El triple desafío de Estados Unidos

El triple desafío de Estados Unidos

El triple desafío de Estados Unidos es complejo. La economía del país del norte se está recuperando después del desastre provocado por la pandemia de COVID-19. Si se cumple el pronóstico de la Reserva Federal, que anticipa un crecimiento económico de 5,9% para este año, sería el más alto desde 1984. Sin embargo, aunque el despegue económico avanza, el camino no está despejado.

La inflación ha llegado a su punto más alto en 13 años. Además hay escasez de algunos productos debido a los problemas en las cadenas globales de suministro y existen menos personas dispuestas a ingresar a la fuerza laboral. Estos son algunos de los mayores desafíos que enfrenta la economía estadounidense en estos momentos para impulsar la recuperación.

1. Inflación

Uno de los grandes debates económicos que existe estos días en Estados Unidos es el de la inflación.

El último dato disponible indica que en septiembre, los precios escalaron a una tasa anual de 5,4%, la mayor en más de una década.

Lo que dice la Reserva Federal

Hasta ahora, la Reserva Federal (Fed) ha insistido en que el alto nivel de inflación es un fenómeno transitorio. Sin embargo, otros economistas consideran que podría tratarse de un problema duradero.

La Fed ha indicado que podría comenzar a disminuir sus estímulos monetarios hacia fines de este año. Lograría esto probablemente desacelerando primero la compra de bonos y más tarde aumentando las tasas de interés, que actualmente están prácticamente en cero.

Los aumentos comienzan a sentirse

En la trastienda política, opositores a la agenda económica del Gobierno de Joe Biden han utilizado el aumento de la inflación como uno de los argumentos para calificar sus planes de expansión del gasto fiscal como excesivos.

La gente está sintiendo en el bolsillo el aumento en el costo de los alimentos, la vivienda y la nafta, entre otros. Además, las preocupaciones sobre el aumento en el precio de los alquileres y de las viviendas se han convertido en una prueba de fuego. Se cree que estos precios ayudan a predecir si la inflación se mantendrá, incluso una vez que la pandemia haya terminado.

2. Escasez de productos

Tan complicados son los problemas en las cadenas de suministro de productos a nivel global, que hace unos días el presidente Biden anunció que el Puerto de Los Ángeles comenzará a “operar 24 horas al día, siete días a la semana”, como una manera de facilitar el flujo de mercancías.

Crisis de los contenedores

El consenso entre los expertos del área es que la llamada crisis de los contenedores no estará completamente resuelta hasta el próximo año. Los más pesimistas creen que podría extenderse incluso hasta inicio de 2023.

Sin embargo, los más optimistas creen que la demora en la llegada y distribución de productos en los puertos del país es una señal de que la recuperación económica está tomando fuerza.

Interrupción en cadenas de suministros

El problema es que muchas empresas no tienen cómo importar sus productos, ya sea porque no consiguen espacio en los buques de carga o porque no pueden pagar precios insólitamente altos por el transporte de los mismos.

“El colapso de la pandemia provocó un gran cambio en la demanda. Desde el consumo de servicios al de productos físicos”, explica Wilcox.

En un breve lapso de tiempo, la cadena de suministro se vio sobrepasada porque la gente quería comprar cosas más que gastar en viajes, restaurantes u otro tipo de servicios.

Problemas entrelazados

Esa demanda de productos de consumo provocó escasez en los inventarios. Es así que, repentinamente, el transporte marítimo y los puertos no fueron capaces de manejar ese incremento en el volumen, agrega el economista.

3. Mercado laboral

El mercado laboral es otro de los desafíos que enfrenta la economía. Los estadounidenses están renunciando a sus trabajos a un ritmo récord, que llegó a 4.3 millones de personas en agosto, casi el 3% de la fuerza laboral.

La gran renuncia

Este fenómeno se conoce como la gran renuncia, y es otra de las secuelas económicas que dejó la pandemia.

El abandono de los empleos se está dando a distintos niveles. Sin embargo, donde se ha hecho más evidente es en aquellos trabajos con las remuneraciones más bajas.

El récord de personas que renuncian a sus trabajos sugiere que los salarios aumentarán a una tasa anual de entre el 4% y el 4,5%, escribió Michael Pearce, economista de Capital Economics en Estados Unidos.

Si el crecimiento de la fuerza laboral sigue siendo lento, advirtió, puede contribuir al aumento de la inflación, o incluso convertirse en “un lastre duradero para la actividad económica”.

Lo preocupante es que el aumento de la inflación, las dificultades en el mercado laboral y la escasez de algunos productos son problemas entrelazados, apunta Wilcox. De este modo, el triple desafío de Estados Unidos está interconectado. Resta ver qué medidas se tomarán para afrontarlo y cómo repercute en el resto del mundo.

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