El partido por la Casa Blanca

El partido por la Casa Blanca

Las elecciones en Estados Unidos definen no solamente el futuro de ese país, sino parte de las negociaciones internacionales de la principal economía del mundo con el resto del globo. Sin ir más lejos, desde que asumió Trump, el ejecutivo norteamericano optó por una política mucho más proteccionista de lo que llevaba hasta ese entonces y empezó a reducir los negocios que tuvo con muchos países.

El ida y vuelta que llevan las elecciones encima parece no terminar nunca. Cuando se elige a un presidente, ya se habla de ver si sostiene su mandato luego de los 4 años de presidencia y es un juego de nunca acabar. Pese a esto, los comicios se llevan en tiempo y forma y van más allá del vaivén de las encuestas que se hacen en todo momento.Esta semana dará comienzo oficial la campaña electoral con el objetivo de definir al próximo mandatario de los Estados Unidos de América. En primera instancia dará el puntapié inicial la nominación de Joe Biden como el representante del Partido Demócrata, mientras que su contraparte republicana, Donald Trump, iniciará en la semana próxima.

Ya han pasado casi 6 meses desde que empezó la pandemia a nivel global y hoy las encuestas arrojan números mucho más estables que en junio. Sin embargo, quedan todavía unos meses por delante y unas cartas más por jugar a cada uno de los contendientes para liderar a la economía más poderosa del mundo.

Al igual que a la mayoría de los gobiernos del mundo, el COVID-19 afectó fuertemente la imagen del actual presidente Trump. Mientras que en febrero gozaba de una ventaja de casi 15 puntos de ventaja sobre su rival, la situación internacional volteó el tablero y ahora es Joe Biden quien lidera por amplio margen la intención de voto de cara a noviembre.

La encuestadora FiveThirtyEight arrojó un 51,2% para el candidato demócrata, mientras que Trump no supera el 43%. La misma institución era la que vaticinó las mejores chances para el actual presidente en las elecciones de 2016, y una de las pocas que acertó al pronóstico. De forma que cuanto menos, el dato es llamativo.

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Fuente: FiveThirtyEight

 

Los resultados finales se van a saber recién en 2 meses y medio con los comicios culminados, sin embargo, el comienzo real de las votaciones está más cerca de lo que parece, en solo unas semanas, el 4 de septiembre, van a abrir las urnas de primer Estado que van a determinar quién se siente en la Casa Blanca por los próximos 4 años, Carolina del Norte.

La situación actual del Coronavirus y el aislamiento en todo el país (aunque no lo parezca) ya empezó a activar patrones que no se habían dado hasta el momento. Se empezaron a comprar anuncios para las campañas, confiando en poder lograr el apoyo de los simpatizantes de cada partido y tratar de llegar pese a la distancia.

 

Las próximas semanas serán un concierto de idas y vueltas entre discursos y contradiscursos de parte de Joe Biden y Donald Trump. Del lado demócrata, tratando de criticar la forma en la que EE.UU. manejó la situación actual (es el país con más contagiados del mundo por lejos, con más de 5 millones), mientras que del lado de Trump se apelará al estilo combativo e irónico que lo caracteriza.

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¿Qué dice cada candidato?

Biden enfoca sus armas en un hecho prácticamente innegable, el extraordinariamente estable rechazo al actual presidente. Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump tuvo el 50% de rechazo, los datos económicos le dieron un respiro durante un tiempo, pero hoy hay más de un 60% de estadounidenses que desaprueba la gestión republicana en la actual situación y salvo un milagro de último momento, eso no se va a modificar.

Por su parte, Trump apela a los mercados y algunos otros índices económicos que aún lo favorecen. El estilo del mandatario suele ir por el lado emocional y confía parte del núcleo duro de los republicanos. Sin embargo, el panorama no tiene un horizonte definido para el partido conservador.

Más exactamente, uno de los datos más relevantes que surgió de la encuesta de FiveThirtyEight fue el número de indecisos que se redujo notablemente desde 2016. ¿Por qué es importante este dato? Porque la meteórica remontada de Trump hace 4 años se basó en que había un 19,5% de indecisos por ese momento, mientras que actualmente el número votantes en esa situación se reduce a 5,9%, lo que hace que Trump tenga un as bajo la manga menos que en las últimas elecciones.

Con la incertidumbre en torno a los Estados Unidos, quizá aumente la volatilidad mundial y el resto de los mercados resulte una opción más estable de inversión. Queda por seguir la mirada de los mercados en los próximos meses para estar atento a la evolución de las bolsas del mundo y ver cómo se define el partido por la Casa Blanca.

 

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