Argentina, la fábrica de empleo público

Argentina, la fábrica de empleo público

Argentina, la fábrica de empleo público arroja datos alarmantes. Ya hay 3,3 millones de empleados nacionales, provinciales o municipales. En cambio, según datos del INDEC el empleo privado retrocede cada vez más.

El empleo privado cayó 4% en la última década, mientras que el estatal aumentó 29%. Estas cifras indican que por cada puesto perdido se crearon tres en la esfera pública en el período 2012-2021, según datos oficiales. Así, en Argentina la fábrica de empleo público no deja de crecer. 

De acuerdo con cifras del INDEC, para alcanzar los niveles anteriores a la pandemia, la economía debería crear aún medio millón de puestos de trabajo. Según cifras del Ministerio de Trabajo, ya no crece la cantidad de empleo registrado privado. Así, los puestos de trabajo se van incrementando notablemente en las categorías más relacionadas con la precariedad o el sector público.

Retrocedimos una década

En casi 10 años, la cantidad de empleados registrados del sector privado se achicó 4%. Existen 5,8 millones de asalariados contra 6,1 millones de enero de 2012. En 2012, eran el 56% del total de trabajadores registrados, pero esa participación cayó al 49%. Al contrario, el empleo público siguió creciendo, con una suba del 29%.

En el sector público, la nómina de asalariados que cobran de Nación, provincias y municipios subió de 2,5 millones a 3,3 millones. Por su parte, los estatales eran el 23% del total de trabajadores en 2012, mientras que ahora son el 28%.

La expansión del empleo público explica, en parte, la disparada del monumental gasto estatal en los últimos diez años.

Autónomos y monotributistas

Los trabajadores autónomos, en cambio, muestran un fuerte retroceso. Recordemos que estos trabajadores son los más carenciados y afectados por aumentos, falta de empleo, reducción de salario y suba en los haberes de AFIP. Hay 370.000, mientras que en 2012 eran 409.000, lo que refleja una baja del 10%. Esto demuestra la paupérrima situación a la que estos trabajadores se ven sometidos. 

En tanto, los monotributistas aumentaron 23%, de 1,3 a 1,6 millones.

Por otro lado, en diez años el personal de servicio doméstico subió 29%, al pasar de 389.000 en 2012 a 474.000 en junio de este año.

Lo que más creció es la cantidad de inscriptos en la categoría de Monotributo Social. Este pasó de 167 mil en 2012 a 368 mil en la actualidad, con una disparada del 119%.

Por último, cabe mencionar que hay 2,8 millones de inscriptos en el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular.

Los argentinos prefieren el empleo público

El Centro de Estudios en Comunicación Aplicada (CECAP) de la Universidad Austral elaboró un informe sobre el discurso social del empleo público y privado en el país. Dicho informe reveló una preferencia del 62% de los argentinos por el empleo estatal. La consulta apuntaba a una situación de misma remuneración e iguales condiciones laborales en ambos sectores.

La inclinación de los trabajadores por el ámbito público para desempeñar sus labores no es algo nuevo. El estudio liderado por los investigadores Juan Pablo Cannata, Augusto Reina y Máximo Reina, arroja un panorama profundizado, que ya se venía acrecentando desde el primer relevamiento publicado en 2017.

Los datos obtenidos se revelan a año vencido. Es decir, los correspondientes a 2016 son los divulgados en el primer registro. En aquel momento el índice marcaba que la elección por el empleo público se ubicaba en el 48%, mientras que el privado estaba apenas por debajo, en un 44%. En 2018, las marcas mostraban que la predilección por el trabajo del Estado aumentaba al 55%, mientras que por el privado se reducía al 39%.

La brecha se agranda

Finalmente, el último sondeo muestra un nuevo ensanchamiento de la brecha público-privado arrojando una preferencia del 62% por sobre el 34% respectivamente. Según señala la evaluación de la investigación,“el Estado nacional continúa siendo el sector elegido por los argentinos para trabajar”.

Un aspecto a considerar es que la tendencia en alza de las ocupaciones públicas es común a todos los sectores sociales. Si bien la preferencia es mayor en los segmentos más bajos (68% a 30%), en los sectores de mejor nivel socioeconómico también se posiciona una elección consolidada por el ámbito estatal (52% a 43%). 

La misma propensión sucede con los distintos rangos etarios, siendo más elevada a menor edad. En los jóvenes (de 18 a 29) se exhibe la marca más pronunciada con una predilección en favor de la labor pública de 66% a 29%.

Mayor certidumbre

El fenómeno se explica, en parte, al analizar en qué ámbito hay mayor certidumbre a mantener el trabajo, más allá de las crisis que se puedan existir. Así lo consideran los encuestados mencionando a la estabilidad como una de las principales cualidades del empleo público frente a la incertidumbre que genera el empleo privado en cuanto a garantizar la permanencia laboral. En él existe una mayor protección para con las personas”, señala el estudio.

En cuanto a los aspectos favorables, para la órbita privada se destacan la mayor posibilidad de progreso y unas mayores oportunidades. El informe asegura que los argumentos exponen que el esfuerzo y la eficiencia son mejor evaluados en el empleo privado que en el público.

De esta forma, Argentina, la fábrica de empleo público, no hace más que perpetuar su propia tragedia. Este tipo de políticas llevan indefectiblemente a más empobrecimiento y centralización. Y, por lo tanto, genera total dependencia.

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