El conflicto con el campo se intensifica

El conflicto con el campo se intensifica

El conflicto con el campo se intensifica. Tras la prohibición del Gobierno de que se exporte carne vacuna, el campo anunció un cese de comercialización de hacienda. Resurge el viejo conflicto que nos remonta a años atrás.

En rechazo a la medida de cierre de exportaciones de carne anunciada por el Gobierno Nacional, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias convocó a un cese de comercialización de hacienda vacuna desde el jueves y hasta el viernes de la semana próxima.

Tampoco descartaron una posible escalada del conflicto. Este escenario se asemeja bastante al que ya se vivió en 2008 a raíz de la Resolución 125.

El Gobierno comunicó anoche la decisión de suspender la exportación de carne durante 30 días con el objetivo es el de “estabilizar los precios en el mercado interno”. La Casa Rosada comunicó la medida al consorcio exportador ABC, con quien había negociado el mencionado acuerdo.

La furia del campo

En el sector del agro se podía sentir la furia. “Es un error el cierre de exportaciones de carne. Marcha atrás para el desarrollo y crecimiento de la ganadería. Vamos camino a un cese de comercialización”, dijeron desde la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).

Fuente: Econoagro

Daniel Pelegrina, de la Sociedad Rural Argentina (SRA), agregó: “El cierre de exportaciones de carne por 30 días es un error y un paso atrás en todo sentido. Causará un daño irreparable a un sector productivo que ha demostrado que genera empleo y actividad en todo el territorio nacional”.

“La decisión destruye la imagen de Argentina como proveedor confiable. Volveremos a regalarle los mercados a nuestros principales competidores. Y lo peor de todo, tal cual lo demostró la reciente historia del gobierno, en nada va a contribuir a bajar los precios especialmente en el largo plazo. El daño que provoca la medida va a disminuir la oferta de carne. Esto hará que los precios terminen subiendo como ya ocurrió en el pasado. Es inconcebible que se elijan recetas que ya fracasaron a falta de las soluciones de fondo. Vamos a juntarnos de inmediato con la Comisión de Enlace para ejercer un rechazo total a esta nefasta medida”, señala.

Este panorama trae recuerdos dolorosos. Es que hace 15 años vivimos exactamente este mismo escenario.

A 15 años del cierre ordenado por el Gobierno, ¿cuáles fueron las consecuencias?

La medida remite a la que en 2006 tomó por entonces la ministra de Economía, Felisa Miceli (luego condenada por el hallazgo en su despacho de una bolsa con $100 mil y USD 30 mil). En el Gobierno, por esos días, se decía días antes que “a los ganaderos no les interesa exportar a costa del hambre y el bolsillo del pueblo argentino”.

En aquella oportunidad, la suspensión se estableció por 6 meses, aunque luego se extendería por 10 años. Como hoy, en aquel momento desde el Gobierno explicaron que se buscaba frenar el alza de los precios de dicho producto en el mercado interno.

Las consecuencias no fueron las esperadas. Más bien sucedió todo lo contrario: cierre de más de cien frigoríficos, caída de casi 12 millones de cabezas y la pérdida de entre 10.000 y 12.000 puestos de trabajo, según un informe de Econoagro.

El mercado ganadero empezó a ser manipulado en octubre del 2005 con la implementación del peso mínimo de faena. El 9 de marzo del 2006 el Gobierno argentino suspendió las exportaciones de carne vacuna durante seis meses. Esta medida apuntó (según palabras del Gobierno) a frenar el alza de los precios de dicho producto en el mercado interno. La resolución fue anunciada a la prensa por la ministra de Economía, Felisa Miceli.”, reseña el informe.

¿Cómo impacta esta medida en la economía argentina de 2021?

Es justo decir que las condiciones de los años 2006-2008 eran muy diferentes de las de 2021. En medio de una pandemia y con un empobrecimiento brutal, lo que podría parecer un gesto hacia el pueblo puede desencadenar aún más escasez. No importa el color del partido político, nunca se planifica a largo plazo. Es por eso que el conflicto con el campo se intensifica.

“El daño que provoca la medida va a disminuir la oferta de carne. Esto va a hacer que los precios terminen subiendo como ya ocurrió en el pasado. Es inconcebible que se elijan recetas que ya fracasaron a falta de las soluciones de fondo que Argentina necesita”, dijo Daniel Pelegrina.

Por otra parte, “afecta el trabajo de peones de campo, obreros de la industria, camioneros, gomeros y profesionales de la actividad. También se castiga a pequeños proveedores de servicios como alambradores, molineros, albañiles y tanta gente que vive del campo y gracias al campo”.

Y agregaron: Argentina necesita dólares para crecer (y pagarle al FMI) y desarrollarse lo cual es imposible si nos prohíben exportar.”

Por su parte, Alfredo De Ángeli sostiene que “Es una locura cerrar las exportaciones de carne vacuna. Van a volver a destruir todo lo que costó tantos años construir después del 2006 cuando cerraron las exportaciones (perdimos el 20% del stock ganadero y no pudieron controlar la inflación)”. Por esto, el conflicto con el campo se intensifica.

¿El Estado es el que más se favorece?

Tras las primeras amenazas de la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, desde el sector de la carne habían propuesto descontar los impuestos a los alimentos que se compren con la Tarjeta Alimentar. Según un estudio de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), el Estado es el eslabón que más se lleva de la cadena de la carne. Según el análisis, de un kilo de asado por $600, retiene $174 por impuestos, lo que implica un 28,9%. 

Sin embargo, la propuesta no fue escuchada y, como en 2006, se tomó el mismo camino para resolver el mismo problema. Aquella vez fracasó. ¿Qué hace suponer que esta vez pueda ser exitoso?

Desde hace tiempo hay sectores de la coalición de Gobierno que vienen amenazando con la puesta en marcha de medidas. Entre ellas, el cierre de exportaciones o el aumento de retenciones para combatir la inflación.

En los últimos días, un informe de la FADA reflejó la alta incidencia que tiene el Estado en el precio final de la carne vacuna. Esto se obtiene mediante el cobro de los impuestos: el precio promedio de la carne se ubicó en $531 por kilo. La cría representa $158 (30%), el feedlot $141 (27%), el frigorífico $35 (6%), la carnicería $47 (9%) y los impuestos $149 (28%). Por su parte, el maíz representa el 15% del precio del novillo y 11% del kilo de carne al mostrador.

¿Cómo se compone el precio de la carne?

Fuente: FADA

El relevamiento privado sostiene que de los impuestos que tiene la cadena, el 75% son nacionales (impuesto a las ganancias, IVA, e impuesto a los créditos y débitos), 20% provinciales (inmobiliario rural, ingresos brutos) y 5% municipales (impuesto a la industria y comercio y tasa vial). El impuesto a las ganancias y el IVA son los de mayor participación. En conjunto representan el 65% de los impuestos totales.

Mientras tanto, los ciudadanos…

Mientras el conflicto con el campo se intensifica, nosotros, los ciudadanos, estamos hartos de ver cómo diferentes facciones se pelean por distintos intereses. ¿Cuál es nuestra injerencia en estos asuntos? Ninguna, salvo que somos los receptores de todas las medidas mayormente fallidas de cualquier color político. Somos nosotros los que sufrimos los embates de la inflación, la pobreza abrumadora y la realidad desoladora en los supermercados.

¿Seguiremos siendo meros espectadores? ¿Alguna vez tendremos las herramientas para hacernos valer? Dicen que el que no aprende de su historia, está condenado a repetirla. Es así que Argentina parece ese alumno que repite el año una y otra vez, sin terminar de aprender la lección implícita.

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