China, ¿camino a ser la nueva potencia mundial?

China, ¿camino a ser la nueva potencia mundial?

La pandemia del COVID-19 realmente marcó un antes y un después en todas las esferas del mundo. Pero una de las más afectadas fue la economía mundial. De hecho, puede que el SARS-Cov-2 haya logrado cambiar los polos de poder económico del mundo. Al menos así lo pronosticó el Centro de Investigación Económica y Empresarial (CEBR por sus siglas en inglés), al difundir un informe en el que asegura que China podría convertirse en la economía más grande del mundo para el 2028.

Esta proyección significa que el país asiático podría destronar a Estados Unidos como superpotencia económica cinco años antes de lo previsto.

Cómo el COVID-19 impulsó a China

Aunque hay varios factores que condujeron a esta situación, el principal es la gestión de la pandemia por parte de ambos países. Mientras China tomó agresivas medidas sanitarias desde el principio, Estados Unidos mantuvo una política de laissez faire, es decir, privilegió los derechos individuales por sobre el bienestar colectivo.

Como resultado, China ha logrado sostenerse durante la pandemia e, incluso, mantener a raya la recesión económica que afectó a otros países paralizados por sucesivas cuarentenas. Por el contrario, Estados Unidos tardó en tomar decisiones preventivas y ahora enfrenta más de 25 millones de casos registrados y más de 400.000 muertes. Estas cifras colocan al país del norte a la cabeza de contagios y fallecimientos en el mundo.

Es posible que el fuerte estímulo fiscal haya mitigado los efectos de la pandemia en EE.UU. También se espera que el nuevo presidente, Joe Biden, priorice la atención hacia la pandemia. Aún así, en el mejor de los escenarios se prevé un crecimiento de 1,9% en los próximos dos años, y luego una desaceleración de 1,6%.

En el caso de China, las previsiones son bastante más optimistas. Es posible que este país crezca un 5,7% en los siguientes cuatro años, y un 4,5% para los cinco años posteriores.

Ser la primera potencia económica no significa ser una superpotencia

A pesar de la fuerza económica de China, hay voces que se levantan para decir que esto no necesariamente implica desplazar a Estados Unidos como superpotencia mundial. Por ejemplo, es el caso del doctor Ashok Swain, especialista en investigación sobre la paz y los conflictos en la Universidad de Uppsala, Suecia. Veamos por qué.

Que el país asiático sea más rico y crezca más, no implica que esto impacte de manera significativa en el bolsillo de sus ciudadanos.

Aunque China sea un país abierto al libre mercado en lo económico, en lo político continúa gobernando un partido único. Esto implica que sus ciudadanos confían menos en sus instituciones que los de Estados Unidos en las suyas.

Además, millones de ciudadanos siguen saliendo de su país para buscar mejores oportunidades de estudios y de trabajo.

Otra razón que esgrime Swain es de índole geopolítica. Estados Unidos ha podido negociar y llevar a cabo convenios con América con total libertad. Además, logró hacerse aliado de países poderosos fuera del continente, como Japón y Alemania.

En cambio, en el caso de China es mucho más complicado ya que sus vecinos son bastante más poderosos, y todos compiten para convertirse en potencias. Los más destacados son Rusia e India.

Por ello, las mejores oportunidades que tiene China de convertirse en una superpotencia, más allá de lo económico, son las contradicciones y el auto sabotaje de la política estadounidense.

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