La tarjeta de débito: protagonista de nuestra realidad

La tarjeta de débito: protagonista de nuestra realidad

La tarjeta de débito: protagonista de nuestra realidad. Mucha gente ya la usaba cotidianamente, pero fueron la pandemia y el confinamiento los desencadenantes de su actual auge.

La tarjeta de débito es auxiliar de una época tumultuosa. Un signo de estos tiempos en los que, aparentemente, todos los seres humanos somos potenciales “bombas de tiempo ambulantes”. Por este motivo es que no podemos tocarnos entre nosotros ni nada externo. Ni hablar del dinero.

Es en este contexto de pandemia y terror que se disparó el uso de las tarjetas de débito. Estas aumentaron 33% interanual en el primer trimestre del año, ganándole espacio al efectivo y también a la utilización del Ahora 12. Este programa en todas sus modalidades representó el 57,8% del volumen de las compras en cuotas con tarjetas de crédito entre enero y marzo, destacó un informe privado.

Auge de medios de pago digitales

El auge de los medios de pago digitales que impulsó la pandemia tuvo su principal motor en el uso de las tarjetas de débito. Sus transacciones crecieron un 33% durante el primer trimestre de 2021 en relación al mismo período de 2020, según el Índice Prisma Medios de Pago.

Al mismo tiempo, la utilización de la tarjeta de crédito se amesetó tras la suba habitual de fin de año y la reducción de los planes “Ahora” para pagar en cuotas con un interés moderado.

“En el primer trimestre se aceleró el aumento del uso de tarjeta de débito como protagonista de nuestra realidad, y la tarjeta de crédito se estabilizó. Fue la irrupción de la pandemia que catapultó el uso de la tarjeta de débito, ganándole espacio al efectivo”, destacó el director de Relaciones Institucionales de Prisma Medios de Pago, Julián Ballarino.

Razones del boom del débito

Entre estas razones, en primer lugar aparece cierto temor a la transmisión del coronavirus a la hora de manipular los billetes. Esto fue predominante especialmente al comienzo de la cuarentena, cuando la gente todavía extremaba los cuidados. 

Otro motivo es el auge del comercio electrónico (e-commerce). Ya sea por necesidad, aparición de ofertas o simplemente por la adopción de nuevos hábitos de consumo, llevó a muchos a utilizar su tarjeta más de lo habitual. Esto incluye desde las compras online del supermercado para no salir de sus casas, la explosión de las aplicaciones de delivery, hasta el pago de las facturas de servicios públicos por vía electrónica. Según datos de Mercado Pago, durante la pandemia 8 millones de personas compraron online por primera vez.

Fuente: Infobae

De acuerdo con este indicador, en el primer trimestre el consumo con tarjeta de débito representó el 48,31% del volumen del uso de la misma. Esta cifra resultó ser 4,5 puntos porcentuales mayor al 48,31% que significó en el mismo período de 2020.

Planes “Ahora”

Al analizar el financiamiento elegido al pagar en cuotas se destaca que los Planes ‘Ahora’ siguen siendo los preferidos por los consumidores para realizar compras de largo plazo, amplió Ballarino. Asimismo, uno de cada cuatro pesos que se movieron en el uso de tarjetas de crédito fue motorizado por alguna de las opciones de los planes incluidos en el Ahora 12, de 3, 6, 12 y 18 cuotas.

A estos movimientos inusuales se agregó lo ocurrido en el “ecosistema Anses”. En particular durante los primeros meses de la cuarentena, en los que las sucursales llegaron a estar cerradas por completo, todo el universo de jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales se vio obligado a usar la tarjeta de débito. Hubo que acostumbrarse a que también sirve para comprar en los comercios. A otros, directamente, se les impuso empezar a usar su tarjeta para poder cobrar ante la imposibilidad de ir a la ventanilla. Cabe recordar que casi 9 millones de personas cobraron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que también incorporó a muchos en ese sentido.

El alza en la cantidad de transacciones con tarjeta de débito también incluyó el crecimiento de las operaciones con código QR. Este método viene en alza con la incorporación al mercado de nuevas billeteras electrónicas y la consolidación de las que ya existen.

La emisión de plásticos realizada por Prisma en el último trimestre fue del 75% en tarjetas de débito y del 25% de crédito. Antes de la pandemia, la proporción era a la inversa. Las compras con débito crecieron (32,9%). Las extracciones, sin embargo, se redujeron (4,4%). El Banco Central obligó a los bancos a elevar el límite diario para que la gente tuviera que ir al cajero con menor frecuencia.

Aplicaciones y comercio electrónico

Un informe del mercado, UDE Link, coincide en la expansión de los medios de pago digitales. El primer trimestre de 2021 cerró con crecimientos del uso del dinero electrónico y de los canales digitales en comparación con el mismo período del año anterior. 49,3% en el primer caso y 10,7% en el segundo respectivamente. Semejantes tasas de expansión estuvieron apalancadas por el aumento del 24% en la cantidad de usuarios, y del 14,8% en la cantidad de transacciones”, apuntó el informe de Red Link.

Agregó que esta suba puede ser aún mayor, ya que el potencial de crecimiento de este segmento del sistema bancario está lejos de alcanzar el punto de saturación

Con respecto a las compras online, para Red Link afirmó que “el e-commerce volvió a destacarse como uno de los rubros más expansivos. Acusó sostenidos crecimientos en la cantidad de transacciones de 13,6% en el mes y 242,4% en comparación con el año previo”.

Billeteras digitales y Códigos QR

A su vez, las billeteras digitales administradas por diferentes empresas “cobraron un notable impulso en los últimos meses, dado que los usuarios comenzaron a utilizar estos canales para pagos de transacciones corrientes, consulta de saldos y últimos movimientos. Así como también se utilizan para transferencias, agenda de pagos y órdenes de extracción. Las operaciones monetarias aumentaron en el mes 25%; mientras que las no monetarias crecieron 21%”.

A pesar de parecerse a los códigos de barras cuadradas, los códigos QR se escanean con aplicaciones especiales de lectura en dispositivos móviles. Estos llevan al usuario instantáneamente a una página de destino o aplicación de pago. 

Aunque su utilización ya es frecuente como método de pago, las compañías han ampliado este instrumento a diferentes tipo de usos.

Algunos los utilizan para promocionar las ventas, otros como una forma de llevar a los usuarios a sus sitios web para aprender más sobre sus productos. Algunos negocios sacan provecho de estos para crear un mayor compromiso con sus aplicaciones y plataformas de redes sociales.

De fácil accesibilidad, cualquier persona con un teléfono inteligente puede descargar un lector de códigos QR de forma gratuita. Por lo tanto, casi cualquier consumidor que ingrese a una tienda física u online puede escanear los códigos generados y acceder a ofertas especiales, encuestas u otra información de productos y servicios.

Caída de la tarjeta de crédito

La caída en el uso de la tarjeta de crédito se debe a que esta línea de financiación parece haber encontrado un techo. Esto se puede comprender porque, por un lado, los bancos se muestran cautelosos a la hora de ampliar los límites de crédito a sus clientes. A esto hecho se le suma que el 1 de enero de 2021 comenzó a regir el impuesto a los sellos para los consumos con tarjeta de crédito en CABA. Esta medida sin duda, afecta a estas operaciones.

Vale recordar que la base imponible de este impuesto son los consumos totales, en pesos y dólares, neto de los ajustes provenientes de saldos anteriores, con tarjetas de crédito bancarias de todas las cuentas registradas con domicilio en CABA, aunque su titular resida en otra jurisdicción.

Sin embargo, CABA no es la única afectada. También se suman la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Tucumán.

Adicionalmente, a este impuesto se suman otras percepciones sobre tarjetas implementadas en los últimos tiempos. Estos son el Impuesto País, la percepción IVA Decreto 354/18, la percepción Ganancias RG 4815 y la percepción de Ingresos Brutos también de CABA. Estos cantidad de impuestos hace virtualmente imposible mantenerse al día con los pagos de las tarjetas, ya que los montos son absurdamente desproporcionados.

Conclusiones

Es pertinente observar que, si bien la tarjeta de crédito solía tener un lugar preponderante en nuestra economía, a una gran parte de la población se le hace imposible pagarla. Debemos tener en cuenta que un alto porcentaje de ciudadanos se encuentra actualmente endeudado debido a la situación sanitaria y económica del país. No obstante, estamos perpetuamente sometidos a todos los impuestos “castigo” de las tarjetas de crédito, con los que somos atormentados mes a mes. Ante este panorama, es natural que la tarjeta de débito se perciba como un cable a tierra. Esta permite afrontar gastos sin endeudarse en un futuro más que incierto. 

Naturalmente, nos referimos a aquellas personas que cobran su salario en tiempo y forma. Para otras, la escasez en sus cuentas de ahorro y a sus respectivas tarjetas de débito es una dolorosa y lamentable realidad. A todo esto, el papel que juegan los bancos, los verdugos de la población azotada por la pobreza y el desempleo, es bastante desgraciado, a decir verdad. Todo esto explicaría por qué la tarjeta de débito es la protagonista de nuestra realidad.

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