Impuesto a la renta financiera: obligaciones del inversor

Impuesto a la renta financiera: obligaciones del inversor

Cuando alguien desea entrar al mundo de las inversiones y operaciones bursátiles, lo hace con el ánimo de lucro. Es decir, tiene la esperanza de aprovechar los instrumentos financieros a disposición para generar ganancias. Con este fin, investiga las acciones que se encuentran en el mercado, las mejores opciones de bonos o de fondos mutuos. Sin embargo, es posible que olvide investigar sobre sus responsabilidades impositivas como inversor y desconozca que debe pagar un impuesto a la renta financiera.

Este gravamen, llamado realmente Impuesto Cedular, se aplica a las ganancias obtenidas a través de cualquier operación financiera que realicen particulares. En Argentina se paga desde el año 2018 y se declara una vez al año en conjunto con el Impuesto a las Ganancias.

Qué grava el Impuesto a la Renta Financiera

Saber exactamente qué operaciones grava el impuesto a la Renta Financiera en Argentina puede ser complicado, lo que genera cierta incertidumbre. Esto se debe a que la ley que lo regula se ha modificado en diferentes oportunidades y se han agregado exenciones de varios tipos. Es por esto que se debe consultar con un contador cada vez que corresponda declarar el impuesto.

Por ejemplo, en 2019 dejó de aplicarse para intereses de ciertos plazos fijos y rendimientos de títulos públicos. Aun así, continuó para ganancias por compraventa de activos financieros.

Los plazos fijos que sí se tributan son los que tienen una “cláusula de actualización”. Por ejemplo, aquellos que están vinculados a UVA y los depósitos en dólares.

Tasas fijas

Se aplican a transacciones con ADRs (American Depositary Receipt o empresas argetinas que cotizan en la bolsa norteamericana). Otros que se gravan son los títulos públicos extranjeros (exceptuando a los de Bolivia y Brasil), se incluyen las enajenaciones de obligaciones negociables en Argentina en pesos o dólares sin oferta pública, y cualquier otra Obligación Negociable en el exterior y monedas digitales. Estas tienen una tasa fija de 15%.

A otras transacciones financieras —como los fondos fiduciarios, los intereses de ADRs en dólares y el rendimiento de las acciones en peso— los alcanza un 7%.

Tasas escalables

Otras inversiones que entran dentro del Impuestos a la Renta Financiera no tienen una tasa fija, sino un porcentaje dentro de una escala.

A este renglón pertenecen títulos públicos extranjeros, cajas de ahorro en divisas, intereses de obligaciones negociables, dividendos de CEDEAR, dividendos de Fondos Comunes de Inversión, inversiones en opciones (puts o calls) y en cauciones, tenencia de acciones y plazos fijos en el exterior.

Inversiones exentas del Impuesto a la Renta Financiera

Los últimos cambios a la ley que rige este impuesto establecieron que estaban exentas las siguientes inversiones: ventas de acciones nacionales e internacionales siempre que se coticen en el mercado nacional (CEDEAR, por ejemplo). También todos los títulos públicos de Argentina que estén en pesos o divisas con o sin cláusula de ajustes. Otras inversiones exentas son los rendimientos generados por Fondos Comunes de Inversión e moneda local o extranjera y las demás obligaciones que se negocian en el país.

 

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