El cepo a las importaciones complica todo

El cepo a las importaciones complica todo

El cepo a las importaciones complica todo. La decisión oficial de restringir el ingreso de piezas e insumos es grave y coloca en terapia intensiva a fabricantes y proveedores. Mientras tanto, los precios se recalientan. Las trabas a la importación impuestas por el Gobierno para reducir la salida de dólares ponen de rodillas a un número cada vez más amplio de sectores económicos. 

Anteriormente, los sectores afectados eran los relacionados con la actividad de la construcción, el ingreso de vehículos y la disponibilidad de materiales de la industria textil. Ahora, se suman los ámbitos de la producción de autopartes, la comercialización de motos y los repuestos para el agronegocio.

Trabas a autopartes

Con respecto a las autopartes, el informe más reciente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) arrojó resultados alarmantes: el 50% de las autopartistas reportó tener problemas o atrasos de abastecimiento de insumos importados por las SIMIS, es decir, el sistema de control de la AFIP para autorizar importaciones. Estas exigen usar el Banco Central como prerequisito para acceder al mercado de dólares oficiales.

El monitoreo expuso, además, que una de cada tres empresas del rubro reconoce estas demoras como una traba. La misma dificulta cualquier crecimiento de las exportaciones.

Factores limitantes para la exportación

Según el trabajo de AFAC, las empresas de autopartes consultadas acerca de los factores que limitan sus exportaciones, mencionaron los siguientes inconvenientes:

  • La importación de insumos en el 28,9% de los casos.
  • La falta de equipamiento tecnológico en el 21,1% de los encuestados.
  • La falta de desarrollo de la cadena de proveedores en el 21,6 %
  • Las certificaciones en solo el 10,5 % de los casos. 

Sin piezas para desarrollo y reparación

Fuentes cercanas a la cordobesa Cámara de Empresarios de Repuestos Automotor y Afines (CERAC) aseguraron que los componentes que vienen del exterior representan casi el 80% de la oferta de piezas para el desarrollo o la reparación de la mayoría de las marcas de vehículos.

“Claro que la industria nacional es potente, pero determinados materiales de base sí o sí se traen del exterior. Eso es lo que se está complicando a partir del cierre a los importados. Cuantos menos permisos se otorguen, mayor será la dificultad operativa para quienes generan en el país los repuestos más demandados”, comentaron desde el entorno de la entidad.

Por su parte, desde la Cámara de Repuestos Automotores de La Plata informaron recientemente que ya es notorio el faltante de lunetas, parabrisas, rulemanes e, incluso, kits de embragues. Las autopartes basadas en vidrio están entre las piezas más difíciles de conseguir.

“Son piezas que nos faltan a todos porque directamente no están entrando al país. No se consiguen ni siquiera pagándolas”, comentó un comercializador de la capital bonaerense. Modelos de Ford, Chevrolet y Renault aparecen como los vehículos que más están sufriendo el desabastecimiento de componentes en La Plata y alrededores.

Las motos, en dificultades

La producción local de motos, tal como ocurre con las plantas automotrices, también sufre los efectos negativos de las trabas para ingresar determinados componentes.

Desde la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM), sus representantes anticiparon en las últimas horas que si las restricciones no se levantan a fines de este mes, los empresarios del rubro pararán la fabricación por falta de insumos.

En la actualidad, la producción doméstica de motos se concentra en 13 compañías. Las mismas importan casi el 90% de las piezas que requiere cada unidad.

Referentes de CAFAM remitieron cartas tanto al Ministerio de Desarrollo Productivo como al Banco Central. En ellas anticiparon que, a este ritmo de desabastecimiento, lo que viene es el parate total en las plantas del segmento.

Problemas de stock

Al margen de los fabricantes, los comercializadores de motos también reclaman que se liberen dólares para el ingreso de unidades, partes y accesorios. Destacan una reducción dramática de la cantidad de modelos importados.

En simultáneo, en provincias del interior como Misiones y Santa Fe ya dan cuenta de problemas de stock de unidades hechas en el país. Esto es consecuencia de la entrega demorada de nuevas unidades.

“Al igual que con los autos, sigue restringida la oferta de muchos modelos. Este hecho limita las posibilidades de crecimiento. Pero, en este mercado, el stock de los concesionarios era mayor, lo que explica el crecimiento que tuvieron los patentamientos”, señaló Ricardo Salomé, titular de ACARA.

El agronegocio reclama

En sintonía con lo que ocurre con los vendedores de repuestos, los actores del agronegocio señalan que el faltante de neumáticos para la maquinaria es la tendencia dominante. En caso de dar con el artículo buscado, el producto suele ofrecerse con incrementos superiores al 350% con respecto a 2020.

Además de exigir el pago en efectivo, los mismos proveedores proponen la opción del recapado de los neumáticos ya utilizados como opción para “salir del paso”.

Escasez de neumáticos y tractores

La escasez de neumáticos, en particular, le agregó otro dolor de cabeza al agronegocio a partir de junio. El problema encendió luces rojas en el tablero de los sojeros y los fabricantes de maquinaria agrícola. Fueron ellos quienes advirtieron que la nula disponibilidad del accesorio tendría indeseados efectos sobre las cosechas.

El sector sufrió otro temblor en los últimos días tras conocerse la decisión de DHM Industria, firma cordobesa que fabrica, representa y distribuye maquinaria de las marcas Hanomag y Michigan, de suspender la venta de tractores.

A través de un comunicado, la empresa notificó que el corte abrupto a las importaciones los obliga a reprogramar todo su sistema de producción, importación y ventas.

“Es muy difícil explicar a nuestros proveedores internacionales la causa de esta medida. Imagínense enviar sus productos a un país al que no saben si le podrán cobrar (o no) sus despachos, añadieron sus propietarios.

Vemos así que el cepo a las importaciones complica todo y a todos, desde el más grande al más pequeño. Mientras tanto, sigue el “vale todo” con tal de mantener la ficción de una “estabilidad” que se hizo añicos hace ya mucho tiempo.

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