Inversiones después del canje de deuda argentina: ¿Qué sigue?

Inversiones después del canje de deuda argentina: ¿Qué sigue?

La noticia del acuerdo del canje de deuda en dólares bajo legislación extranjera impactó en las decisiones del inversor corriente. Por un lado, que el gobierno empiece a ordenar la deuda argentina 2020 dio un manto de certidumbre en medio de una crisis sanitaria y económica mundial donde prima la inestabilidad. Algunas alternativas de inversión que parecían prometedoras dejaron de serlo: el ejemplo más recientese visibiliza en la inversión en acciones, cuya trayectoria se comportó de manera errática desde que comenzó la pandemia. En abril, primer mes de aislamiento social, preventivo y obligatorio y el más estricto a nivel nacional, los títulos de deuda de empresas que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires tocaron el piso mínimo. Luego, comenzaron a recuperarse y, a medida que los rumores de acuerdo del canje de deuda fueron más fuertes, las acciones saltaron hasta un 50 por ciento, aunque no llegaron a los valores pre pandemia.

En agosto, sin embargo, registraron caídas tanto en la bolsa de Nueva York como en el mercado bursátil local: los activos locales siguen transitando una toma de ganancias tras confirmarse el acuerdo con los acreedores externos, el cual se encuentra avanzado en términos formales pero espera concluirse próximamente a través de una elevada adhesión que sea suficiente para activar las cláusulas de acción colectiva y evitar futuros ‘holdouts’ ; además de complementarse con el canje de deuda local.

Los bonos emitidos en dólares, por su parte, también cayeron hasta 3,8 por ciento promedio, mientras que el riesgo país elaborado por el banco JP.Morgan va en aumento. Los títulos de deuda pública emitidos en moneda local corrieron la misma suerte y terminaron en terreno negativo.

La deuda externa argentina es un instrumento de doble filo que muchos gobiernos utilizaron históricamente para financiarse ante la falta de dólares, pero hubo periodos en los que se profundizó al punto tal de volverse insostenible. El ejemplo más reciente en este sentido fue durante el gobierno de Mauricio Macri entre 2015 y 2019. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el stock de la deuda externa argentina 2015, al finalizar el mandato de Cristina Kirchner en diciembre, era de 97.091 millones de dólares.  La deuda argentina durante el gobierno de Mauricio Macri se incrementó 64,8 por ciento hasta el 2019. En poco más de 40 meses el país emitió la mayor deuda externa en comparación con lo ocurrido bajo la dictadura militar entre 1976 y 1986 con Martínez de Hoz como ministro de Economía, e incluso superando al período neoliberal de la década del noventa, que se utiliza en clases de economía como un periodo de referencia a un gran endeudamiento. La deuda argentina 2020 cuánto es, 275.828 millones de dólares.

Deuda externa gráfico

 

La administración anterior, además de incrementar la deuda externa en más del 60 por ciento, acudió a una cesación de pagos, más conocido como default. En agosto de 2019, el entonces ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció el “reperfilamiento” de la deuda denominada en pesos de letras de corto plazo. Es decir, de las Letras del Tesoro (Letes), de las Letras de Capitalización (Lecap), como así también el de las Lecer (Letras atadas al Coeficiente de Estabilización de Referencia – CER), las Letras atadas al dólar (Lelink) y otras emitidas por el Banco Central para los tenedores institucionales que contaban con letras acumuladas. Acudiendo a un término innovador en el mundo económico, “reperfilamiento”, el gobierno se encontró sin capacidad de pago de las letras mencionadas y propuso una extensión de los plazos a diciembre, aunque sin reducir el monto que se pagará. El detalle no menor es que, para ese entonces, la población argentina había votado un cambio de gobierno a partir de diciembre de ese año.

Si bien el país cuenta con un largo historial de cesación de pagos, el default de Argentina en 2019 tuvo la particularidad de haber sido con deuda emitida por el mismo gobierno. Los ocho anteriores fueron por compromisos heredados de administraciones anteriores.

Más allá del dato de color, es momento de mirar hacia adelante, acto obligado dado el cronograma de vencimientos deuda argentina en el corto plazo. Con el acuerdo de la deuda en dólares bajo legislación extranjera, la inminente negociación que se está llevando a cabo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la postergación que se había hecho del pago de deuda en pesos para agosto de este año, los vencimientos de deuda que el gobierno argentino debe afrontar en lo que resta del 2020 equivalen a unos 38.000 millones de dólares. En total, para los últimos cinco meses del año, la administración pública nacional deberá afrontar pagos equivalentes a casi 20.000 millones de dólares que están en manos privadas. En tanto, unos 18.329 millones de dólares se encuentran en el sector público. Si se contabilizan las obligaciones con el sector público, la suma a abonar hasta fin de año asciende a 40.196 millones de dólares, concentrada mayormente en diciembre, con vencimientos equivalentes a 21.834 millones de dólares, y noviembre, con 7.083 millones de dólares.

Tras haber acordado y despejado el terreno en el plano de la deuda con los acreedores privados bajo ley extranjera, que era el mayor desafío de la cartera de economía; el próximo paso del gobierno será ir tras la renegociación del acuerdo con el FMI. Recordemos que el ex presidente Mauricio Macri acordó con Christine Lagarde, la entonces titular del organismo, el mayor préstamo en la historia del FMI que equivale alrededor del 60 por ciento de su cartera. Cuanto es la deuda de argentina con el fmi: 47.000 millones de dólares.

El plan que el gobierno argentina le presentará y pretenderá negociar con el organismo internacional será un programa que tendrá condiciones que no resulten recesivas y prioricen la ya tan repetida idea de sustentabilidad de la deuda externa. El último acuerdo que el país  suscribió con el FMI se encuentra suspendido, y la Argentina buscará renegociar otro programa donde el objetivo de máxima es obtener un flujo de desembolsos netos favorables al país, que le permitan repagar el préstamo y a la vez acelerar la recuperación y la estabilización macroeconómica. El cronograma de pagos con el Fondo implica vencimientos para los próximos dos años, pero el grueso de los pagos se concentra a partir de 2021 y hasta el 2023.

El Fondo realizó dos análisis técnicos de sustentabilidad para la Argentina durante el 2020, donde determinó que el alivio de toda la deuda debía ser de entre 50.000 millones de dólares a 80.000 millones de dólares, para tornar al endeudamiento del país sustentable.

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