Las criptotarjetas son el nuevo “rulo”

Las criptotarjetas son el nuevo “rulo”

Las criptotarjetas son el nuevo “rulo” al que nos vemos obligados a recurrir en esta economía restrictiva. Así es como funciona: los usuarios de las billeteras reciben un porcentaje del gasto en Bitcoin u otras cripto. Prevén contar con más de un millón de usuarios el próximo año.

El auge de las criptomonedas no tiene techo, y las criptotarjetas son el nuevo “rulo” que el ingenio popular creó. Tanto a nivel local como internacional, el ecosistema en torno a las divisas digitales está en constante crecimiento. Así, las variantes para invertir, ahorrar y ahora comprar productos y servicios se multiplican.

¿Qué son las criptotarjetas?

Las denominadas “criptotarjetas”, emitidas por exchanges, son plásticos tradicionales con saldos prepagos. Estos pueden usarse en millones de comercios del mundo para comprar desde ropa hasta comida, incluyendo servicios de streaming y transacciones online.

La novedad es que el usuario recibe un porcentaje de la compra (2%) en criptomonedas. Esto le permite gastar en pesos. Como contrapartida, le permite ingresar Bitcoin u otras divisas digitales en su billetera virtual. El interés, señalan desde el sector, es elevado y los dos exchanges que cuentan con esta opción esperan superar el millón de tarjetas para fines de 2022.

Pagar en pesos, recibir cripto

En alianza con BKR, Buenbit lanzó su tarjeta Mastercard, que cuenta con el beneficio del reintegro (o cashback) en cripto. “Es una tarjeta prepaga que por el momento funciona con pesos. Estamos trabajando para que pueda abonarse con cripto directamente”, confía Matías Alberti, de Buenbit Argentina.

Según el ejecutivo, “para cargar saldo, tenés que pasar pesos de la cuenta de Buenbit a la tarjeta prepaga. Al explicar cómo funciona el mecanismo para ganar cripto al abonar, Alberti afirma que “es simple: por cada consumo que el usuario paga con la Mastercard prepaga, recibe automáticamente el 2%. Este porcentaje fue del 3% durante noviembre. Se recibe en una cripto al azar de las que ofrece Buenbit en su plataforma”.

El máximo de reintegro es de $10.000 en criptomonedas por mes y es válido para cualquier consumo con la tarjeta, que es aceptada en todos los comercios adheridos a la red Mastercard, completa el directivo. Y añade que obtener el plástico “es gratis y muy sencillo”. 

Pasos para conseguir la tarjeta prepaga

En la app de Buenbit hay una sección Tarjeta en la barra de navegación inferior desde la cual el usuario puede activar el plástico virtual en pocos segundos.

Una vez completado este paso, el usuario tiene la opción de pedir la tarjeta física en la dirección que indique.

Buenas proyecciones

Este es un plástico internacional. Por lo tanto, una vez obtenido, puede utilizarse en todas las plataformas online y comercios adheridos a la red Mastercard del mundo.

Finalmente, al referirse a la demanda, el directivo de Buenbit sostiene: “Superamos las 100.000 activaciones y apuntamos a tener un millón y medio de tarjetas activas para finales de 2022“.

Bitcoin por cada compra

La billetera Lemon Cash también permite comprar con su tarjeta, pagar en pesos y recibir el 2% del monto total en Bitcoin.

Desde noviembre, el cliente puede establecer stablecoins (como DAI y USDT, que cotizan 1:1 con el dólar) disponibles en la app para realizar pagos. Más adelante puede configurar cualquier criptomoneda de nuestro catálogo para hacer las compras”, indica Franco Bianchi, ejecutivo de Lemon Cash.

Reintegro

En cuanto al reintegro o cashback, revela que por cada compra con la LemonCard, recibe el 2% del monto total en Bitcoin. Y si lo conserva en la app, logra ganancias semanales del 3,5% anual en la misma moneda digital”.

Con el objetivo de brindar un uso concreto a las criptomonedas dentro del ecosistema financiero tradicional, con la tarjeta el usuario puede comprar desde la comida del perro hasta abonar servicios de streaming o videojuegos. Siempre recibirá el 2% de cada consumo en Bitcoin, resalta Bianchi.

En cuanto al tope de reintegro en divisa digital, agrega: “El límite dependerá de la documentación que presente al realizar compras de alto monto. En Lemon, todos pueden depositar hasta $400.000 anuales sólo validando su identidad con una selfie y foto del DNI”.

Todos los locales, comercios físicos y digitales adheridos a la red Visa aceptan el pago a través de la LemonCard. Existen más de 60 millones alrededor del mundo”, sostiene Bianchi.

Dólar Turista

Además, Bianchi indica: “En el exterior, la tarjeta funciona con dólar turista. Es decir, los pagos son en pesos a valor oficial más impuestos del 30% y 35%. El cashback también funciona internacionalmente con el 2% del consumo total. La cotización es la que se muestra en la app en ese momento, pero corresponde a la conocida como ‘dólar cripto‘”.

Desde Lemon señalan que actualmente hay más de 40.000 plásticos solicitados y aspiran a cerrar el año con 200.000. De este modo, las criptotarjetas son el nuevo “rulo”.

Revolución con Visa y Mastercard

La revolución de las criptomonedas hizo que las dos compañías de tarjetas más grandes del mundo — Visa y Mastercard— se adaptaran y sellaran sociedades con múltiples billeteras virtuales y exchanges. Los consumos vinculados a este universo se dispararon. De hecho, según Visa, en la primera mitad del año se procesaron más de USD 1.000 millones en pagos con monedas virtuales.

Según Vasant Prabhu, director financiero de la compañía, “el valor de los criptoactivos en carteras digitales reguladas hoy es de cientos de miles de millones. Para decenas de millones de personas que utilizan esas plataformas, una de las formas más sencillas de gastarlos es a través de una tarjeta”.

Por su parte, Mastercard anunció un servicio por el que cualquiera de los miles de bancos y millones de comerciantes de su red de pagos puedan integrar criptomonedas en sus productos.

El proyecto incluye billeteras, tarjetas de crédito y débito que obtienen recompensas en Bitcoin, además de programas de lealtad en los que los puntos de aerolíneas u hoteles se puedan convertir en ganancia cripto. Obviamente, esos activos digitales se podrán usar para abonar con los plásticos.

Vemos así que las criptotarjetas son el nuevo “rulo”. La criptoeconomía está avanzando a paso firme y se consolida dentro de las nuevas finanzas.

Leave a comment

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *