¿Comprar stock, alimentos o dólares?

¿Comprar stock, alimentos o dólares?

En este contexto tan volátil, ¿conviene comprar stock, alimentos o dólares? Con la inflación descontrolada, las opciones para ahorrar y hacer que nuestros salarios no pierdan poder adquisitivo están sujetas a revisiones. En ese marco, se destacan algunas alternativas más tradicionales y otras que no lo son tanto.

¿Conviene comprar dólares?

Comprar dólares siempre parece ser una inversión segura en una Argentina en la que muchos precios están atados (correctamente o no) al valor de la divisa norteamericana frente al peso. Esa es, en efecto, su principal ventaja.

Sin embargo, para algunos analistas del mercado hoy el dólar está caro. Si bien esperan que siga subiendo, quizás no sea la mejor opción. Sobre todo, si tenemos en cuenta la desbocada cotización del dólar blue y demás cataclismos financieros.

De hecho, un informe publicado recientemente indica que el dólar blue viene perdiendo en los últimos dos años frente a la inflación.

¿Conviene un plazo fijo?

La tasa de interés nominal anual para un plazo fijo tradicional, regulada por el Banco Central (BCRA), está en 53% nominal anual (T.N.A). Si bien se espera que la entidad la vuelva a subir para dar mayor atractivo al ahorro en pesos frente a la inflación, si se cumplen los pronósticos de los analistas, esa opción no le ganará a la suba de precios.

Como alternativa en ese caso también existen los plazos fijos UVA (Unidad de Valor Adquisitivo). Estos, además de dar la tasa de interés garantiza hasta un 1% por encima de la inflación.

La desventaja es que hay que colocar como mínimo un plazo de 90 días. Existe la alternativa de los plazos fijos en UVA precancelables, pero en caso de cancelación anticipada no pagan el ajuste por inflación, sino que abonan una tasa de interés preestablecida (actualmente en el 48% nominal anual).

Con la reciente suba en las tasas de interés implementada por el BCRA, se necesitarían aproximadamente $1.840.000 invertidos a plazo fijo por 30 días para ganar el equivalente a $80.000 mensuales o $2600 por día.

Asimismo, habrá que ver qué deciden los bancos con respecto a este instrumento. Ya existen algunos que comenzaron a aplicar restricciones. Es decir, un nuevo cepo.

Entonces, ¿en qué se puede invertir?

Letras y Bonos del Tesoro

Si se sigue pensando en instrumentos ajustados por inflación, se podría comprar Letras y Bonos del Tesoro con cláusula de ajuste por CER (Lecer y Boncer). 

Para quienes quieran asumir poco riesgo deberían colocarse en los vencimientos más cortos (agosto, septiembre y octubre).

Acciones

Otra forma de cubrirse de la inflación es comprar acciones de una empresa. Pero por supuesto, están sujetas al rendimiento en el mercado.

CEDEAR

Más atractivos pueden ser los CEDEAR. Estos son acciones de grandes empresas a nivel mundial. La ventaja es que es una forma de dolarizar la inversión. La desventaja es que las acciones son un instrumento con alta volatilidad, que, en ocasiones, en el corto plazo puede dar lugar a pérdidas.

Fondos Comunes de Inversión y ETF

Otra opción son los fondos comunes de inversión que tienen bonos y acciones de empresas de todo el mundo. Por ejemplo, Balanz Performance III y los ETF (siglas en inglés de exchange traded funds). Los mismos cotizan en una bolsa de valores de la misma forma que una acción u otro título público.

¿Conviene comprar en cuotas?

En el contexto actual, conviene endeudarse comprando en cuotas solo en pesos y a tasa fija, aunque la financiación de ese tipo hoy es escasa.

De esta forma se licúa el efecto de la inflación sobre el poder de compra futuro.

¿Conviene tener stock y comprar pensando en el largo plazo?

Una opción para proteger el poder de compra actual de los pesos es comprar bienes que puedan guardarse y consumirse más adelante. Por ejemplo, alimentos no perecederos o artículos de limpieza y cuidado personal.

Por otro lado, muchos bienes durables, como autos o propiedades, serían siempre, o al menos en el contexto actual, una buena alternativa de inversión. Pero los especialistas llaman la atención sobre un punto: ¿era un gasto que realmente se iba a hacer?

De este modo, vemos que la pregunta ¿comprar stock, alimentos o dólares? tiene algunas respuestas interesantes. Sin embargo, es imperativo pensar los pros y los contras antes de disponer del capital. Siempre es aconsejable invertir dinero que “sobre” o que, de alguna manera, estemos dispuestos a “perder”, en oposición al que necesitamos para vivir.

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