El futuro del comercio electrónico

El futuro del comercio electrónico

El futuro del comercio electrónico está en China. Su mercado es mucho más grande y creativo, con firmas tecnológicas que combinan comercio electrónico, redes sociales y teatralidad. De esta manera, lograron convertirse en el emporio de compras online para 850 millones de consumidores digitales.

El 2021 se presenta como un año de grandes oportunidades para la venta online, sobre todo para el futuro del comercio electrónico o ecommerce. En los últimos diez meses, gran parte del mundo occidental fue partícipe de la mayor revolución de compras desde que los centros comerciales y supermercados conquistaron los suburbios. La pandemia por COVID-19 nos llevó a un aumento del gasto online, acelerando en casi seis años el cambio de compras de tiendas físicas a virtuales.

En este contexto, China da que hablar, tanto en grandes empresas de comercio electrónico o en influencers, cuyos videos y chats parpadean a través de cientos de millones de pantallas de teléfonos inteligentes.

Los regalos de Navidad de 2020 en Occidente llegaron volando al correo o directamente a nuestras puertas. Los trabajadores empresas como Amazon y Walmart hicieron esfuerzos sobrehumanos para cumplir con los pedidos en línea. Mientras tanto, sus inversores lograron ganancias exorbitantes y Wall Street subía la oferta de sus acciones. Todo esto gracias a la euforia que generaba el hecho de que las ventas minoristas occidentales estuvieran a la orden del día.

El futuro del ecommerce se encuentra en China

Sin embargo, es en China, no en Occidente, donde se encuentra el futuro del comercio electrónico. Su mercado es mucho más grande y creativo. Poseen firmas tecnológicas que combinan comercio electrónico, redes sociales y teatralidad. De esta forma, lograron convertirse en el emporio de compras online para 850 millones de consumidores digitales. China también está en la frontera de la regulación. El 24 de diciembre de 2020 se supo que los administradores anti trust estaban investigando a Alibaba, empresa altamente cotizada cofundada por Jack Ma, el magnate más célebre de China.

Durante un siglo, las empresas de consumo del mundo posaron sus ojos en Estados Unidos para detectar nuevas tendencias, desde códigos de barras escaneables en chicles hasta mantenerse al día con los hábitos de consumo de los Kardashians en la década de 2010. Pero ahora el foco está en Asia.

Basta un ejemplo: cuando Facebook fue lanzado en 2004 y comenzó a ser cada vez más popular, China decidió construir su propio ecosistema digital. En lugar de confiar en los redes sociales estadounidenses como Twitter, Instagram, Google, YouTube o Amazon, entre otras, desarrollaron sus propias redes sociales. Desde entonces, la Esfera Digital China está desarrollando nuevas tecnologías y adaptándose al comportamiento de los usuarios. Todo esto en un esfuerzo por optimizar su experiencia, así como los ingresos de la plataforma.

Por qué China supera a Estados Unidos en ecommerce

El liderazgo de China en el comercio electrónico no es del todo nuevo. Por su tamaño, el mercado superó al de Estados Unidos en 2013. Al haber poco espacio físico en las tiendas, los consumidores y minoristas saltaron al mundo digital. Cuando Alibaba cotizaba en 2014, fue la oferta pública inicial más grande del mundo. Pero más allá de su tamaño, hoy en día el mercado chino se diferencia de la industria de Occidente por otros motivos.

Para empezar, el mercado asiático es más dinámico. En los últimos años, nuevos competidores, incluyendo a Meituan y Pinduoduo, aparecieron en el mercado con modelos de negocios novedosos y muy rentables. Una señal de la feroz competencia es que la participación de Alibaba en la capitalización bursátil de la industria china del comercio electrónico cayó del 81% al 55% en la actualidad. 

Además de tener muchos más habitantes que cualquier otro país, China tiene entre sus usuarios a casi 871 millones que utilizan el canal móvil para sus actividades web. En China, el celular es el canal más utilizado por los internautas. Esto se debe a la democratización de los teléfonos inteligentes, que son muy asequibles en China, y el desarrollo del pago por teléfono (WeChat Pay y Alipay en particular). Esta tendencia es mucho menos común en los países occidentales.

Las plataformas de compras online en China ahora incluyen pagos digitales, ofertas de grupo, redes sociales, juegos, mensajería instantánea, videos de formato corto y streaming en vivo de famosos. Este es el futuro del comercio electrónico.

El comercio electrónico social 

El comercio electrónico social es una mezcla entre una red social y una tienda online. Es una gran manera de combinar la participación de una red social con la eficiencia del comercio electrónico. En este sentido, algunas aplicaciones se han convertido en plataformas que ofrecen una amplia gama de servicios en las que la vida social y el acto de comprar están vinculados.

Esto se debe, en parte, a que los chinos tienden a desconfiar de las marcas debido a los repetidos escándalos y numerosas falsificaciones disponibles en el país. Además, la omnipresencia de anuncios en todas las formas de medios (como afiches, videos, anuncios en redes sociales y folletos) está haciendo que los métodos de marketing tradicionales sean ineficaces.

Por lo tanto, los consumidores chinos tienden a recurrir a personas o entidades de confianza, sean familiares, amigos o compañeros de trabajo.

Más recientemente, KOL (líder de opinión clave) se ha convertido en una figura de confianza real para los usuarios chinos. Los KOL son influencers digitales. Están muy comprometidos con su comunidad que los sigue por su autenticidad, la confianza que tienen en ellos y sus intereses comunes. Por lo tanto, los usuarios chinos a menudo recurren a su KOL favorito antes de hacer una compra, y estarán más inclinados a comprar algo si su KOL ya lo probó.

los usuarios chinos también están recurriendo a las redes sociales para acceder a las reseñas de productos y fotos que permiten obtener las primeras impresiones de sus pares de un producto directamente después de abrirlo.

¿Cuál es el beneficio de estas redes sociales?

Estas redes prometen una experiencia entretenida y agradable. Además, el desarrollo de tecnologías de pago móvil (como WeChat y Alipay) permite a los usuarios pagar con un solo click en lugar de tener que escribir todos los números de sus tarjetas de crédito en una plataforma occidental tradicional.

¿El modelo chino se hará global?

La pregunta del millón es si el modelo chino de comercio electrónico se globalizará. Como pasó durante décadas, los gigantes de Silicon Valley todavía tienden a subestimar a China. Hay pocos vínculos directos entre las industrias de comercio electrónico estadounidense y chino.

Esto se debe, en parte, al proteccionismo de ambos lados. Y las empresas occidentales se organizaron durante mucho tiempo en cómodos y predecibles segmentos. Es así que Visa se especializa en pagos, Amazon en comercio electrónico, Facebook en redes sociales, Google en búsquedas, etc. 

La principal incertidumbre en el comercio electrónico es saber cuántos grandes minoristas tradicionales quebrarán —más de 30 ya se retiraron en Estados Unidos en 2020— y si estos podrán manejar el reacomodamiento online, así como lo hicieron Walmart y Target.

El enfoque chino en otros países

El enfoque chino está ganando fuerza fuera de los países ricos. Muchas empresas líderes en comercio electrónico en el sudeste asiático (Grab and Sea), India (Jio) y América Latina (Mercado Libre) están influenciadas por la estrategia china de ofrecer una “super-aplicación” con abundantes servicios: desde entrega de fideos hasta servicios financieros.

Las gigantescas empresas de bienes de consumo que se extienden por los mercados occidentales y chino también pueden transmitir ideas y tácticas comerciales chinas. Multinacionales como Unilever, L’Oréal y Adidas ganan más ingresos en Asia que en Estados Unidos. Sus jefes viajan a China, no a California o París, para ver lo último en marketing digital, branding y logística.

Empresas que se diversifican 

Ya están surgiendo características chinas en las tierras comerciales de Occidente, en parte como resultado de la pandemia. Los segmentos se están rompiendo a medida que las empresas se diversifican.

Facebook ahora está promoviendo servicios de compras en sus redes sociales. También participa en el “comercio social”. Esto incluye streaming en vivo y el uso de WhatsApp para mensajería entre comerciantes y compradores. En diciembre, Walmart organizó su primer evento de compras en vivo dentro de TikTok, una aplicación de video propiedad de China, de la que espera comprar una participación.

En Francia, en el último trimestre la sexta aplicación de comercio electrónico más descargada fue Vova, vinculada al fundador de Pinduoduo. Asimismo, los nuevos participantes pueden finalmente progresar en Estados Unidos. El precio de las acciones de Shopify, una plataforma para exiliados de Amazon y pequeñas empresas, se ha disparado. Ahora está valorada en más de 140.000 millones de dólares.

Grandes oportunidades para consumidores

Este cambio hacia una industria global más al estilo chino promete ser una excelente noticia para los consumidores. Los precios serán más bajos, ya que las diferentes plataformas compiten por ofrecer mayores descuentos, generando competencia entre empresas. La elección y la innovación probablemente crecerán. Este será el futuro del comercio electrónico.

Fallas y aciertos del ecommerce chino

Aun con todas sus bondades, el comercio electrónico chino tiene defectos. En un clima de “todo vale” y competencia feroz, el fraude es más común. Y están las preocupaciones antimonopolio. Puede ser tentador ver la represión contra el Sr. Ma (de Alibaba) como una muestra más del brutal poder del Partido Comunista. Pero los reguladores antimonopolio de China también están dispuestos a impulsar a la competencia.

Esto significa hacer cumplir la interoperabilidad, de modo que los servicios de pagos en una plataforma de comercio electrónico se puedan utilizar sin problemas en una plataforma rival.

De esta manera se impediría que las empresas de comercio electrónico penalicen a los comerciantes que venden bienes en más de un lugar online. Hasta ahora, los administradores antitrust estadounidenses y europeos han sido ineficaces en el control de la gran tecnología, a pesar de un aluvión de demandas y proyectos de ley a finales de 2020. Ellos también deberían estudiar a China, para tener una idea de hacia dónde se dirige la industria y cómo responder. Es que el futuro del comercio electrónico está en China.

China, menospreciada por occidente, se levanta

Se puede observar un patrón sobre cómo Occidente piensa sobre la innovación china. Desde la electrónica hasta los paneles solares, los avances de fabricación chinos fueron ignorados o descartados como copias. Luego se les restó importancia y, más tarde, se los reconoció a regañadientes en todo el mundo. Ahora, lo que se está expandiendo globalmente son los gustos y hábitos del consumidor chino. Es necesario mirar y aprender.

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