La eterna inflación se resiste a ceder

La eterna inflación se resiste a ceder

La eterna inflación se resiste a ceder. En abril fue elevada y para mayo se espera la misma tendencia. Los precios son el principal problema y preocupación del Gobierno actualmente. Si tenemos en cuenta que los alimentos y bebidas están por encima del nivel general, la cuestión se hace más trascendente. Los salarios no acompañan y controlar la inflación se hace cada vez más crucial.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC registró para marzo una suba de 4,8%, acumulando en el primer trimestre 13%. 

El propio ministro de Economía, Martín Guzmán, anticipó que esa sería la inflación más alta del año. Si bien en la comparación mensual el rubro alimentos y bebidas quedó por debajo del promedio (4,6%), en la comparación interanual marcó para el tercer mes del año 44,8%, ya por encima del nivel general (42,6%).

Causas de la inflación

Las proyecciones indican para abril un IPC en torno al 3,5% o 4%. Esa cifra indicaría una desaceleración, aunque en ese caso seguirá todavía en un nivel muy alto. Por lo menos, durante el primer cuatrimestre. El mes cerró con una inflación del 16%, dejando al descubierto que la meta del Gobierno fijada en 29% para todo 2021 es inalcanzable. Para cumplirse la intención oficial, los precios deberían sostenerse en 1,6% mensual de mayo a diciembre.

“Si el Gobierno logra quebrar el piso del 4%, es gracias al atraso cambiario y al menor ritmo de depreciación del peso. A eso se podría sumar el efecto de la menor actividad por las restricciones de movilidad por la segunda ola de covid-19”, señaló Guido Lorenzo, director de la consultora LCG.

Y agregó: La meta del Gobierno no es seria, nadie la tiene en cuenta. Esto es controlar la inflación a palazos y diferirla para un futuro. El piso de inflación para este año es de 40% y sólo si se logra una inflación del 2% de forma constante en el segundo semestre”

De aumentos, atrasos cambiarios y otras yerbas

Además del aumento de los alimentos, en mayo influirán las subas que autorizó el Gobierno a prepagas hasta del 5,5%. En abril, las prepagas aumentaron 4,5 %, así como también influyó el segundo tramo del aumento de la nafta y los aumentos de alquileres y transporte.

Más allá del atraso cambiario, el ancla tarifaria y con paritarias por detrás de la inflación, la brecha cambiaria y las tensiones en el mercado se están filtrando a los precios”, aclaró Martín Vauthier, director del estudio Eco Go, y alertó que uno de los mayores riesgos es que continúe el aumento del dólar paralelo que amplíe la brecha con el dólar oficial.

Por esta razón, las consultoras privadas sostienen que la emisión monetaria de dos billones de pesos del año pasado —la mayor posterior a la Convertibilidad— para financiar los gastos de la pandemia, es una de las razones de los fuertes aumentos de precios actuales.

“Hoy los factores que explican esta inflación son los desequilibrios en el mercado monetario: en 2020 hubo un aumento histórico de la emisión y la demanda de dinero es muy débil. Esos pesos se traducen en presiones cambiarias, dado que van a comprar dólares o en el aumento de precios de bienes como insumos para la construcción”, concluyó Vauthier.

Perspectivas

La consultora Ecolatina anticipó que habrá una desaceleración, pero todavía en niveles altos. “Es muy difícil que los  alimentos y bebidas queden por debajo del nivel general y, para abril, esperamos en promedio un 3,9%”, estimaron. 

Además, proyectan un promedio de entre 42,5% y 43% para lo acumulado en 2021. Como se puede apreciar, la eterna inflación se resiste a ceder.

Desde enero se registró un alza del 17%, frente a la pauta oficial del 29% para todo el año, aunque los consultores prevén que ronde entre 45 y 50%

Alimentos: el factor central 

Los alimentos son el factor central para los niveles inflacionarios y los de pobreza. El relevamiento que realiza la organización Consumidores Libres, sobre el precio de los 21 productos de la llamada “canasta básica de alimentos”, mostró un aumento de 4,7% y un acumulado de 18,55% en los cuatro meses de 2021. “Lo más probable es que abril cierre alrededor de 4% para el IPC que mide el Indec”, estimó el titular de Consumidores Libres, Héctor Polino.

Para la consultora LCG, que mide semana a semana la evolución de precios de 8.000 alimentos y bebidas de 5 supermercados, la variación de abril acumuló, para ese segmento, un 4,4% en las últimas 4 semanas y 3,5% en las mismas semanas. El dato algo alentador es que la segunda quincena fue menos inflacionaria, con subas de 0,8% y 0,3% en la tercera y cuarta semana, respectivamente.

Las mayores subas se encontraron en productos lácteos y huevos (6,9%). Tras ellos siguieron carnes (5,3%); productos de panificación, cereales y pastas (4,6%); bebidas e infusiones (4,6%) y azúcar, miel, dulces y cacao (3,2%).

Carne en Argentina: un artículo de lujo

Es así que la carne vacuna registró en abril un incremento promedio de 3,4% en relación al mes anterior. Si bien hubo cierta desaceleración con respecto a marzo, los precios de los cortes vacunos vienen moviéndose a mayor velocidad que la carne de pollo y de cerdo. Mientras, el pollo subió 44,2% interanual, el cerdo lo hizo 58,7% y la carne bovina acumula en promedio 65,3% en los últimos doce meses.

Fuente: Cronista

Es un porcentaje que supera en más del 50% a la evolución anual de los precios minoristas, que según el INDEC crecieron al mes de marzo a un ritmo de 42,6%

A lo largo del mes las principales alzas se observaron en hamburguesas congeladas (4 unidades), que registraron un avance del 8,2%, mientras que la tapa de asado aumentó 6,4%, el pechito de cerdo 5,2%, el osobuco 4,6% y el lomo 4%.

En un contexto tan difícil social y económicamente, con elecciones de medio término, el foco principal está en contener los precios. Pero no solo son los alimentos los que sufren subas. A estos se les suman otros rubros afectados por la inflación: insumos para construcción, indumentaria, electrónica y el mismísimo oxígeno para atender a pacientes críticos de covid, entre otros.

La eterna inflación se resiste a ceder

Es interesante observar que en ningún momento se plantea dejar de emitir billetes. La inflación no es un ente con consciencia. Si bien hablamos de la inflación como sujeto autónomo, son los encargados de administrar el Estado los que la desencadenan. Es decir, la inflación es consecuencia de políticas económicas improvisadas. Siempre nos enfocamos en tratar de arreglar el presente por presiones externas, elecciones en puerta, etc., pero nunca pensamos a largo plazo.

Es así que los argentinos ya estamos acostumbrados a que ningún método anti-inflacionario sea exitoso y tampoco lo exigimos. Simplemente, nos resignamos a vivir con la eterna inflación que se resiste a ceder.

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