Criptocrash: ¿El "Lehman Brothers" de las cripto?

Criptocrash: ¿El "Lehman Brothers" de las cripto?

Criptocrash: ¿el “Lehman Brothers” de las cripto? El desplome de las criptomonedas dejó en la ruina a miles de usuarios. Esto mismo ocurrió con la quiebra de la financiera norteamericana en 2008 e hizo temblar al mundo.

Lehman Brothers fue uno de los bancos de inversión más grandes de Estados Unidos. Pero en 2008 se declaró en bancarrota y provocó un efecto dominó que derivó en la mayor crisis económica de la historia, desencadenada por la burbuja inmobiliaria.

A más de una década de la caída de ese gigante, en los últimos días se produjo un cimbronazo similar dentro del ecosistema cripto. Es así que el desplome de LUNA y de UST, token nativo y stablecoin de la red Terra respectivamente, generó una herida mortal al capital los usuarios que apostaron fuertemente por sus tokens.

El paralelismo

El economista Ignacio Carballo trazó un paralelismo entre el caso de la firma fundada por los hermanos Lehman y la compañía co creada por el coreano Do Kwon: “LUNA llegó a capitalizar unos USD 50.000 millones y UST USD 20.000 millones. Para ponerlo en contexto, cuando cayó Lehman Brothers, la empresa capitalizaba USD 60.000 millones, iniciando la ‘Crisis Financiera Internacional’ del 2008”.

“Este es un caso icónico y será recordado, desde mi perspectiva, en la historia de los cripto crash”, analiza el especialista.

El papel de Estados Unidos

La caída de los activos digitales de TerraLab es el fruto de la combinación de una crisis en el mercado de acciones tras la decisión de la Reserva Federal (Fed) de subir la tasa de interés, y el pánico desencadenado por la pérdida de paridad de la stablecoin UST desde el 8 de mayo.

Esta combinación desencadenó la llamada “espiral de la muerte” para el ecosistema, que hizo colapsar en cuestión de días el valor de estas criptomonedas y las dejó en situación casi terminal.

Las 2 criptomonedas de Terra

Mariano Maisterrena, de HeirloomDAO, plataforma que impulsa el nuevo paradigma para la distribución y adquisición de licencias digitales, indica que el protocolo de Terra funciona con 2 criptomonedas:

  • UST: moneda estable diseñada para valer USD 1
  • LUNA: de naturaleza variable

Justamente, la relación entre ambos tokens se quebró y terminó generando el colapso.

¿Cómo funciona (o funcionaba) Terra?

Mediante el sistema de incentivos que proponía la empresa, se les brindaba a sus usuarios un UST a cambio de la cantidad de Lunas necesarios para comprarlos a sus tenedores. Esta fórmula le permitió crecer exponencialmente en los últimos meses.

“UST funciona como la stablecoin del ecosistema creada únicamente con la quema de LUNA que, a su vez, es el token de gobernanza. Este absorbe la volatilidad del precio de UST y se utiliza como moneda de pago de transacciones en la red”, agrega el especialista de HeirloomDAO.

Matías Bari, de SatoshiTango, pone el foco en la rentabilidad que otorgaba UST. Prometía casi 20% anual en dólares, pero semejante rendimiento siempre tiene que generar algún tipo de suspicacia”, remarca.

La antesala del crash

Axel Becker, de Decrypto.la, señala que el interés que pagaba Anchor Protocol en UST hizo que muchos invirtieran sin saber muy bien cómo funcionaba esta moneda algorítmica.

En este sentido, el experto en criptomonedas Camilo Rodríguez indica que ese rendimiento le inyectó gran cantidad de liquidez, “pero la semana pasada se perdieron billones de capitalización”.

“Esta fue una salida masiva que se dio en medio del derrumbe generalizado. Fue un golpe muy duro para esta cripto, del cual no se pudo recuperar. De este modo, dejó en evidencia que el mercado financiero es muy emocional, lamenta.

Además, remarca que “este grupo de inversores, sin dudas, fueron los más afectados, económica y anímicamente. Los usuarios con más años de experiencia seguramente no depositaron todo su capital en un solo proyecto, por lo que su riesgo está más diversificado”.

Las consecuencias del desplome

Terra experimentó un crecimiento vertiginoso: no paraba de recibir inversiones y sumar nuevos usuarios. Esto le permitió codearse con los “grandes” dentro del top-15 de los que mayor capitalización de mercado poseen. Así llegó a posicionarse como la segunda red con más valor en staking, peleando mano a mano contra Ethereum.

Su acelerado colapso dejó estupefactos a miles de personas al ver cómo en cuestión de horas el dinero invertido mermaba a una velocidad nunca vista para una cripto de semejante envergadura.

“Estoy en este mundo hace más de 8 años y nunca vi nada igual. Que un proyecto de esta magnitud ingrese en la espiral de la muerte de esta forma en apenas 48 horas y pulverice tantos billones de la faz de la Tierra es una locura”, describe Bari, aún asombrado por tamaña caída.

Becker coincide con el cofundador de SatoshiTango, y añade que cuando un proyecto tan conocido se hunde, se suele extrapolar al resto del ecosistema y eso afecta directamente la confianza de la gente en las criptomonedas. De todas maneras, no se puede meter a todas las criptos en la misma bolsa. Eso sería un error”.

¿Por qué no podría ocurrir lo mismo con Bitcoin?

Bitcoin es la criptomoneda más popular del mundo y una de las favoritas de los usuarios en Argentina. Mediante ella, se protegen ante la pérdida de poder adquisitivo del peso y de las limitaciones que produce el cepo al dólar oficial.

Pero el cimbronazo que produjo la debacle de Terra generó preocupación en muchos inversores. Sucede que Bitcoin también se mantuvo a la baja varias jornadas y se ubicó en la órbita de los USD 30.000.

¿Esta espiral de la muerte puede reflejarse en el universo de la cripto creada por Satoshi Nakamoto? La respuesta de los expertos fue contundente: Bitcoin está basada en una estructura que impide que ingrese en catástrofes de este tipo que la hagan perder más del 99% de su cotización en pocos días.

“Esto es lo más importante: Bitcoin no puede pasar a valer unos pocos centavos de dólar en 48 horas como ocurrió con LUNA. ¿Por qué? Porque no tiene esas fallas estructurales. Es una máquina perfecta que funciona como un reloj suizo”, subraya Bari.

El experto remarca que “sufrió fuertes caídas, pero en periodos de seis meses, en cuanto al precio, por cuestiones de mercado. Lo que se debe tener en cuenta es que el sistema de Terra colapsó. Estaba estructuralmente dañado, mal pensado. En consecuencia, el precio se fue a 0″.

“El hecho de que no se pueda comprender cómo funciona la macroeconomía del sistema hace que quede expuesto a estos problemas”, completa Bari.

¿Qué es el ataque de 51%?

Ante la caída imparable en las cotizaciones de sus criptomonedas, Terra decidió cerrar su blockchain para impedir que algún usuario adquiriera más de la mitad de sus tokens y tomara el control de la red.

La reacción ante la posibilidad de este tipo de ataque, conocido en el mundo cripto como 51% attacks, dejó en evidencia que el proyecto de Do Kwon no es descentralizado. “Alguien tenía el poder para apretar un botón y parar todo”, advierte Bari.

Consultado sobre si este tipo de vulnerabilidad puede afectar a Bitcoin, Maisterrena lo ve poco probable ante el carácter “prohibitivo” que tiene. “Juntar el capital necesario para adquirir el 51% de las criptomonedas en circulación u obtener el suficiente poder de minado es más costoso que el beneficio que se puede obtener por explotar esa vulnerabilidad”, añade.

Lecciones que deja la caída de Terra 

Lección 1. No colocar todos los huevos en la misma canasta

Armar una cartera de inversiones robusta y diversificada permite cubrirse de eventuales caídas de una de las herramientas contenidas dentro del porftolio. Aquellos que al momento de apostar por UST o LUNA en paralelo buscaron el equilibrio en alternativas con menor riesgo, solamente deben lamentar la pérdida de un porcentaje mínimo de su capital.

“Este tipo de conducta es clave para mitigar parte de esos riesgos intrínsecos de invertir“, destaca el economista Joel Lupieri. Por el contrario, quienes apostaron fuertemente por estas criptomonedas estarán arrepentidos por no implementar la popular frase que implora no colocar todos los huevos en la misma canasta”, sostiene Becker.

Lección 2. Evitar FOMO

El FOMO es el miedo de quedarse afuera, de perderse de algo. Becker alerta que “También es importante no dejarse llevar por FOMO a la hora de comprar y prestar especial atención a los protocolos que ofrecen rendimientos muy superiores a la media del mercado”.

Lección 3. Hacerse rico rápidamente no es negocio

El cofundador de SatohiTango lamenta que la gente está buscando hacerse rica de manera rápida. Es por eso que mucha gente entra en proyectos que desconoce cómo funcionan, el riesgo que acarrean y no comprende por qué paga lo que paga.

Lección 4. No existen fórmulas mágicas

No hay fórmulas mágicas. Esto que ocurrió con Terra, por su magnitud, es algo insólito. Nunca visto. Esto se va a estudiar en las carreras de economía de todas las universidades del mundo”, concluye Bari.

Ante este panorama, se recomienda mesura a la hora de invertir, investigación, buen asesoramiento y, por sobre todas las cosas, gran diversificación de carteras en un momento tan volátil y convulsionado.

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