2018 ¿El peor año de todos?

2018 ¿El peor año de todos?

 

 

Fue un año largo y debo contarte muchas cosas de este 2018. Me cuesta encontrar algún dato positivo este año que esta pasando y quiero contarte en números un año que nos dio números rojos. Pero los números nos dicen poco si no los analizamos. Por eso, que hoy te enviamos este informe de cierre del año, para mostrarte el mal año que pasamos en materia económica y financiera.

El Gobierno se encontró con una crisis que él mismo gesto a fines de 2017, tomando cada decisión profundizando la crisis. El gobierno en busca de cumplir sus metas fiscales propuestas por el FMI ha subido los impuestos, cuando la quita de estos son la solución para mejorar la situación económica del país.

A medida que incremente los impuestos nos encontramos en un espiral tóxico sin salida en el mediano plazo. Esa es una de las razones por la cual el riesgo país sigue creciendo. Un país que carece de gobernabilidad y una ineptocracía dirigencial que cada día que toma una medida económica empeora aún más la situación económica se ha convertido en sinónimo de Argentina.

 

(*) En miles de millones de pesos.
(**) En miles de millones de pesos.
(***) En miles de millones de dólares.

 

Inversiones en bolsa.

 

Para las inversiones en bolsa fue el peor año desde 2011 ya que el indice Merval, si bien se mantuvo su valor en pesos, colapso en su valor en dólares. Se desplomó un 53% su valor en dólares durante todo el año 2018. Mostrando una verdadera perdida de valor de las empresas argentinas.

En pesos, la mayoría de las empresas perdieron su valor, el ejemplo más emblemático es el de Banco Galicia que perdió un 22% de su valor en pesos, mientras que su valor en dólares se vio perjudicado por un desplome del 60%. Estos valores demuestran que estamos dentro de uno de los peores años de los últimos 10 años. Solo una acción logró superar las expectativas de todos: La acción única.

No solamente se vio afectado el indice Merval y todas sus acciones aunque YPF fue la única que gano apenas un 19% en todo el 2018 muy por debajo de los indices de devaluación e inflación. Los bonos han sido víctimas de las malas desiciones de la actual gestión provocando bajas de hasta 40% en dólares. Post devaluación lo único que se retroalimentó fue la bicicleta financiera generando ingresos para aquellos que  apostaron a inversiones sin ningún tipo de riesgo de capital. Tal como los dólares liberados o dólares baratos.

 

Devaluación e inflación.

 

Otra de las estrellas de este año fue el peso y la categórica perdida de su valor. Comenzando el año en 18,72 pesos  el valor del dólar y llegando a valer 38,90 pesos el mismo dólar hacia finales de año. Mostrando una clara destrucción del poder adquisitivo de  todos los argentinos y esta devaluación fue acompañada por un fuerte pass through.

Este término es definido en la economía como el traslado a la suba de precios posterior a una devaluación. Pero esta situación no ocurre en todos los países, una devaluación no implica más inflación pero en nuestro país devaluación es sinónimo de inflación. Esto se origina porque nuestro pass through es uno de los más altos del mundo debido a nuestra volatilidad histórica.

En el año 2003 un peso argentino salía 10 pesos uruguayos hoy esa convergencia paso a ser 0.86 centavos es decir, perdimos en 15 años 10 veces el valor de nuestra moneda acelerándose este año en 2 veces. En términos comparativos perdimos 10 a 0 contra Uruguay en 15 años.

Este 2018 tuvimos la inflación más alta desde 1991. Argentina rompió el récord de volver a tener niveles de la recuperación de la hiperinflación del 89.

La devaluación destruye no solamente el valor del dinero (nuestros pesos)  sino que también todo instrumento para generar riqueza potenciando más la inflación y generando menos crecimiento económico en el largo plazo. La caída de la actividad registra un 4% respecto de principios de año. Mostrando claramente una crisis que aún puede mantenerse o empeorarse.

La inflación llegando a niveles mayores al 50%, con una caída del producto del 4% y una tasa de interés cercana al 60% demuestra que estamos en una estanflación. Sé que estoy usando términos muy técnicos pero quiero que te interiorices para poder tomar en cuenta el nivel de destrucción de la economía argentina.

Me tomaré, unos minutos para explicarte que significa estanflación. Este término lo utilizó por primera vez Ian McLeod un ministro británico de Finanzas. El termino acuña la palabra estancamiento económico e inflación. Para la mayoría de los analistas y economistas es uno de los peores escenarios a nivel económico. La suba del nivel general de precios complica las recetas de los gobiernos para poder combatirla, ellos no pueden optar por gastar mucho dinero porque ya lo hicieron y si recurren a ese tipo de política pueden generar más inflación.

En caso, que quieran bajar la tasa de interés para incentivar la producción a través de créditos baratos, corren el riesgo que el dólar se dispare y profundice más aún la recesión, destruyendo el valor de todos los activos en dólares.

Por esta razón, la delicada situación macroeconómica que vivimos en Argentina puede terminar de explotar el año próximo si no se resuelve bajar el nivel de endeudamiento y reformar el sistema tributario de nuestro país. Bajar los impuestos implicaría aumentar el deficit fiscal en el corto plazo pero mejorar la calidad económica de los próximos 10 años.

Impuestos indignos.

 

Argentina esta frente a las puertas del abismo una vez más y no logrará salir de ella subiendo impuestos, es cierto que subiendo los impuestos permite equilibrar la balanza fiscal en el muy corto plazo. Pero aumentarlos para seguir gastando destruye la actividad productiva y genera distorsiones a largo plazo. Afectando las desiciones de inversión de las empresas y las decisiones de consumo y ahorro de las personas.

Porque hay una realidad si más impuestos nos cobran menos dinero disponible tenemos para consumir e invertir. Esto lleva a una crisis más profunda a costa de solventar al ineficiente Estado argentino.

El mejor ejemplo de esta destrucción es el impuesto a la renta financiera, un gravamen que manipula al ahorrista que financia al Estado ya sea en Lebacs, que ya hoy no están o en Lecaps o incluso Letes.

También a aquellos que financian al Estado invirtiendo en bonos dolarizados sufrirán un robo del 15% en dólares. Es decir, vamos a financiar el desastre fiscal por doble partida, una por el pago de la letra o bono y por el otro lado por la aplicación de un impuesto absurdo con una alícuota del 15%.

Para mejorar una economía se necesita desarrollar el mercado financiero, que es el punto de encuentro entre el ahorro y la inversión. Este Gobierno, se esfuerza en hacerlos desencontrar, generando incentivos al atesoramiento y a la fuga de capitales. Si bien, el impuesto exceptúa a los capitales extranjeros provoca que nosotros los pequeños inversores nos vayamos hacía otros mercados.

¿Por qué nos vamos a otros mercados? Porque estamos hartos de que la presión tributaria de nuestro país sea tan alta como la de un país escandinavo pero con los servicios y la volatilidad de un país de Africa Central.

En conclusión, Argentina camina a paso firma hacía un infierno que el peronismo y su alternativa nos llevan de manera acelerada. Siendo un país que creció una octava parte de lo que crecieron la mayoría de los países de la región.

¿Es el fin de Argentina?

Es una pregunta que nos hacemos desde hace tiempo, pero en realidad llegamos al final de nuestra dignidad financiera.

 

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Un fuerte abrazo y por un mejor 2019!

Mariano De Rosa

Presidente de Más Inversiones.

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