Invertir en criptomonedas: 6 alternativas al Bitcoin

Invertir en criptomonedas: 6 alternativas al Bitcoin

Últimamente, las criptomonedas parecen ocupar los titulares económicos a nivel global. De ser una forma de inversión disruptiva y anti-sistema, parecen haberse convertido en un sistema en sí mismo, a pesar de las críticas que reciben. De hecho, al principio invertir en criptomonedas surgió como una alternativa al mercado tradicional.

La evolución de las criptodivisas en reservas de valor se debe a los dramáticos aumentos de precio que han experimentado en una década de historia. Entre ellas destaca la más mediática de todas, Bitcoin (BTC), que acumula un monto de inversión total de varios miles de millones de dólares. Aunque es la cripto más grande, en realidad hay más de 5.000 monedas virtuales en circulación, y cada día crecen más.

Estas criptomonedas distintas al BTC reciben el nombre colectivo de altcoins. Aun así, el BTC fue el responsable del boom de estos activos, especialmente a partir del 2017 cuando el precio de esta moneda rompió el techo de los USD 20.000. El otro gran hito ocurrió hacia finales del 2020 cuando grandes inversionistas lo incluyeron en su cartera por lo que superó los 40.000.

Aun así, algunas criptos han tenido rendimientos más llamativos que el del BTC. Por ejemplo, Ethereum aumentó en un 750%, frente al BTC que llegó a 600%. La diferencia es el precio de cada una, por ejemplo, en la actualidad el BTC cuesta alrededor de casi USD 60.000 y el Ethereum unos 2.000.

Muchas de esas altcoins no parecen tener ninguna utilidad. Algunas surgieron de bifurcaciones del BTC, otras fueron codificadas desde cero. Algunas incluso tienen una fama inmerecida como el Dogecoin, que debe su crecimiento a las “travesuras” de Elon Musk en Twitter. Sin embargo, muchas de ellas han de mostrado que su tecnología y beneficios pueden ir mucho más allá que los del BTC y se considera que tienen mucho más para ofrecer.

Invertir en criptomonedas

En este artículo presentamos algunas alternativas para invertir en criptomonedas diferentes al BTC. Es importante aclarar que no se trata de una recomendación de inversión, ya que los precios de estos activos suelen ser especulativos. Por lo tanto, al momento de invertir, hay que analizar una serie de factores como precio, condiciones del mercado, potencial de crecimiento, entre otros.

Invertir en criptomonedas como Bitcoin (BTC)

Aunque este artículo se trata de las altcoins, es importante analizar también el BTC para establecer algunas comparaciones. Nació el 2009 cuando introdujo la tecnología blockchain, la misma que han aprovechado varias de las altcoins.

Comenzó como una pequeña inversión alternativa y creció hasta convertirse en una forma de pago aceptada por varios negocios. También en una oportunidad de inversión como activo de valor y cada vez ocupa más espacios. El sistema produce más BTC a través de la minería. Sin embargo, el número de BTC está limitado con el fin de mantener su valor.

El BTC desató la “fiebre” por la minería criptográfica. El problema es que para obtener nuevos BTC se requiere un mayor gasto de energía, lo que ha hecho que se levante la voz de ambientalistas y personas preocupadas por la huella energética del BTC.

Debido a que fue la primera, con el tiempo surgieron evidencias de las limitaciones del BTC. Es por esto que nacieron otras criptomonedas, con el fin de suplir esas deficiencias.

Ethereum (ETH)

Si BTC es solo dinero digital, Ethereum se trata, más bien, de una plataforma de aplicaciones que tiene su propia moneda virtual, el Ether.

Diseñada en Rusia, su propósito es descentralizar la información y los procesos informáticos. Por supuesto, estos servicios no son gratuitos y se pagan en Ether. Es decir, las aplicaciones se diseñan en Ethereum y se pagan con Ether.

Uno de los aspectos más interesantes y atrayentes de esta plataforma es que es posible crear contratos “inteligentes”. Es decir, contratos en los que se cumplen condiciones para liberar pagos u otros criterios programados con antelación.

Ripley (XRP)

XRP se trata de una tecnología blockchain que ha despertado interés entre empresas bancarias. Estas organizaciones buscan alternativas para prestar servicio de transacciones internacionales seguras, rápidas y económicas.

A diferencia de otras divisas virtuales, el control de Ripley está centralizado y pertenece a la empresa Ripple Labs, Inc. Tampoco se extrae por minería y la organización posee el 60% del total de esa criptomoneda. No es probable que suceda, pero si la empresa decide deshacerse de sus XRP, podría impactar en el precio, más allá de las variaciones típicas del mercado.

Monero (XMR)

La mayor ventaja de Monero es la confidencialidad de las transacciones, ya que se realizan de forma anónima por defecto. Para poder encriptar aun más los intercambios, la plataforma une varias identidades y claves, lo que impide reconocer o identificar a las partes de una transacción. Además, los programadores de Monero no guardaron monedas para sí, sino que pusieron todas estas criptos a disposición pública.

No es difícil adivinar que unas transacciones tan encriptadas resultaron atractivas para acciones delictivas. De hecho, la Europol (el FBI europeo) ya puso sus ojos sobre Monero, sí como Ethereum y Zcash. En un informe del 2017, indicaron que esas tres monedas son las preferidas para operaciones dentro de la darknet. Por esto, invertir en criptomonedas como estas tiene riesgos adicionales.

ZCash (ZEC)

Ya que mencionamos a ZCash en el apartado anterior, hablemos de ella. Como Monero, también está orientada a la privacidad. La diferencia con Monero es que debés activar la opción de transacciones anónimas. En Monero está predeterminado para todos los intercambios.

El método de protección de ZCash es a través de una cadena de bloques prácticamente opuesta a la de BTC. La moneda se crea a través de la minería.

Litecoin (LTC)

La capitalización de mercado de LTC supera los millones de dólares. Creada por un exingeniero de Google, tiene una plataforma compatible con BTC y las operaciones de confirmación de transacciones son muy rápidas.

Por otro lado, su creador trabaja para Coinbase, reconocida casa de cambio de criptos. Por lo tanto, adquirir y comerciar Litecoins en Coinbase suele ser bastante rápido en eficiente. Estos detalles la convierten en una de las monedas más populares, después de BTC, claro.

Dogecoin (DOGE)

Mencionamos esta moneda porque hace unas semanas ocupó varios titulares porque crecimiento inesperado. Todo se debió a tuits de Elon Musk, algunos en clave de humor. Muchas personas lo tomaron en serio y corrieron a invertir en DOGE.

Veamos de qué trata. Para comenzar, es una criptomoneda algo sui generis que tiene una base de fans muy dedicados. Tanto, que después de un episodio de hackeo y robo de monedas, ellos mismos se organizaron para reponerlas. También estos usuarios han donado para diversas causas como fondos para participaciones en competencias deportivas y construcción de pozos en Kenia.

El problema de Dogecoin es que en realidad comenzó como una broma entre usuarios de Reddit. Con el tiempo se convirtió en una cripto que ahora capitaliza unos 7 mil millones de dólares. Puedes reconocerla rápidamente porque la imagen se basa en la de un perro Shiba Inu.

¿Vale la pena invertir en criptomonedas distintas a BTC?

Todo depende de tu perfil como inversor. Si sos un inversionista arriesgado, podés intentar entrar en este tipo de activos. Eso sí, comienza con 5% o menos de tu capital de inversión.

Aunque es cierto que muchas altcoins tienen un rendimiento superior al BTC, también lo es que su desempeño es muy volátil. Es decir, se trata de inversiones altamente especulativas, y, mientras más pequeñas, más volátiles son. Entonces si el BTC entra dentro del espectro de inversiones de alto riesgo, las altcoins lo son aun más.

 

 

 

 

 

 

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