¿Habrá recesión para rato?

¿Habrá recesión para rato?

La última semana tuvo grandes anuncios y noticias en el mundo de las finanzas. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional presentó su informe WEO (World Economic Outlook, o perspectiva mundial de la economía, en inglés), en el que muestra sus expectativas de evolución del PBI de cada país individualmente. Por otro lado, la Reserva Federal de Estados Unidos implementó medidas que no había implementado hasta ahora.

El informe clave del FMI

En Argentina ya es una moneda corriente escuchar del Fondo Monetario Internacional por uno u otro motivo, y generalmente está asociado a malas noticias. Aún así, sigue siendo una entidad de relevancia absoluta en la economía mundial y su Perspectiva Mundial de la Economía es una presentación elaborada por los más expertos analistas y brinda una proyección de lo que pueden ser los próximos años.

Si se toma como referencia al mundo entero, el FMI proyecta una recesión del 4,9% en 2020 y estima el coste de la crisis del COVID-19 en más de 12,5 billones de dólares. Una caída de este calibre no se veía desde 1929, con la gran depresión. Sin embargo, es importante que hagamos referencia a cómo afecta a cada zona o país en particular, porque de otra forma, ese casi 5% puede resultar muy genérico.

Antes de enfocarnos en cada caso, es importante entender que la información proveniente del FMI sirve de termómetro para entender el contexto global, de la misma forma que permite descubrir nuevas opciones en el mundo de las finanzas.

Este gráfico resume la previsión del FMI para algunos de los países del mundo:

¿Qué pasa en cada lugar?

 

  • Europa: Se estima que el Coronavirus impactará más fuerte en Europa que en países latinoamericanos, como Argentina, aunque suene poco creíble. De todas las economías más desarrolladas del viejo continente, las más golpeadas serán Italia y España que, además, serán los países más perjudicados a nivel productivo de todo el mundo.

 

Actualmente el continente europeo se enfrenta a una ‘catástrofe económica’ en el mercado laboral si no llega la recuperación económica en ‘V’. Esto significa que si el plan de trabajos de corto plazo de Europa no funciona, posiblemente se agrave la situación económica en los países de la eurozona.

 

  • Estados Unidos: Enfrenta una caída no vista desde hace casi 90 años. Una gran parte de su industria se frenó totalmente y a consecuencia de eso, hoy la poca producción no llega a abastecer la demanda, provocando daños económicos más fuertes.

 

¿Qué significa esto? El consumo del país solo se vio mermado al principio del aislamiento social y la cuarentena; pero conforme fueron abriéndose nuevos sectores de la economía doméstica, el consumo volvió a repuntar. Al día de hoy, la industria no cubre la demanda de los ciudadanos, creando faltante de muchísimos artículos.

 

Sumado a la serie de complicaciones que enfrenta EE.UU., durante marzo y mayo se perdieron alrededor de 40 millones de puestos de trabajo, que es más del empleo generado en los últimos 10 años.

Aún así, las empresas tecnológicas han demostrado una resiliencia absoluta a la crisis y se perfilan como las grandes inversiones de los próximos años.

 

  • China: Aunque suene difícil de creer, en un año como el que estamos viviendo, la economía del gigante asiático tendrá un crecimiento del 1%. De los principales mercados del mundo, será el único que cierre el 2020 en positivo.

 

Aún así, no deja de ser un dato preocupante para ser tenido en cuenta. China viene creciendo hace más de 44 años sin interrupciones a un ritmo de entre el 5% y el 7% anual. Pero en el primer trimestre de 2020, llegó a su primer dato negativo desde 1976.

 

Pese a todo esto, el país más poblado del mundo fue el que menos afectado se vio por la pandemia y el que más rápido se recuperó luego de la crisis. Su ritmo de producción está volviendo a niveles aceptables. Aún seguirá lejos de los números de 2019, pero aún así es un avance.

 

  • Latinoamérica: Latinoamérica tendrá un nivel de alto impacto, las dos economías más grandes, México y Brasil verán descensos enormes. Desde el lado mexicano, la fórmula sigue siendo mantener la industria en colaboración con Estados Unidos, y buscar pactos de asociación comercial que fortalezcan su reactivación.

Por su parte, Brasil vive una situación más compleja debido a que es el segundo país con más contagios del mundo superando el millón de contagiados y con un crecimiento exponencial. Sin embargo, Bolsonaro no parece prestar mucha atención a la relativo a la salud y sigue presionando a una reactivación por medios del propio mercado.

  • Argentina: Nuestro país tendrá una caída cercana al 10%. Aunque pueda no parecer mucho para algunos, es un impacto que será difícil de recuperar. No solo por las complicaciones lógicas que tiene Argentina, con una deuda en plena negociación y políticas que no favorecen al sector generador de empleo, sino que ya veníamos en caída de la economía.

Argentina no tiene el sustento productivo necesario para reactivarse rápido como otras economías. Y de hecho, como veremos en el siguiente listado del FMI, durante el 2018 y 2019 ya había caído el PBI, pero lo de 2020 es harina de otro costal. Lo difícil es que la recuperación puede que sea más lenta que con otros países, como se ve a continuación.

¿Qué pasa con la FED?

La Reserva Federal estadounidense (FED) publicó el jueves los resultados de sus pruebas de estrés a los bancos norteamericanos para 2020 así como los análisis de sensibilidad adicionales que realizó a la luz de la pandemia del coronavirus.

 

“El sistema bancario ha sido una fuente de fortaleza durante esta crisis”, aseguró Randal Quarles, vicepresidente de la Fed y principal supervisor, en un comunicado, además dijo que “los resultados de nuestros análisis de sensibilidad muestran que nuestros bancos pueden mantenerse fuertes incluso ante los shocks más severos”. Aún así, parte del sostenimiento del sistema bancario norteamericano se debió a los más de 3 billones de dólares que inyectó la FED en el último trimestre para la economía.

Sin embargo, la novedad fue la medida aplicada respecto de las recompras. La Fed limitó el reparto de dividendos y la recompra de acciones a la banca americana hasta al menos septiembre. El objetivo es asegurar que la solvencia del sector bancario se mantiene sólida a pesar de la crisis del coronavirus.

Durante los últimos años, las recompras de acciones representaron aproximadamente el 70% de los pagos de los accionistas de los grandes bancos estadounidenses, a partir de eso, la decisión de suspenderlas. La Fed a su vez, limitó los pagos de dividendos a la cantidad pagada en el segundo trimestre y a una cantidad basada en las ganancias recientes.

En definitiva, tanto la presentación del FMI, como las medidas de la FED auguran que hay un impacto fuerte en la economía como no se ha visto en décadas, sin embargo, existe la posibilidad de una recuperación en “V” que aliente a los inversores para los próximos años.

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