2022 y el comercio internacional

2022 y el comercio internacional

Según las últimas proyecciones, en 2022 el comercio internacional tendrá altas y bajas. Las exportaciones argentinas siguen con buen pronóstico, aunque con precios internacionales más bajos. Los contenedores seguirán en falta hasta mediados del año que viene, por lo que se espera que haya que pagar más por los productos importados.

Las proyecciones para 2022 y el comercio internacional para el próximo año son positivas. En el caso argentino, las expectativas de los empresarios apuntan a repetir los números de este 2021, con un escenario base de unos USD 75.000 millones de exportaciones y precios internacionales más bajos en la comparación interanual.

En el escenario internacional hay dos factores que presionarían a los mercados emergentes como el argentino. Por un lado, la política monetaria estadounidense más estricta con el consecuente fortalecimiento del dólar y la posible disminución de flujos comerciales. Por el otro, un crecimiento más lento de China.

La inflación, siempre la inflación

El economista del Ieral Jorge Day señala que el año que viene el intercambio internacional seguiría creciendo, pero a niveles más bajos: entre 2% y 3% en dólares. Advierte que un punto a seguir es qué pasará con la inflación y las tasas de interés. También se espera una caída de los precios de las commodities.

Este año, los precios internacionales récord implicarán que los ingresos fiscales por retenciones por parte de las principales cadenas granarias argentinas rondarán los USD 8.610 millones. Este es un incremento de 134% interanual de acuerdo a las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario. Con esa cifra, el aporte extra respecto al 2020 será de unos USD 5.000 millones, explicado principalmente por precios.

Materias primas a la suba

Los productos primarios y manufacturas de origen agropecuario suman el 70% de las exportaciones argentinas. La casi totalidad de esas cadenas son superavitarias. David Miazzo, economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada), indica que en cuanto al volumen de producción, la campaña de granos que está en marcha sería mejor que la pasada (en caso de no mediar contingencias climáticas que la compliquen).

Vale recordar que el trigo ya aportó unas tres millones de toneladas extras. La soja y el maíz, a su vez, sumarían otras 7 millones. En total son 10 millones de toneladas (7,7%) por encima de la 2020/21.

El problema de la carne

Respecto de la carne, será clave qué decida el Gobierno sobre el cepo exportador. Este año, según un informe de la consultora AZ Group, los despachos caerán unas 100.000 toneladas, con lo que cerraría en 810.000 toneladas.

Esto es 20% menos de lo que se esperaba a comienzos del 2020. La meta del sector era alcanzar el millón de toneladas.

Planteos para crecer

Fernando Landa, presidente de la Cámara de Comercio Exterior de Argentina, se apega a un escenario 2022 “de base conservadora, tal vez algo por debajo de los USD 75.000 millones”. Entiende que el campo “andará bien” y que la industria automotriz podría crecer 30% interanual. “Ese repunte prueba los efectos que tiene la eliminación de los derechos de exportación”, enfatiza.

La referencia es a la decisión del Gobierno de eliminar las retenciones a las exportaciones incrementales de autos y autopartes. El próximo año las empresas continuarán tributando con las alícuotas actuales hasta un monto equivalente a las exportaciones del 2020 (4,5% o 3%) y no pagarán por los envíos que superen esa base.

Landa sostiene que las retenciones son altamente negativas. “Por ejemplo, en el sector lácteo, la carga sobre la lacto albúmina nos hace perder contra Brasil. Hay que revisar el tema a la luz de lo que pasó con los autos. Entendemos que el equilibrio fiscal es importante, pero el ingreso de divisas es fundamental, concluye.

Lista de incertidumbres

Otros temas que preocupan a los empresarios y sobre los que esperan definiciones son la concesión de la hidrovía, principal canal por donde sale 70% de las exportaciones argentinas.

Las restricciones cuantitativas a los despachos de carne, el tipo de cambio, las tarifas energéticas, los precios de los combustibles y las limitaciones a las importaciones son incertidumbres constantes, pero más aún para 2022 y el comercio internacional.

Fletes y contenedores

A escala internacional, Landa sostiene que la tarifa de los fletes es un problema crítico que a Argentina, por su ubicación geográfica, golpea doblemente.

Los especialistas entienden que los costos logísticos internacionales no se estabilizarán hasta el primer semestre del 2022. A eso se le suma que continúa la escasez de contenedores.

Atropello a la competitividad

Fernando Furci, gerente de Cámara Importadores de la República Argentina (CIRA) añade que, además, se sigue tributando sobre una base imponible de flete de USD 15.000. “Si tomo USD 40.0000 pago sobre USD 55.000, es un atropello a la competitividad”, grafica. 

“Hay incertidumbre. No solo operativa, sino también económico financiera. Eso no permite una proyección de costos razonables. Trasladamos a nuestros negocios parte de esa falta de información”, agrega.

¿Seguirá el dólar oficial como ancla?

Day plantea que, hasta inicios de este año, el dólar oficial no estaba bajo. Por esta razón, las exportaciones repuntaron en un mundo que “no solo compró más, sino que tenía mejores precios”. Con el paso de los meses el panorama se complicó y la incógnita para 2022 es si el Gobierno seguirá usando el dólar oficial como ancla y cuánto afectará a los exportadores.

Adelanta que en los últimos meses hubo una baja en las cantidades exportadas. Pero admite que hay que esperar para ver si es “tendencia”. Ya el relevamiento del Banco Central (REM) sostiene que las exportaciones dejarían de crecer. El temor es que caigan.

“Las herramientas para corregir existen”, continúa Day. El punto es si el Gobierno se animará a usarlas. La principal está vinculada al dólar. Sincerar el mercado y que haya “un dólar oficial más alto que el actual. Pero eso implicaría una retracción fuerte en el mercado interno que es el que prioriza el Gobierno”.

Servicios e inserción internacional

Las exportaciones de servicios son la otra gran apuesta exportadora de Argentina, pero lucen complicadas.

El turismo, por ejemplo, está golpeado por el recorte de la conectividad y las cuentas bimonetarias anunciadas por el Gobierno. Y no arranca.

Por su parte, la economía del conocimiento sufre una pérdida de talentos que opera por fuera del tipo de cambio oficial.

2022 y el comercio internacional

Otro aspecto que abordaron los consultados es la inserción mundial de Argentina.

Furci sugiere que el comercio exterior es una “doble vía”. Si no hay fomento de negociaciones internacionales, bloques regionales e impulso del Mercosur es “difícil internacionalizar. Hay que comprarle al mundo y salir a vender, todo está atado”.

“Hay que facilitar y optimizar importaciones temporarias, simplificar la burocracia, abordar la cuestión impositiva que afecta de lleno; exportamos impuestos”, añade. Por último, apunta que los grandes temas de comercio internacional no se tratan “con la seriedad y profundidad con que deberían ser tratados”.

Leave a comment

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *