¿Hay posibilidad de dolarización de la economía?

¿Hay posibilidad de dolarización de la economía?

¿Hay posibilidad de dolarización de la economía argentina? Una de las principales razones por las que no se analiza un plan tan disruptivo es que se considera que ya se probó en los 90 con la convertibilidad. Cuáles son las diferencias y por qué es fundamental en este momento debatir nuevas propuestas económicas.

Las cajas de conversión o “convertibilidad” tienen como principal objetivo fortalecer la moneda doméstica. Esto se consigue mediante un compromiso legal de mantener una paridad fija de dicha moneda. Entonces, ¿hay posibilidad de dolarización de la economía?

En la década del 90 nuestra paridad era el 1 a 1″. El objetivo de establecer una caja de conversión es procurar que la población, los agentes económicos y los ciudadanos vuelvan a creer en la moneda nacional y la usen de acuerdo a todas las funciones del dinero

Convertibilidad: máxima expresión del bimonetarismo

En la convertibilidad se busca dotar a la moneda nacional de credibilidad. El Gobierno se compromete a no devaluarla y a no financiar su déficit fiscal con emisiones inorgánicas, o sin respaldo de reservas internacionales.

Por esta razón, la convertibilidad resulta ser la máxima expresión del bimonetarismo. Esto se debe a que dos monedas circulan de manera legal. En este régimen monetario, a pesar de que el Banco Central no debería tener libertad para emitir, puede indefectiblemente hacerlo. De hecho, esto sucedió en la segunda etapa de la convertibilidad argentina, en la que se perdió la ortodoxia monetaria. 

Es decir, la independencia de la política monetaria está completamente supeditada a la conducta de los Gobiernos de turno.

La dolarización de la economía

Por otro lado, en un régimen de dolarización los objetivos difieren radicalmente de las cajas de conversión. En ese tipo de régimen, ya no se busca fortalecer la moneda doméstica. Muy por el contrario, se la elimina definitivamente del sistema monetario.

La dolarización de la economía significa que la posibilidad de emisión por parte del Banco Central deja de existir. 

La independencia monetaria protege de los Gobiernos de turno

Así, la independencia de la política monetaria queda absolutamente protegida de los Gobiernos de turno. Es importante remarcar este punto. Al analizar los últimos 50 años en materia de política monetaria, absolutamente todos (peronistas, radicales, Cambiemos) fallaron en independizar la política monetaria de los intereses del Gobierno de turno.

Los resultados están a la vista: en los últimos 40 años, convivimos con un promedio de 60% de inflación anual. Nuestro producto bruto interno (PBI) es de los que menos creció de toda América Latina en términos reales.

¿Por qué deberíamos estudiar la dolarización?

Los motivos son diversos:

  • Es un mecanismo monetario que permite bajar dramáticamente la inflación en poco tiempo.
  • Limita los canales de gastos de los Gobiernos de turno
  • Es una política monetaria que permite definitivamente independizarla de los intereses de los Gobiernos de turno. De este modo, se evita la emisión monetaria desmedida
  • Sin moneda no hay economía
  • El régimen de bimonetarismo fracasó ya hace mucho tiempo
  • Es la única política monetaria que Argentina nunca probó en su historia
  • La dolarización mejora la gobernabilidad en momentos de fragilidad institucional. Un ejemplo contundente es Ecuador
  • El peso ya no tiene ningún valor en la sociedad argentina
  • Círculo virtuoso del desarrollo económico

Además de todas las razones esgrimidas anteriormente, es necesario detenerse en la importancia que radica en que Argentina logre bajar drásticamente la inflación en poco tiempo.

Dimensionemos lo determinante que resulta bajar la inflación en Argentina. Si la inflación de dos dígitos es persistente, no permite bajar la tasa de interés, que resulta ser un motor fundamental para incentivar la inversión productiva en Argentina. La disminución de las tasas de interés es una condición esencial para que aparezca el llamado círculo virtuoso del desarrollo económico.

En esencia, las condiciones que activan a la inversión productiva son dos:

  • Estabilidad macroeconómica 
  • Bajas tasas de interés

Inversión real en el sector productivo

Una vez cumplidas estas dos condiciones aparece la variable considerada como decisiva en la economía de un país: la inversión real.

La inversión real se traduce en  inversión en industria, infraestructura, minas, petróleo, pesca, agricultura, ganadería, etc. Es decir, invertir en el sector productivo de la economía, no en el sector especulativo o rentista. Esta es la variable que genera efectos multiplicadores en el producto y en el empleo.

Ciertamente, el círculo virtuoso del desarrollo económico se sustenta en la inversión real, en ser parte de estabilidad macroeconómica y bajas tasas de interés que promueven dicha inversión productiva. Esto, a su vez, provoca crecimientos en la producción, en la productividad y en el empleo, lo que genera mayores ingresos que alimentan el ahorro. El ahorro es, en definitiva, el que financia la nueva inversión productiva. 

El mayor aporte de la dolarización

El mayor aporte que puede darnos un programa de dolarización es, por lo tanto, dotar a la economía de un horizonte Inter temporal seguro, previsible, estable con reducidas tasas de interés y estabilidad macroeconómica que estimulen la inversión.

Esto definitivamente promueve el crecimiento de la economía real.

Degradación económica y social

Argentina está transitando un ciclo de degradación económica y social abrumador. Los números en términos de pobreza, inflación, actividad económica, empleo, desempleo, exportaciones, inversión, inversión extranjera directa y salario real han empeorado dramáticamente durante los últimos 12 años. Las desigualdades que producen crisis económicas prolongadas en el tiempo se pueden evidenciar en el humor social, la violencia y la falta de entendimiento de una sociedad.

Lamentablemente, si no se toman medidas más extremas, ejemplificadoras, que puedan limitar determinadas acciones de la política de turno, la amenaza hacia el sistema democrático en la próxima década puede ser una realidad. Es por ello que la sociedad argentina debe estudiar la dolarización de su economía.

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