La cuestionable legalidad de ser multimillonario

La cuestionable legalidad de ser multimillonario

La cuestionable legalidad de ser multimillonario. En una polémica filtración, se mostró que los súper ricos apenas pagan impuestos.

Parte de la cuestionable legalidad de ser multimillonario son las declaraciones de renta. Estas suelen contener información muy privada. Por esta razón, es normal que los multimillonarios tengan aún más razones que el resto para mantenerlas en secreto.

Sin embargo, la organización sin fines de lucro ProPublica ha tenido acceso a declaraciones de impuestos de algunas de las personas más ricas del mundo. Entre ellos se encuentran Jeff Bezos, Elon Musk y Warren Buffett. La organización comentó que daría a conocer más detalles en las próximas semanas.

En 2010 ProPublica, dedicada al periodismo de investigación, hizo historia al convertirse en el primer medio digital en recibir el prestigioso premio Pulitzer.

Una portavoz de la Casa Blanca calificó la filtración de “ilegal”, y el FBI y las autoridades fiscales la están investigando.

Debate sobre impuestos e inequidad

La filtración se produce en un momento de creciente debate sobre la cantidad de impuestos que pagan los ricos y la amplia desigualdad con respecto al resto.

ProPublica sostiene que los 25 estadounidenses más ricos pagan menos impuestos (un promedio del 15,8% del ingreso bruto ajustado) que la mayoría de los trabajadores estadounidenses (y posiblemente, que la mayor parte de los habitantes del planeta). He aquí la cuestionable legalidad de ser multimillonario.

La organización afirma en su web que, por ejemplo, el fundador de Amazon no pagó impuestos en 2007 y 2011. Asimismo, el CEO de Tesla, Elon Musk, no pagó nada en 2018.

Explotar las lagunas del sistema

Nos sorprendió bastante que puedas bajar los impuestos a cero si sos multimillonario. En realidad, que alguien pueda no pagar nada de impuestos realmente nos dejó perplejos. La gente rica puede eludir el sistema de una manera totalmente legal“, le dijo Jesse Eisinger, reportero y editor de ProPublica, al programa Today de la BBC.

Los multimillonarios tienen una enorme capacidad para encontrar deducciones, créditos y explotar las lagunas del sistema”, mencionó el reportero y editor.

Un ejemplo de esto es lo que sucede con las acciones. Aunque el valor de las riquezas de los multimillonarios crezca enormemente porque poseen acciones de sus propias empresas y estas no dejan de subir en bolsa, eso no se registra como ingreso.

¿Es legal no pagar impuestos?

Pero hay más , señaló Eisinger: También tienen grandes deducciones fiscales. A menudo, esto se da porque han pedido prestado para financiar su estilo de vida”.

El reportero explicó que los multimillonarios estadounidenses compran un activo, construyen uno o heredan una fortuna y luego piden prestado contra su riqueza.

Debido a que no obtienen ganancias ni venden acciones, no reciben ningún ingreso, que es lo que podría estar sujeto a impuestos.

Estrategias fiscales legales

ProPublica afirma que “utilizando estrategias fiscales perfectamente legales, muchos de los superricos pueden reducir sus facturas de impuestos federales a sumas irrisorias”. Esto es válido aunque su riqueza haya crecido enormemente en los últimos años.

Los ricos, al igual que muchos ciudadanos comunes, pueden reducir sus impuestos sobre la renta a través de donaciones caritativas. También pueden obtener dinero de ingresos por inversiones en lugar de ingresos por tener un salario. Esto tal vez explique por qué gran parte de ellos se hacen llamar “filántropos” y tienen varias fundaciones.

Utilizando datos recopilados por la revista Forbes, el medio digital dijo que la riqueza en conjunto de los 25 estadounidenses más ricos aumentó en USD 401.000 millones de 2014 a 2018.

Y sin embargo, solo pagaron USD 13.600 millones en impuestos sobre la renta durante esos años.

Subir los impuestos a los ricos

El presidente estadounidense Joe Biden ha prometido aumentar los impuestos a los estadounidenses más ricos. Esto es parte de su objetivo hacia la igualdad y recaudar fondos para su programa de inversión masiva en infraestructuras.

Biden quiere aumentar el tramo máximo impositivo, duplicar el impuesto sobre lo que ganan los grandes inversores en los mercados y cambiar el impuesto que grava las herencias.

Sin embargo, pese a estas propuestas, el análisis de ProPublica concluyó que “aunque algunos estadounidenses adinerados, como los administradores de fondos de cobertura, pagarían más impuestos bajo las propuestas actuales de la administración de Biden, la gran mayoría de los 25 principales vería pocos cambios”.

También alega que uno de los multimillonarios mencionados, el “filántropo” George Soros, pagó un impuesto mínimo.

Su oficina no respondió a una solicitud de comentarios de la BBC. Pero dijo en un comunicado a ProPublica que a Soros no le había correspondido pagar impuestos algunos años. Esto se debió a que el magnate había incurrido en pérdidas con sus inversiones.

La declaración también señaló que durante mucho tiempo, Soros apoyó una suba de impuestos para las personas más ricas de Estados Unidos.

Filtración “ilegal”

Según informes en los Estados Unidos, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, cuyos detalles fiscales estaban entre los documentos, dijo que la divulgación planteaba preocupaciones sobre la privacidad. En este marco, afirmó que usaría medios legales para descubrir su fuente.

ProPublica ha escrito varios artículos sobre cómo los recortes presupuestarios en el Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos han obstaculizado su capacidad para hacer cumplir las normas fiscales en las corporaciones ricas y grandes.

La organización de noticias dio a conocer que recibió los documentos filtrados en respuesta a estos artículos.

Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, afirmó que “cualquier divulgación no autorizada de información confidencial del gobierno es ilegal”.

Asimismo, la portavoz del Departamento del Tesoro, Lily Adams, confirmó en un comunicado enviado a Reuters que el asunto ha sido remitido al FBI, a los fiscales federales y a dos vigilantes internos del Departamento del Tesoro.“Todas estas personas tienen autoridad independiente para investigar”, agregó la portavoz.

Análisis de la “legalidad”

Pero, ¿qué es lo que no funciona? Hagamos un análisis muy simplificado.

Si las acciones que poseo en la empresa que fundé tienen un valor de USD 1.000 millones al comienzo del año fiscal y su valor aumenta a USD 2.000 millones para el final del año fiscal, ¿cuánto debo pagar en impuestos sobre la renta?

Es fácil: cero. Porque aunque soy el doble de rico, como no he vendido ninguna de esas acciones, no he tenido ningún ingreso.

Por otro lado, si no tengo activos, pero tengo ingresos por mi salario de USD 30.000, pagaré aproximadamente USD 6.000 en impuestos sobre la renta y otros gastos. Este es otro ejemplo de la cuestionable legalidad de ser multimillonario.

Es por eso que las revelaciones de que algunos de los estadounidenses más ricos pagaron poco o ningún impuesto sobre la renta pueden provocar indignación, pero no deberían sorprender. El verdadero problema es que estamos muy acostumbrados a este tipo de comportamiento. Y, al tener tan pocas alternativas y herramientas a nuestro alcance, seguimos siendo espectadores pasivos de este gran robo. 

Es que lo que no pagan ellos, lo pagarán otras personas: empleados, informales, quienes apenas pueden salir a flote. Esa es la gran injusticia.

Cuestión de tácticas

Eso no quiere decir que las personas súper ricas no tengan dinero para pagar las facturas de sus yates.

Existe una táctica generalizada empleada por los ricos para pedir prestado dinero en efectivo poniendo como garantía su vasta riqueza. Esta, nuevamente, no es una cantidad en el banco ni son ingresos. Es el producto de un préstamo y aquí está la parte (perfectamente legal) de la estrategia.

El interés de ese préstamo se puede deducir de cualquier otro ingreso. Así se reducen aún más las obligaciones fiscales. Suena atroz, pero es legal.

No es de extrañar que muchos políticos de todo el mundo y académicos como Thomas Piketty hayan argumentado que necesitamos una forma de gravar la riqueza, no los ingresos que tiene una persona.

El multimillonario en nuestro ejemplo pagará ganancias de capital en el momento en que venda esas acciones y obtenga una ganancia. A menos que las ganancias se inviertan en otro negocio.

El sistema tributario está diseñado para promover el crecimiento económico y la creación de nuevos empleos. Estos puestos de trabajo, a su vez, producirán ingresos y, por lo tanto, impuestos.

Eso, dicen sus defensores, es el capitalismo en acción. Pero al igual que con el nuevo consenso global sobre gravar a las multinacionales, el clamor por un cambio fiscal es cada vez más fuerte.

La cuestionable legalidad de ser multimillonario

Vale aclarar que no hay nada de malo con tener dinero. No es cuestión de demonizar a quien lo posee. Todo el mundo tiene derecho a hacerlo. El inconveniente surge cuando todos los beneficios están centrados en este pequeñísimo grupo. Mientras tanto, el resto del mundo lidia con la devastación de una pandemia de la que los multimillonarios, milagrosamente, parecen estar a salvo.

Y es así que los trabajadores, convertidos en meros esclavos, que apenas sobreviven (mucho más desde la pandemia), tienen que dejar casi todo su sueldo en impuestos, a menos que decidan dejar de pagar. En ese caso, sufrirán las consecuencias de no tener electricidad, gas o Internet, ya que las compañías de servicios jamás perdonan. 

Todo esto sucede mientras nuestros semejantes multimillonarios, iguales a nosotros en todo sentido pero con dinero, hacen sus propias reglas y leyes.

Cabe mencionar que si sus artimañas no son legales, siempre habrá una forma de “arreglarlo” con el poder de turno.

¿Tiempos de cambios? Definitivamente. ¿A nuestro favor? Dependerá del punto de vista de cada uno. La continua concentración de riqueza en manos de unos pocos en desmedro del resto de la población mundial, y sus atajos “legales” para evadir impuestos no constituye un paso hacia la igualdad.

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