Ethereum, la criptomoneda que no es moneda

Ethereum, la criptomoneda que no es moneda

Dentro del sistema de criptomonedas, Ethereum es la más popular después del Bitcoin (BTC). Esta plataforma atrajo a miles de inversores y el precio de la criptomoneda se multiplicó por seis en todo el 2020. Este crecimiento se debió al interés de inversores corporativos, muchas carteras se movieron del BTC al Ethereum y también la masificación de la plataforma. Porque, al final, la plataforma el verdadero atractivo del Ethereum.

Ethereum: el sistema

Muchas personas piensan que Ethereum es una criptomoneda, pero no es así. Incluso verás que en muchos artículos se habla del precio del Ethereum o lo equiparan con el BTC. Esta confusión está muy extendida, y es bastante común.

Así que comencemos por aclarar qué es realmente. Ethereum es una plataforma de código abierto. Esto quiere decir que es una plataforma de software con un código fuente al que se puede acceder fácilmente para modificarlo o mejorarlo.

Además, Ethereum usa tecnología blockchain, también conocida como “cadena de bloques”. Las cadenas de bloques son un tipo de base de datos que no almacena los datos en un solo servidor, sino que los almacena en bloques que luego se encadenan entre sí.

Lo que podés hacer en Ethereum

Imaginá que tenés archivados en tu computadora una serie de documentos importantes y tu disco duro se quema. En ese caso, perderías toda tu información.

Pensando en esa posibilidad, se te ocurre almacenar tus documentos en varios lugares. Esa es, más o menos, la idea de la blockchain. En vez de tener los datos centralizados, las cadenas de bloque descentralizan la información y, una vez que están allí, no puede revertirse.

En este caso, Ethereum utiliza la tecnología blockchain con el fin de crear y ejecutar aplicaciones llamadas “dapps”. Estas apps tienen la función de permitir que los usuarios establezcan contratos inteligentes entre ellos de forma directa.

Hacé de cuenta que contratás una persona que hará cierto trabajo para vos. Ninguno de los dos tiene garantías, ni de que la persona culmine el trabajo, ni de que vos le pagues. Al suscribir un contrato inteligente sí es posible tener esa garantía, ya que se crea un algoritmo: en cuanto la persona culmina, la plataforma le paga su trabajo.

Pero, para ejecutar esa transacción, se requiere una moneda de cambio y aquí es donde entra en juego el Ether.

Ether: la moneda

El Ether (ETH) es la criptomoneda que hace posible los contratos inteligentes automatizados de Ethereum, porque es con ella con que se negocia dentro de la red. La aspiración de sus creadores es ir más allá de las operaciones entre dos partes. Por ejemplo, que la red sirva para pagar la nómina de una empresa… con Ether.

Sin embargo, aunque es una cripto, al igual que el Bitcoin, tiene bastantes características distintivas que la hace única.

Se sabe que el límite de BTC será de un máximo de 21 millones. Por el contrario, el ETH no tiene limitaciones de existencia. Incluso se prevé que el número de esta criptodivisa pase de los 100.000.000 (eso sí, en muchísimo tiempo).

Por otra parte, Bitcoin no pretende ser otra cosa que una criptomoneda, con los mismos usos que una moneda fiduciaria, como el peso argentino o el dólar. En cambio, la red Ethereum aspira a convertirse en todo un modelo de negocios gracias a sus contratos inteligentes.

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