La economía sujeta al FMI para 2022

La economía sujeta al FMI para 2022

La economía sujeta al FMI para 2022 no es la más alentadora. Sin presupuesto, los economistas creén que será clave la “corrección” de precios que se negocia con el Fondo.

Después del 31 de diciembre, el Gobierno iniciará una nueva fase con serios desafíos para cumplir su premisa de “crecer sin ajuste”. Sin un nuevo presupuesto para el 2022 ni reservas suficientes, los economistas esperan un escenario de mayores tensiones, marcado por los fuertes cambios que se esperan en la economía en el marco de las idas y vueltas con el FMI.

Las proyecciones privadas auguran una inflación de hasta el 60% (casi el doble de la prevista por el ministro de Economía), bajo el supuesto de que se acelerará el dólar y habrá una fuerte suba de tarifas. Ajustes que a su vez impactarán en el consumo y el salario real, en un año de crecimiento “anémico”, más cercano al panorama delineado por el Fondo.

La inflación siempre en el centro

La inflación va a estar en el centro de la discusión. La eliminación de las tarifas y el tipo de cambio como ancla inflacionaria presentan un nuevo desafío para el gobierno. Si el BCRA, así como dijo su presidente, levanta el ancla cambiaria, no hay razones para suponer una inflación inferior al 50% el próximo año ”, afirmó Claudio Caprarulo de Analytica.

En 2021, el dólar subió a un ritmo del 1% mensual y la inflación del 3% en promedio. Recién en las últimas semanas, el Banco Central empezó a acelerar el tipo de cambio en forma discontinua. La cautela es porque el dólar sigue siendo clave para tratar de contener la inflación, aunque cada vez con menores resultados. 

Devaluación, aumentos y actualizaciones

En ese marco, la empresa Econviews estima una inflación del 58% por tres motivos: una devaluación de hasta el 70%, un aumento de tarifas del 80% y la actualización de otros precios relevantes, como la nafta. Estos cambios se desprenden de dos exigencias fundamentales del FMI: acumular reservas y bajar la brecha cambiaria, hoy en torno al 100%.

“Ambas tienen en común un tipo de cambio más depreciado, un peso más débil. Porque al bajar la brecha se podrá generar más flujo de exportaciones, menos pago de importaciones, menos faltante de dólares y el Banco Central va a poder comprar dolares”, señaló Andrés Borenstein, de Econviews. 

Con un ojo en el acuerdo con el FMI

Los analistas coinciden en que será clave monitorear la “corrección” de precios relativos, cuya magnitud dependerá del programa que se firme en Washington en marzo. Este es el plazo último que se fijó el Gobierno. Hace una semana, el Fondo pidió subir las tasas, bajar la inflación, un menor déficit y emisión monetaria y un fortalecimiento de las reservas.

“El ajuste de las tarifas seguramente será segmentado. En especial, los de las energéticas y de transporte. Y rondaría el 10% en términos reales, por encima del 3,5% presupuestado”, estimó Lorena Giorgio, de Equilibra. “No se descarta un salto discreto del dólar similar al de enero 2014, aunque el gobierno tratará de evitar un shock brusco”, agregó.

Todo lo que el FMI quiera

El Gobierno declaró el mes pasado que el FMI mantendrá por ahora el cepo cambiario, pero las consultoras esperan que fije un piso mínimo de reservas netas. También proyectan un dólar en promedio de $171 para diciembre del año próximo. Eso sí, antes, el BCRA deberá atravesar el verano “rascando la olla”.

Después de pagar este miércoles USD 1.890 millones al FMI, habrá nuevos vencimientos entre enero y marzo por USD 3.900 millones. “Lo principal va a ser la disponibilidad de dólares, las reservas y cuánto se puede crecer. Y eso va a depender del acuerdo con el Fondo”, señaló Sebastián Menescaldi de EcoGo. 

O se negocia con el FMI o llega el default

Por los menores precios de las commodities, se prevé una caída del 8% en las exportaciones y un ingreso de divisas de hasta USD 5.000 millones menos. Este hecho complicaría la acumulación de reservas y gatillaría más restricciones a las importaciones, como en octubre. Por eso, el crecimiento sería nulo o muy moderado en 2022.

“Si fracasan en contener la presión cambiaria es difícil pensar en un año de crecimiento. Aunque, si es exitoso no esperamos crecimiento entre puntas”, afirmó Federico Moll de Ecolatina. Es muy relevante acordar con el Fondo. Existen USD 18.000 millones de vencimientos que se reestructuran. De lo contrario, se cae en default”, aseguró María Castiglioni, de CyT. 

Vemos de esta manera que la economía sujeta al FMI para 2022 no es muy esperanzadora. Lo único que resta, ante este panorama desolador, es, si se profesa alguna religión, rezar mucho.

Argentina jamás aprende de sus errores. Por lo tanto, siempre estará condenada a repetirlos.

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1 Comment

  1. Tengo 72 años, el único recuerdo que tengo de estabilidad monetaria, fue durante el Gobierno de Carlos Menem, 10 años sin Inflación, fue una bendición, podíamos ahorrar y proyectar futuro. La Convertibilidad fue un éxito. La pregunta es entonces, que es lo que impide hacer algo parecido, aunque no fuera 1 a 1.- Hoy se negocia todos en dolares, autos, viviendas, alquileres, Lotes, campos, estancias, la gotita, la cerveza, etc. etc. Parece que nadie quiere ver la realidad, todo está relativizado con el DÓLAR. Qué esperamos para establecer un sistema bimonetario. ¿ Cuantos Dolares saldrían del Colchón?.

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