La soja está cada vez más arriba

La soja está cada vez más arriba

La soja está cada vez más arriba. Desde marzo de 2020, el precio de la soja sube más de 90%. Hoy roza los USD 600. Los precios futuros de la soja, el trigo y el maíz exhiben nuevas alzas en la apertura de operaciones del Mercado de Chicago, especialmente para los contratos con entrega más cercana.

La soja, cada vez más arriba

Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la soja ascendía USD 6,2 hasta USD 587,5 por tonelada. Es decir, 94,5% más que a mediados de marzo de 2020.

En ese marco, el aceite de la oleaginosa operaba a USD 1.471,3 y la harina subía a USD 471,6 por tonelada para mayo. Esto significa que escaló muy por encima de los USD 680 y los USD 316, respectivamente, pactados en mayo del año pasado.

Recordemos que Argentina es el mayor exportador mundial tanto de aceite como de harina de soja.

La oleaginosa es el cultivo principal del agro argentino, y los avatares de su cotización son seguidos de cerca por el mercado en general. Esto sucede porque el flujo de divisas que genera, junto a las ventas al exterior de maíz y trigo, dependen en buena parte del balance cambiario local, crónicamente en riesgo en los últimos años.

El nivel más alto en más de siete años

La nueva cotización, al nivel más alto en más en siete años, se atribuye al repunte de los precios del aceite vegetal. La operadora local Futuros y Opciones (FyO) pronostica temperaturas por debajo de lo normal en el medio oeste de Estados Unidos, donde avanza la siembra de la nueva campaña.

Más allá del efecto macro del sector en la balanza cambiaria, la suba supone una mejora directa en los ingresos que en general se quedan en los múltiples sectores asociados a su producción y comercialización, aunque tiene como contrapartida la caída de la cosecha por la sequía.

Sin embargo, existen alternativas para invertir en soja o de manera indirecta en empresas del ramo. Estas inversiones permiten hasta al más minorista de los ahorristas asociarse a un ciclo ascendente del precio de esta materia prima a través de instrumentos financieros. 

Dado el contexto global, aunque es imposible predecir el futuro de una inversión quedan argumentos para seguir aspirando a precios altos, aun en la próxima campaña. Es que la soja está cada vez más arriba.

Cómo ser parte del boom de la soja

No solo los productores pueden gozar de las mejoras de precio del cultivo más importante del país. También hay fondos, fideicomisos y acciones para atarse a su suerte. El commodity está alcanzando niveles históricos.

En el mercado de capitales existen distintas alternativas para poder ser parte de esta suba. Las siguientes son algunas alternativas de inversión para operar en el mercado local y también para aquellos con Cuenta Estados Unidos.

Diferentes formas de obtener retornos

Como alternativa más sofisticada, el mercado ofrece la opción de invertir en fideicomisos financieros agropecuarios. Se puede acceder a los mismos a través de sociedades de Bolsa. Se trata de emisiones de deuda, como un bono, que al vencimiento pagan un rendimiento acordado, en renta fija o variable. El ticket mínimo de entrada en este caso puede ser alto. Sin embargo, es pertinente recordar que la soja está cada vez más arriba.

Pero también hay formas indirectas de apostar por buenos resultados para el agro, específicamente invirtiendo en empresas del sector.

Una de estas es Cresud, que, dentro de toda una cartera de inversiones incluye distintas actividades. Por ejemplo, Cresud es dueña de la inmobiliaria IRSA cuyos shoppings, hoteles y oficinas no están en el mejor momento por el contexto global.

Otra es Adecoagro, una empresa con domicilio en Luxemburgo y operación en el país. Opera en la Bolsa porteña a través de CEDEARs —certificados de depósito argentinos— ya que su acción no está listada en el país sino en Estados Unidos.

Otras posibilidades de inversión

Existen otras posibilidades para no quedarse afuera del boom de la soja. Una es de la administradora de Fondos Comunes de Inversión del Banco Supervielle, denominada Premier Commodities. El fondo invierte en futuros de soja negociados a través del Rofex y el MaTBA —los mercados de futuros y opciones locales—, además de títulos públicos nacionales y provinciales, obligaciones negociables (bonos emitidos por empresas) y fondos de plazo fijo.

Se trata de un paquete que contiene muchas inversiones diferentes. Algunas de ellas están destinadas a mantener liquidez para atender los rescates, si bien esa diversificación diluye un poco el seguimiento del precio de la soja en sí. Sin embargo, en el último año al 30 de abril rindió un 69% en pesos.

El otro exponente es un fondo del grupo Banco Nación, el Pellegrini Agro. Este fondo invierte en títulos de renta fija, renta variable, futuros de dólar y soja, además de otros instrumentos de administración de la liquidez. Según datos de la Cámara Argentina de Fondos Comunes, el rendimiento anual de este fondo llegaba al 89% en pesos.

Pronósticos y proyecciones

La campaña 2021-22 apunta a seguir muy ajustada en stocks. Esto de debe a que la producción no fue tan grande y la demanda es muy fuerte por parte de China, la industria y el biodiesel. Por otro lado, la gran emisión monetaria que hizo Estados Unidos para impulsar la actividad económica como paliativo ante la pandemia, tiende a subir los precios de las materias primas en general y de la soja también”, dijo Dante Romano de FyO.

“Si este año, en base a las proyecciones que se manejan hasta el momento, hubiera un pequeño problema climático que costara un quintal de rendimiento por hectárea en Estados Unidos, haría que el año que viene ese país se quedara sin stock. Generalmente esto no pasa, lo que sucede en ese caso es que los precios sufren una suba muy abrupta y el que ajusta es el consumo. Es sólo un ejemplo para entender cuán acotados están los stocks”, agregó.

Maíz y trigo, los otros granos a tener en cuenta

El maíz, por su parte, anotaba alzas en los contratos para mayo, de USD 2 hasta USD 295,2 la tonelada, 148% más que hace once meses y medio.


Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

El mercado de maíz mantuvo un buen número de compradores pujando por la adquisición de mercadería. Al mismo tiempo, se expandió el horizonte de posibilidades de entrega de los granos amarillos. En este sentido, se realizaron ofrecimientos para la entrega entre junio y julio del 2022.

En este caso, la Bolsa rosarina señaló que la suba se ve apuntalada por las preocupaciones por los suministros mundiales y la fuerte demanda de exportación.

El valor del trigo, en tanto, registraba un avance de USD 0,2 hasta USD 271 la tonelada, es decir, 60% más que siete meses atrás. Esto se debe al creciente interés de los fabricantes de alimentos para animales, concluyó la BCR.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Asimismo, se mantuvo la tendencia en cuanto a precios, presentando alzas para este grano. Así es que se dio un especial interés a la mercadería correspondiente a la próxima cosecha.

Por todas estas razones, los granos son una inversión para seguir de cerca. Sobre todo, la soja que está cada vez más arriba.

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