dos laboratorios estadounidenses, se perfilan como lideres en la búsqueda por paliar al COVID-19 en el mundo. Sus vacunas anunciaron con un 90 y un 94.5% de efectividad respectivamente.

La recuperación forma parte de un ciclo

Cuando se habla de ciclo, nos referimos a la suba lógica de los mercados luego de la caída estrepitosa del 2020. Salvo China, el resto de los países del mundo en su conjunto tuvieron una pérdida del 4% del PBI aproximadamente, y aún quedan 45 días por recorrer del año, lo que puede seguir aumentando ese porcentaje.

Una recuperación es inevitable en todo momento y si bien ya hubo un rebote de la actividad económica en estos últimos meses, todavía estamos muy lejos de alcanzar los niveles “pre-covid”. Por las características de la crisis y el accionar de los principales bancos centrales de las potencias económicas más grandes, es probable que los activos de riesgo, incluyendo materias primas, sectores cíclicos y mercados emergentes, vuelvan a ser una buena alternativa para la inversión.

Marineros de tormentas

Mientras la vacuna contra el COVID-19 sea más esperanza que realidad, la perspectiva de un crecimiento sostenido de la economía en su conjunto es más un deseo que algo posible. Además, esto no solo implica que exista una vacuna sino que se pueda distribuir de forma pareja en todo el mundo para evitar cualquier rebrote o miedo a que vuelva cualquier tipo de aislamiento.

Hasta el momento en el que eso suceda, la incertidumbre será una moneda corriente en todas las previsiones y los economistas de todo el mundo acudirán a la receta principal de cualquier analista, el “depende”. Y nunca será más cierto dado que no hay fechas definidas para que esto suceda. El ideal es que más del 55% de la población mundial se haya vacunado.

Cambios en las tasas de interés

Aunque en Argentina las tasas de interés suben y bajan todos los días, y la inflación no hace otra cosa que subir, en el resto del mundo, con economías más estables, tanto las tasas como la inflación son dos referencias que se miran con mucho cuidado porque existe una planificación de largo plazo.

Actualmente, lo que se buscará es mantener controlada la curva de la inflación para que aumente ligeramente (sí, aunque parezca difícil, buscan que suba la inflación), mientras que las tasas de interés se alejarán de los rendimientos actuales (entre negativos y el 0%). Lo más probable es que los rendimientos de los bonos soberanos a 10 años de Estados Unidos ronden el 1.3%.

Europa será una montaña rusa

Siempre se emparda como mercados de referencia a Europa y Estados Unidos, sin embargo, la recuperación será distinta en ambos casos porque en Europa hubo muchísimas restricciones más a la actividad que en Estados Unidos y por lo tanto, el daño económico será mayor en el largo plazo y más complicado de invertir.

Además, Italia, Francia y España son los ejemplos más claros de la gravedad y severidad que los rebrotes pueden alcanzar y el grave impacto sobre la economía. Entonces existe la posibilidad que por cada avance o pequeña recuperación que tengan los activos europeos, puedan verse perjudicados como acto seguido.

China, la gran potencia

La segunda economía del mundo fue la primera en registrar casos de COVID-19 en el mundo y sus restricciones severas a tiempo hicieron que el impacto que tuvo el coronavirus sobre la economía fuera muy grave, pero por un corto período de tiempo. De esa forma, China será el único país que en 2020 finalice con un PBI más alto que el año anterior, y si bien tuvo un segundo trimestre para el olvido en términos económicos, hoy avanza a paso de locomotora.

No solo recuperó casi todo el nivel de su PBI previo a la pandemia, sino que mientras todo el resto del mundo sigue lidiando con las restricciones, el gigante asiático se encarga de establecer una economía de bases sólidas que puedan sostenerse en el tiempo, y emerger como la gran ganadora de este virus.

Estos fueron los cinco primeros indicadores a tener en cuenta para el año financiero 2021. Será cuestión de estar atento para los próximos 5, y poder armar la cartera en base a eso. La asunción de Biden y la ola verde que se aproxima es uno de los grandes factores a tener en cuenta.

Un nuevo ciclo de alzas para las materias primas

Las materias primas en todo el mundo demostraron durante los últimos meses una volatilidad que fue de la mano con lo que pasó en la economía a nivel mundial. Además, esto provocó que los propios productores no realicen las inversiones necesarias para sostener diferentes rubros que nada pudieron hacer frente a la pandemia.

De esta forma, se augura una tanda de subas constantes para el sector de las materias primas, alejándose de la volatilidad actual y pudiendo ubicarse en niveles precios a la pandemia e incluso por encima, para recuperar parte del terreno perdido. En este sentido, activos como el petróleo pueden pasar de los 40-42 dólares que rondan actualmente los 2 principales barriles de referencia (WTI y Brent) a una media de 65-67 dólares para mediados o fines del 2021, un crecimiento de casi el 50% en dólares.

La era de los emergentes

Tras lo que pasó con los mercados emergentes, que descendieron por su dependencia de los grandes centros económicos; los inversores encuentran una gran oportunidad para invertir en este tipo de economías de cara al 2021.

No será un camino sencillo para todas estas economías. Sin embargo, es de esperarse que busquen su recuperación lo antes posible, y por regla general, si hay una caída abrupta, la subida también lo será. Por tanto, el posicionamiento estratégico en algunos de estos países será fundamental. Aun así, cabe mencionar que aún pueden verse quiebras de diferentes empresas antes de un repunte constante.

Analistas de Goldman Sachs aseguran que parte del posicionamiento de cartera para el 2021 es apuntar a deuda soberana de algunas de las economías. Estas buscan destacarse entre los emergentes y ofrecen mayores rendimientos que la deuda estadounidense, como lo son México, Rusia, Sudáfrica y Brasil.

La agenda Biden es parte del proceso

Con un nuevo presidente electo, la agenda de la primera economía del mundo prácticamente dio un vuelco de 180°. Si bien Estados Unidos mantiene algunas de sus prioridades a tiempo completo sin importar si en la Casa Blanca haya republicanos o demócratas. Sin embargo, es cierto que para la próxima gestión que inicia el 20 de enero del año próximo, hay ciertos puntos que exigen cierta atención.

La potenciación de empresas de energías renovables y los modelos eco-sustentables son parte de las prioridades de la agenda Biden. En ese sentido, las empresas que buscan alternativas para frenar los efectos del cambio climático de largo plazo. Estas empresas, tendrán unos años de actividad intensa para poder adecuarse a las exigencias que el Gobierno norteamericano imponga para nuevos planes de inversión.

Diversificación, clave para las coberturas y los refugios

Toda cartera diversificada debe incluir tanto activos de riesgo como algunos que, a pesar de no ofrecer grandes ganancias, sí brindan una seguridad . Esto de manera que en cualquier vaivén financiero a nivel mundial, una parte de nuestras inversiones se mantengan estables a pesar de cualquier crisis.

En este sentido, los bonos soberanos de las principales economías del mundo han sido este tipo de refugio o cobertura durante tiempos difíciles. Pero actualmente, los bonos de economías como Estados Unidos, Alemania y Japón están en terrenos de rendimientos cercanos al cero o directamente en valores negativos. Por lo que apuntar hacia activos como algunas divisas o metales preciosos se convirtió en una alternativa beneficiosa para momentos difíciles.

La crisis sanitaria, el mayor desafío

Aunque se crea que los efectos del COVID-19 van mermando de a poco, la flexibilización en algunos lugares condicionó fuertemente la economía de mediano plazo. España y Francia son el ejemplo más claro: cuando empezaron a reactivar su economía, se disparó la cantidad de contagiados y muertos a niveles récord.

Los avances de Pfizer y Moderna ofrecen cierta esperanza de cara al próximo año. Pero hasta no tener lo que se llama “inmunidad de rebaño”, es virtualmente imposible concebir una recuperación exitosa. En Europa quedó demostrado que lo que los anticuerpos generados no son suficientes de manera natural.

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