El acuerdo con el FMI está cerrado

El acuerdo con el FMI está cerrado

Desde el Ministerio de Economía confirman que el acuerdo con el FMI “está cerrado”. Luego del primer anuncio de un entendimiento, el Gobierno afirma que la negociación con el organismo de crédito internacional concluyó durante la madrugada. En ese momento, el ministro Guzmán y Julie Kocack, jefa de mesa de funcionarios técnicos del organismo, tuvieron un último contacto. 

Según se ha podido saber, a las 3 de la madrugada de hoy, Martín Guzmán terminó de cerrar los puntos centrales del acuerdo con el staff técnico del FMI. De acuerdo a lo que han confirmado desde el Ministerio de Economía, aunque el acuerdo no está aún definitivamente sellado, la carta de intención y el memorándum de entendimiento se presentarían mañana o pasado mañana en el Congreso.

Apenas un mes después de que se hubiera anunciado el primer entendimiento con el FMI, el Gobierno argentino y el organismo de crédito internacional terminaron de cerrar la letra chica del memorándum de entendimiento.

Discrepancia entre Economía y Casa Rosada

Al trazo grueso del programa de Facilidades Extendidas (EFF, según las siglas en inglés) le faltaba un acuerdo definitivo sobre el aumento de las tarifas de energía. En Economía afirman que ya hay un acuerdo sobre el tema. Por el momento, en Casa Rosada dicen que seguían negociando.

El presidente Alberto Fernández reconoció este martes ante la Asamblea Legislativa que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no está cerrado. Así anunció “segmentación de subsidios para lograr valores razonables” en los servicios públicos.

Al congreso para su aprobación

Sin embargo, Alberto Fernandez remarcó que “esta semana” enviará el acuerdo con el FMI al Congreso.

“A partir de esta semana esperamos que esté en manos de los legisladores nacionales considerar la aprobación del acuerdo que se alcance con el staff del FMI para dar previsibilidad a los argentinos. Ese será el acuerdo de Argentina toda y nosotros como poder administrador nos ocuparemos de que sea cumplido para que haya más producción, más trabajo, mejores ingresos y menor inflación”, señaló.

Y agregó: “Nadie consultó al Congreso Nacional para tomar esta enorme deuda. En cambio, nosotros elevaremos los documentos que constituyan el Acuerdo al Congreso de la Nación con la totalidad de los detalles. Necesitamos que nos acompañen y apelo así al compromiso nacional de todos. A partir de esta semana esperamos que esté en manos de los legisladores nacionales considerar la aprobación del acuerdo que se alcance con el staff del FMI para dar previsibilidad a los argentinos”.

Tarifazos, chicanas encubiertas y acusaciones

En otro tramo de su discurso, el Presidente remarcó: “Este acuerdo no doblega nuestra soberanía. Somos nosotros los que decidiremos nuestro futuro. Pero no dejo de reconocer que debimos extremar nuestros esfuerzos por definir con autonomía nuestras políticas públicas ante un acreedor poderoso. Todo es resultado del nivel de endeudadamiento externo al que con una frivolidad alarmante nos han dejado expuestos. Argentina necesita ordenar su política monetaria y fiscal. El mayor problema que tenemos, la inflación, es multicausal. Y es nuestra responsabilidad atender todas sus causas”, señaló.

“Seguiremos la senda de ordenar las cuentas públicas sin condicionar nuestras políticas de justicia social. En Argentina se acabaron los tarifazos. Vamos a segmentar los subsidios para lograr niveles de tarifas razonables, con justicia y equidad distributiva para los servicios públicos de gas y electricidad. Por eso, en principio, apuntamos a que el 10 % de mayor capacidad económica deje de ser beneficiario de subsidios”, precisó.

Culpar al antecesor

Ademas, recordó que el endeudamiento tomado por Mauricio Macri “no fue autorizado” por el Congreso nacional “ni fue consultado respecto de las obligaciones que el Estado Nacional asumía al tiempo de tomar la deuda”. Al tiempo que ratificó que “en Argentina se acabaron los tarifazos”, algo que nos deleitaría a todos enormemente, pero vemos, como mínimo, azaroso.

Y agregó: “Conocimos esa decisión a través de un discurso transmitido en cadena nacional. El Congreso Nacional no autorizó ese endeudamiento ni fue consultado respecto de las obligaciones que el Estado Nacional asumía al tiempo de tomar la deuda. El dinero que ingresó de ese préstamo no fortaleció las reservas del Banco Central porque fue enteramente utilizado para pagar deuda externa insostenible y financiar la fuga de capitales. No quedó nada del dinero recibido en Argentina. Ni un puente ni una carretera. Sólo nos quedó una deuda externa impagable.”

¿Podemos cambiar resignación por esperanza?

¿No sería maravilloso un país en el que ambos partidos dejaran de tirarse con munición gruesa, como si eso alivianara la carga del pueblo? Un país en el que todos se hicieran cargo de lo que sus antecesores hicieron (es vox populi que todos los partidos responden a los mismos amos, ya que el bipartidismo es, simplemente, una ilusión para dividir a las masas – lamentablemente, seguimos cayendo en la trampa). Sobre todo, si tenemos en cuenta que siempre están los mismos en el poder. Las decisiones, buenas o malas, deberían seguir un curso razonable y no ser denostadas apenas asume un Gobierno “nuevo”.

El acuerdo con el FMI no deja de ser una buena noticia, dependiendo de cómo sea implementado. Mientras tanto, recemos por poder pagar nuestras cuentas.

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