Jueves negro para la deuda con el FMI

Jueves negro para la deuda con el FMI

Ayer fue un jueves negro para la deuda con el FMI. Tanto Guzmán como Alberto Fernández y Gabriela Cerruti confirmaron que el Gobierno no está dispuesto a ceder en lo fiscal en la negociación. De este modo, confirmaban que el acuerdo con el FMI aun está lejos y ponen a los inversores mas pesimistas.

Los bonos argentinos apuntaron ayer a un jueves negro en la deuda argentina. Todos los tramos de la curva registraron pérdidas de más de 2%.

Los comentarios de funcionarios del Gobierno sobre la falta de entendimiento en el acuerdo con el FMI cayeron muy mal en el mercado. El riesgo país trepó hasta 1828 puntos, y volvió a acercarse a los máximos recientes en la línea de 1900 puntos.

Si bien los comentarios cayeron muy mal y despertaron más incertidumbre, las declaraciones del presidente y de la vocera del Gobierno, Gabriela Cerruti, confirmaron que las diferencias con el FMI se encuentran fundamentalmente centradas en el ajuste fiscal. Es justamente este punto al que el Gobierno no quiere acceder.

Las declaraciones confirman que el acuerdo con el FMI aun está lejos. Como consecuencia, los inversores se volvieron más pesimistas.

La desconfianza de los inversores

De esta manera, la deuda inició el jueves con fuertes pérdidas en todos los tramos de la curva. Los Globales 2029 y 2030 cayeron 1,8% y 2% respectivamente. 

Por su parte, los bonos del tramo medio evidenciaron retrocesos de 2,4%, mientras que los Globales 2041 y 2046 abrieron con rojos de 2,3% y 2,6% respectivamente.

Con estas pérdidas, los Globales mostraron descensos de hasta 7,5% en los últimos cinco días. Esto hace que se vuelvan a desplazar al alza a los rendimientos. Esto explica, en parte, el jueves negro para la deuda con el FMI.

¿Existe capacidad y voluntad real de pago?

Por otro lado, todos los tramos de la curva muestran paridades debajo de 35%. Este hecho refuerza las sospechas y desconfianza respecto de la capacidad y/o voluntad de pago del Gobierno respecto de su deuda.

El riesgo país se disparó más de 4% y subió a 1828 puntos. Esta cifra hizo que regresara a sus máximos recientes de 1910 puntos alcanzados durante el último trimestre del año pasado.

Con este avance, el indicador que mide JPMorgan sube 69% desde el canje de deuda llevado a cabo por el Gobierno en septiembre de 2020 cuando reestructuró USD 65.000 millones.

Las acciones, por su parte, iniciaron la jornada con desempeño mixto.

Detalles sobre las negociaciones

El Ministro de Economía Martín Guzmán brindó algunos detalles acerca del estado de las negociaciones con el FMI.

Guzmán destacó que el acuerdo contempla desembolsos para cubrir los vencimientos actuales, lo que sugiere que no habría financiamiento nuevo. Además, presentó los principales lineamientos macroeconómicos que Argentina planteó al staff del FMI.

Entre ellos se destacan una consolidación fiscal gradual, tasas de interés reales positivas, reducción gradual del financiamiento monetario, tipo de cambio real consistente con superávit comercial, acumulación de reservas, continuidad de los controles de capitales y políticas de precios e ingresos.

¿Qué es lo que cayó mal?

El dato que cayó mal en el mercado es que Guzmán dijo que la distancia en materia fiscal “está impidiendo que se sancione un acuerdo”.

También agregó que el FMI tiene una propuesta que “detendría la recuperación económica”, confirmando la expectativa de que las principales tensiones giran en torno a las metas fiscales.

Guzmán también afirmó que hay acuerdo en las metas de reservas, que crecerían de USD 3000 millones a USD 4000 millones por año. También para el financiamiento monetario, que sería inferior a 2% del PBI en 2022 y 2023 y luego caería gradualmente.

En la misma línea, el presidente de la Nación aseguró que no está dispuesto a convalidar un ajuste fiscal.

Acusaciones de unos y otros

Alberto Fernández advirtió que “ajustar la economía es dejar de crecer”, y que para el Gobierno argentino “la palabra ajuste está desterrada de la discusión” que lleva adelante con el FMI por el pago de la deuda.

Fernández reafirmó que Argentina “va a lograr una reestructuración conveniente” de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) . 

También recordó que “es muy grave” el problema de la deuda externa de Argentina, tanto con acreedores privados, como con el FMI, heredadas del gobierno de Cambiemos. Y dejó en claro que esa situación generará “un fuerte condicionamiento”, no solo para la actualidad, sino también “en los años venideros”.

Por otro lado, los comentarios de la vocera de la presidencia Gabriela Cerruti, también apuntaron a la poca probabilidad de que el Gobierno haga el ajuste que pide el Fondo.

Argentina sabe que no va a hacer ningún tipo de ajuste, porque cuando Macri ajustó, no sirvió para el crecimiento del país ni para pagarle la deuda al Fondo”.

Además, agregó que el Fondo Monetario internacional pide una política de ajuste que el Gobierno no está dispuesto a aplicar”. En esa línea, aseguró que el debate sobre la negociación abarca a toda la sociedad.

Qué dicen los analistas

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) agregaron que la presentación de Guzmán ayer replica el tono más duro aplicado en la propuesta inicial a los acreedores privados en abril 2020. 

La diferencia es que el Gobierno negocia hoy contra reloj con pagos por USD 2.879 millones en marzo y nivel de reservas en estado crítico. Guzmán no cuenta con los 5 meses de negociación que obtuvo con los acreedores privados en 2020 para llegar a un acuerdo más razonable. Por este motivo, el enfoque de ayer disminuye la posibilidad de llegar a un entendimiento”, advirtieron. 

En el caso de que no se llegue a un acuerdo, desde PPI esperan más volatilidad hacia adelante.

Por su parte, los analistas de Delphos Investment explicaron que la estrategia del Gobierno está orientada a un gradualismo fiscal que debe ser convalidado por el FMI. Requiere que la suerte en el sector externo acompañe (precios de commodities, tasas de interés internacionales, entre otros).

“El ministro fue claro en que las diferencias con el FMI se centran en la gradualidad del sendero fiscal. Ese es el punto en el que el FMI reclama una mayor velocidad junto con una contracción real del gasto”, detallaron.

Además, resaltaron que “si bien todavía hay tiempo para acordar antes de los importantes vencimientos de marzo, los acuerdos que faltan sobre variables claves deberán ser logrados en un tiempo corto y con una gran dosis de pragmatismo”. 

Veremos cómo sigue esta novela repleta de malvados del pasado y presente, héroes y verdugos. Mientras tanto, el pueblo intenta sobrevivir a base de resistencia y resiliencia. Tal vez, solo tal vez, estos modelos ya estén desgastados y necesitemos algo nuevo. Esperemos que el jueves negro para la deuda con el FMI quede en el pasado lo antes posible.

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