La canasta básica siempre está por las nubes

La canasta básica siempre está por las nubes

La canasta básica siempre está por las nubes. La suba de 4,3% de los alimentos en abril, la llevará a $69.900. ¿Quién está en condiciones de pagar esa suma?

Con que tengan un aumento del 4,3%, que fue la suba del rubro alimentos en el cuarto mes del año, una familia tipo necesitará $26.800 mensuales para no ser indigente, y $69.900 para superar el umbral de pobreza, según estimó la consultora LCG. Anualmente, esto significa un aumento del 50% en ambas canastas.

Esto es lo que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) indica como el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) de abril.

La inflación contra abril del año pasado marcó 46,3% según el INDEC. La suba en doce meses de los alimentos fue del 46,4%. Esta cifra genera dudas sobre el poder de los acuerdos de precios para fijar referencias. Los productos de Precios Cuidados aumentaron 4,8% en la última actualización trimestral, mientras que los alimentos relevados por el INDEC marcaron 14% en el primer trimestre del año y acumulan 18% en cuatro meses.

La carrera del salario por alcanzar a la canasta básica

De esta manera, con el aumento de 9% que tuvo el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) en abril que asciende a $23.544, una familia de dos adultos y dos menores necesitaría casi tres salarios mínimos para no ser pobre. 

Es interesante notar que estamos hablando de canasta básica. Es decir, los alimentos mínimos que necesita una familia para subsistir.

¿Qué comprenden las canastas Básica y Total?

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) mide el costo de los alimentos esenciales, y ese monto delimita la línea de indigencia. Por otro lado, la Canasta Básica Total (CBT) establece el ingreso que debe tener un hogar para cumplir todas sus necesidades básicas, además de las alimentarias (por ejemplo, medicamentos, educación, transporte). Este es el monto que marca la línea de pobreza.

En los últimos siete meses el costo de la canasta básica total se elevó por encima de la inflación, excepto en febrero. En marzo, por ejemplo, el índice general de precios avanzó un 4,8% y la canasta un 5%. Es que la canasta básica siempre está por las nubes.

Así, si una familia depende de un salario mínimo vital y móvil, con el último acuerdo de ajuste este será de $24.408 a partir de mayo. Si lo proyectamos a febrero 2022, el salario mínimo vital y móvil será de $29.160. Proyectado por inflación para ese entonces, una familia tipo necesitará $41.826 para cumplimentar con un salario mínimo vital y móvil la canasta básica alimentaria.

¿Qué determina la diferencia entre ambas canastas?

La diferencia entre los valores de ambas canastas responde a que las tarifas de los servicios públicos y el transporte (con precios congelados) se encuentran en la CBT, mientras que en la CBA el rubro de alimentos es muy importante y fue uno de los que más subieron en los últimos meses. Esto se produce por la inflación que arrastra Argentina, más allá de la suba internacional del precio de los alimentos, que en el país tiene un “colchón” con las retenciones.

Aunque el Gobierno asegura que esta suba en los precios de los alimentos es un fenómeno que sucede en muchos países, en Argentina los precios de los alimentos aumentaron más que en la mayoría de los países de América Latina.

La CBA se determina en base a los requerimientos kilo calóricos y proteicos imprescindibles para distintos modelos familiares, a partir de los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población. Este indicador se considera el límite de la indigencia.

Para determinar la CBT, se amplía la CBA con bienes y servicios no alimentarios, mediante la aplicación del coeficiente de Engel (CdE), definido como la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia.

¿Precios congelados?

El Gobierno cerró hace unas semanas un acuerdo con las empresas productoras de alimentos para una canasta básica de más de 100 productos a precios congelados por seis meses. Estará vigente a partir de mayo y los precios deberán salir de fábrica con el precio en los envases. Las empresas hace tiempo solicitaban terminar con el programa Precios Máximos, y esta nueva canasta sería la condición para dejar atrás ese esquema. Además, se incluirían artículos de higiene, limpieza y bebidas.

Sin embargo, se pueden advertir grandes fallas en estos acuerdos.

Problemas en los acuerdos de precios

Para las alimenticias, en principio, esta nueva alternativa no es mala, aunque tiene todavía algunas aristas que preferirían revisar en profundidad.

Una de ellas es definir el concepto de “alimentos básicos”. Es que Precios Máximos debería contener actualmente también ese tipo de productos, pero las empresas se quejan de que muchos de ellos no cumplen con esos parámetros.

El otro punto que genera algunas controversias es la idea de que esta canasta esté disponible en todos los canales de comercialización. Esto implicaría cumplir con un cupo alto de producción de esos artículos, para respetar los niveles de abastecimiento que el Gobierno pretende.

El problema reside en que, de acuerdo con la visión de las empresas, producir estos artículos para luego venderlos a un precio congelado no les resulta rentable.

La canasta básica siempre está por las nubes

Los Gobiernos van y vienen. La única verdad es que, para los argentinos, comprar alimentos es casi un lujo al que cada vez menos personas tienen acceso. Ya no importa qué acuerdos se cierren o quién esté a cargo. 

Es lastimoso ver cómo juegan con la población. No obstante, nosotros, como ciudadanos, tenemos nuestra cuota de responsabilidad. Debido a la lamentable falta de consenso y concepto de “comunidad”, no nos es posible hacer lo que sí es factible en otros países: ponerse de acuerdo para dejar de comprar ciertos productos cuando su precio es exorbitante. Esta reacción en masa haría que las empresas que quieran vender no tuvieran más remedio que bajar los precios.

Esto se debería, nada más y nada menos, que a la Ley de Oferta y Demanda: el principio básico sobre el que se basa una economía de mercado. Este principio refleja la relación que existe entre la demanda de un producto y la cantidad ofrecida de ese producto teniendo en cuenta el precio al que se vende el mismo. Cuando, al precio corriente, la demanda excede la oferta, aumenta el precio. Inversamente, cuando la oferta excede la demanda, disminuye el precio.

Fuente:Wikipedia

Para llegar a este tipo de “acuerdos tácitos” no hace falta ser experto en economía. Lo único que se requiere es sentido común y un cierto grado de empatía para con nuestros semejantes. Sin embargo, es entendible que esto se complique en épocas de pandemia y empobrecimiento general.

De este modo, nos vemos eternamente arrastrados por la tiranía de la canasta básica que siempre está por las nubes. 

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