El superciclo de las materias primas

El superciclo de las materias primas

Los valores de los commodities, desde el maíz y la soja hasta el cobre, suben al mismo tiempo que se reabren las economías. Este es el superciclo de las materias primas.

Pasó una década desde que terminó el último boom de las materias primas, que había sido provocado por la aparición de China como potencia económica mundial.

Sin embargo, debido al alza generalizada de precios que colocó en máximos históricos a los principales commodities como el cobre, madera, mineral de hierro, y productos básicos agrícolas, crecen las expectativas de que se trate de un nuevo superciclo de materias primas.

Pero, ¿qué es un superciclo de precios de materias primas y qué lo diferencia de los ciclos de auge y caída de corto plazo?

¿Qué es un superciclo?

Aunque no existe una definición consensuada, el término se suele utilizar para describir un período en que los precios de las materias primas suben por encima de su tendencia a largo plazo durante un lapso de entre 10 y 35 años.

A la escalada le sigue un descenso de duración similar. Esto sucede porque la oferta termina alcanzando a la demanda. Un ciclo completo puede durar entre 20 y 70 años.

¿Por qué se producen los superciclos?

Según Capital Economics, los superciclos de materias primas en general se disparan a raíz de algún tipo de aumento estructural de la demanda lo suficientemente grande como para mover la aguja a nivel mundial, y al que la oferta tarda en responder.

En el caso de los recursos naturales, suele haber un desfase entre la oferta y la demanda. Esto se debe a que la construcción de una gran mina o el desarrollo de un gran yacimiento petrolífero puede llevar hasta 10 años o más.

Breve historia de los superciclos

Los economistas identificaron cuatro períodos sostenidos de precios por encima de la tendencia. El primero coincidió con la aparición de Estados Unidos como potencia económica en la década de 1880.

Otro acompañó la campaña de militarización de los años 30 y continuó en el período de reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial. 

El tercer superciclo se produjo durante las crisis de los precios del petróleo en la década de 1970. Estos impulsaron indirectamente los valores de otros productos básicos debido a un aumento de los costos de producción.

El último auge tuvo lugar durante la rápida industrialización de China, que comenzó a fines de los años noventa. En este período también se produjeron fuertes alzas de los precios de los commodities agrícolas. Estos fueron los que provocaron la crisis alimentaria de 2007-08.

China y las materias primas

La velocidad y escala de la urbanización de China a principios de la década de 2000 tomó por sorpresa al sector de recursos naturales. 

Los grandes productores de petróleo y las minerías se esforzaron por satisfacer el insaciable apetito de China por las materias primas. En aquel entonces el gigante asiático entraba en una fase de vertiginoso crecimiento económico. Era alimentado por la enorme inversión en infraestructura y la construcción de nuevas ciudades.

Como resultado, el cobre —que se había mantenido por debajo de los USD 2.000 la tonelada durante la mayor parte de la década de 1990— llegó a un máximo histórico superior a USD 10.000. El petróleo, por su parte, tocó los USD 140 el barril.

La oferta finalmente cubrió la demanda en 2011 y un tsunami de nueva producción por fin entró en funcionamiento. Es así que los mercados de materias primas ingresaron en un período de profundo letargo del que apenas están saliendo.

¿Nos encontramos ante un nuevo superciclo?

Para los optimistas en cuanto a la evolución de los precios de las materias primas, como Goldman Sachs, la respuesta es un sí rotundo. 

Argumentan que la pandemia de coronavirus dio inicio a una nueva era de crecimiento que demandará muchos productos básicos. Esto se debe a que los Gobiernos están poniendo mayor énfasis en la creación de empleo y la sostenibilidad medioambiental en lugar de centrarse en la estabilidad financiera que siguió a la crisis financiera mundial de 2009.

Señalan como ejemplos el Plan de Empleo Estadounidense de USD 2,3 billones de Joe Biden y el Nuevo Pacto Verde Europeo. Estas dos iniciativas inyectarán enormes inversiones en infraestructura y proyectos que requieren muchas materias primas. Apuntan a cumplir los objetivos del acuerdo de París sobre el cambio climático.

Al mismo tiempo, destacan que durante los años de precios bajos los productores frenaron la inversión en proyectos nuevos y expansión. Esto produjo una reducción de la oferta.

“Creo que estamos en un superciclo. No tenemos muchos proyectos listos para ejecutar”, dijo Ivan Glasenberg, CEO de Glencore, una de las mayores mineras y comercializadoras de materias primas del mundo, refiriéndose al cobre.

Minería y petróleo

Esto no solo ocurre en el sector minero, en el que la inversión se contrajo drásticamente tras un brutal deterioro del mercado en 2014, sino también en el del petróleo. Es en este sector que muchas compañías están tratando de hacer la transición de combustibles fósiles a energías renovables.

Algunos bancos de Wall Street sostienen que la demanda de petróleo seguirá superando el crecimiento de la oferta en los próximos años. Esto podría crear un último repunte de precios antes de que los vehículos eléctricos lleguen al pico de consumo.

Agricultura y biocombustibles

En la agricultura, la demanda china y los biocombustibles están elevando el precio de los cereales y de las oleaginosas. La demanda china de maíz parece estar en una nueva trayectoria. Esto sucede ya que el gigante asiático necesita importar para alimentar a su ganado. 

Al mismo tiempo, el interés por las energías renovables en varios países está poniendo el foco en los biocombustibles producidos a partir de fuentes agrícolas.

Las oleaginosas

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos estima que la campaña 2021/22 continuará las actuales tendencias. Pronostica mayor producción, principalmente por el crecimiento de la soja en Estados Unidos y América del Sur. Asimismo, se espera que el consumo mundial de semillas oleaginosas aumente un 3% en 2021/22, el aumento anual más fuerte desde 2019/20.

Este aumento es liderado por una mayor demanda de soja en China que refleja una reconstrucción de la demanda de alimentos. Además, muestra un crecimiento en el comercio mundial de semillas oleaginosas. El país asiático representará el 60% de las importaciones de soja. Se espera una modesta alza de las existencias finales que no implique una reversión en la tendencia de los precios.

¿Existen razones para dudar de este superciclo?

. Para muchos economistas, la vertiginosa evolución de los commodities desde los mínimos registrados en 2020 por el COVID-19 es solo un repunte cíclico impulsado por la enorme respuesta fiscal y monetaria a la pandemia.

Señalan que no se observa el convincente aumento estructural de la demanda que provocó los anteriores super ciclos. Asimismo, la transformación mundial de la energía verde no se producirá con la suficiente rapidez como para compensar el impacto del menor crecimiento de China.

Es que en el país asiático, el estímulo por la pandemia ya se está retirando. ¿Este es el superciclo de las materias primas, o es una tendencia pasajera? Tendremos que esperar a que el panorama se estabilice para poder establecerlo con seguridad. Una cosa es segura: las materias primas son una buena inversión.

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2 Comments

    1. Buen día,Rafael:

      A la brevedad, se estarán comunicando con vos.

      Muchas gracias.

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