Invertir en criptocommodities

Invertir en criptocommodities

Invertir en criptocommodities es una apuesta muy interesante. El campo argentino comenzó con la tokenización de commodities (como azúcar, soja o vino), que emergen como una buena forma de invertir en cripto y diversificar la cartera.

En el difícil contexto económico que nos toca transitar, algunas firmas empezaron a apuntalar diferentes alternativas. El objetivo es iniciar nuevos emprendimientos sin recurrir a las escasas opciones de financiamiento que ofrece el mercado.

A tono con el boom de las criptomonedas, el campo argentino apeló a la tokenización de materias primas. Es decir, crearon criptomonedas con respaldo en la producción de granos, ganado, vino y hasta azúcar como forma de fondear su operación.

El objetivo es representar la producción futura en una divisa digital que opere en un mercado secundario de criptocommodities.

Vender anticipadamente

De esta manera, se venden las materias primas antes de que estén disponibles para que cualquier persona pueda invertir en ellas. Mientras tanto, los productores obtienen fondos para asegurar sus rindes. Esta estrategia ofrece las siguientes ventajas:

  • Mantener un registro inalterable de todo lo que pase en esa blockchain.
  • Dotar de trazabilidad, seguridad y transparencia a cada operación, ya que todas las partes pueden ver lo que ocurre en la blockchain.
  • Lograr mayor eficiencia, ya que las transacciones son más rápidas al no depender de la burocracia de los sistemas tradicionales.

Pero, además, son una buena forma de invertir en criptomonedas sin estar expuesto a la volatilidad de Bitcoin o Ethereum.

Algunos ejemplos

SOYA

María Gabriela Roberto Baró, de Agrotoken, señala que “le está yendo realmente muy bien” a la plataforma global de tokenización de commodities agrícolas y alimentos. Dicha plataforma es la encargada de desarrollar la primera criptomoneda respaldada en soja.

La idea nació en abril de 2020, cuando un grupo de profesionales de diferentes disciplinas se juntó para crear la divisa virtual SOYA, respaldada en el mundo real por una tonelada de soja (cuyo valor ronda los USD 550 por tonelada).

“Tuvimos muy buena recepción del mercado. La soja está comenzando a cosecharse, así que tenemos excelentes proyecciones”, confía Roberto Baró.

BitCow

Guillermo Villagra, de Openbit, afirma que su emprendimiento busca ser una alternativa de inversión en ganadería. Pretende convertirse en un fideicomiso ganadero basado en la emisión de tokens digitales respaldados por vacas.

Cuando lanzamos la plataforma, hace un año y tres meses, el valor del BitCow era de $90.000. Con el tiempo, por la demanda de la gente, y, obviamente, por el aumento del precio de la carne, el precio fue subiendo. Pasó a $100.000, luego a $120.000, después a $125.000, hasta llegar a los $140.000″, señala.

El ejecutivo agrega que hoy cada BitCow tiene un valor aproximado de $150.000 y existe una gran demanda. Actualmente, el mínimo para entrar es $15.000 (es decir, un 10% del total de un BitCow o token completo).

OpenVino

Otra opción para invertir en criptocommodities es invertir en vino.

Mike Barrow fundó OpenVino en 2015, un proyecto para aplicar tecnología de blockchain e Internet de las Cosas sobre su bodega y marca.

“Vendo mi producto mediante tokens. Cada año, entre marzo y abril, cosecho y vinifico la uva. Después de tres semanas, a principios de mayo, tengo una determinada producción. Luego de contabilizarlo, calculo la cantidad de botellas que saldrán, y emito una cantidad equivalente de tokens”, detalla Barrow.

Ese vino descansará un año en barrica y tanque, otros dos de guardado en botella y recién a partir del tercero se puede consumir. Cada 6 de mayo, Barrow acuña tokens según la cantidad de botellas que tiene. El primero se emitió en 2018 y se llamó MTB2018.

SUCOIN

Otro ejemplo reciente tiene como protagonista a la financiera tucumana Bitnoa, que lanzó SUCOIN. Esta criptomoneda está respaldada en azúcar, una de las materias primas principales del norte argentino.

Según sus creadores, uno de los objetivos es formalizar el mercado de este producto, al otorgarle mayor transparencia a la producción y distribución. El precio de SUCOIN equivale al de una bolsa de 50 kilos de azúcar tipo A, que cuenta con la custodia de Bitnoa.

Fuente: iproup.com

Invertir en criptocommodities

Roberto Baró afirma que hay muchos proyectos por delante. “Muy pronto se conocerán novedades en el ecosistema de Agrotoken en torno a SOYA con los comercios, exchanges, empresas DeFi y actores que son parte de los agronegocios. Descubrimos nuevas interacciones y estamos ampliando el valor de nuestro modelo de negocios”, adelanta.

En el caso de Bitcow, la propuesta también recibió consultas de Colombia, Bolivia, Chile y Estados Unidos. “Estamos focalizándonos en la regionalización de BitCow pero sin perder de vista nuestro objetivo como empresa. Esto es transformar activos reales en digitales y brindar esta posibilidad de inversión a gente que de otra manera no podría participar”, completa Villagra. Además, agrega que la segunda etapa consistirá en incorporar a los productores que necesitan financiamiento y quieran ser parte del ecosistema aportando su campo y recibiendo financiación y vacas para que puedan producir.

Es así que invertir en criptocommodities puede ser una gran apuesta, ya que estos tokens se alejan de la constante volatilidad de las criptomonedas más famosas.

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