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Los impuestos que pagamos: ¿Qué es el IVA?

Los impuestos que pagamos: ¿Qué es el IVA?

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es una carga impositiva al consumo, es decir es un impuesto que paga el consumidor. 

Los consumidores finales pagan el IVA dentro del precio de los productos y los servicios que adquieren, mientras que los comerciantes y aquellas personas alanzadas por el impuesto (responsables inscriptos) están obligados a discriminar el IVA al momento de la venta de sus productos o servicios, para luego declarar dicho monto ante la AFIP y pagar el correspondiente impuesto.

¿Para qué sirve el IVA?

El ingreso obtenido por este impuesto le permite proporcionarle recursos al Estado.

¿Cuáles son las características del IVA?

El IVA es un impuesto indirecto, ya que recae sobre el consumo en cualquier ámbito empresarial o profesional.

Es real porque el impuesto sobre el valor añadido no tiene en cuenta la renta de las personas, grava el producto o servicio en sí. 

Otra de las características del IVA es que es general, esto quiere decir que se aplica en todos los sectores económicos. En tanto que el IVA afecta a todos los consumidores por igual sin graduación de la tasa según su ingreso, se trata de uno de los impuestos más regresivos en Argentina.

¿Qué significa regresivo? El IVA es regresivo porque es el consumidor el que soporta el total de ese valor agregado, y que, en definitiva, la cifra final representa la suma del impuesto gravado en cada etapa de la cadena de producción y comercialización.

Se trata de uno de los pocos impuestos que el consumidor paga, pero no directamente al ente recaudador, debido a que está implicado en productos y servicios-con algunas excepciones- pero que, a posteriori, el negociante o empresario, quien debe responder ante el ente recaudador con una suma de este impuesto sobre el total de lo comercializado.

Es instantáneo, debido a que el devengo (obligación tributaria) se produce en el mismo momento cuando surge la compra-venta, aunque la declaración sea periódica.

Por último, el IVA es plurifásico, es decir, grava todo el proceso productivo o prestación del servicio, aunque gracias a las deducciones lo que realmente permite gravar es el valor que se añade al bien o servicio. 

Para el 2020 se reglamentarán tres tasas de IVA (también denominadas alícuotas):

  • 21%: es la tasa general, la más común. 
  • 10,5%: para ciertos productos, como los electrónicos y las frutas y verduras
  • 27%: para ciertas actividades, como telecomunicaciones y energía eléctrica

¿Cómo funciona el IVA?

Para el contribuyente (condición que tenemos todos, como hemos explicado anteriormente) el funcionamiento es muy sencillo: pagar el IVA y listo.

Para el sujeto pasivo (empresario profesional en ejercicio de su actividad) el proceso es algo más complejo y podría resumirse más o menos así:

Precisaremos esto con un ejemplo:

Un electricista realizó trabajos por los que ha cobrado $ 10.000 más 2.100 de IVA.

Por los gastos que ha tenido en su actividad (compra de material, alquiler de local, asesoramiento…) ha pagado $ 1.000 en IVA. Son los denominados “gastos deducibles”. 

El que vende o presta un servicio no se queda con el importe de este impuesto, ya que cada 3 meses debe ingresar en Hacienda la diferencia entre el impuesto repercutido en las facturas emitidas a sus clientes y el impuesto soportado en las facturas de gastos necesarios para desarrollar su actividad (lo que se conoce como gastos deducible).

¿Cuáles son las actividades que están exentas de tributar IVA?

Entre las actividades y productos que no tributan IVA se encuentran:

  • Los libros, diarios y publicaciones periódicas.

 

  • Las estampillas de correo

 

  • Los boletos de transportes públicos y de espectáculos teatrales

 

  • El agua ordinaria natural

 

  • Pan común y leche sin aditivos

 

  • Las exportaciones

 

  • Los servicios prestados por escuelas privadas incorporadas a la enseñanza oficial

 

  • Los servicios prestados por las obras sociales

 

  • El transporte internacional de personas y transporte nacional de personas que no supere los 100 kilómetros

 

  • Los servicios prestados por agencias de lotería

 

  • Los servicios prestados por servicio doméstico

Sin duda, el sistema tributario merece una revisión en lo que va desde 1995 a este año, siendo que, en lo que refiere al impuesto al valor agregado, no se han percibido modificaciones significativas.

Un poco de historia del IVA

Si lo vemos en un mapa, el impuesto al valor agregado en argentina no es una exclusividad, puesto que, como hemos dicho más arriba, muchos países cuentan con este agregado tributario y que rige en iguales condiciones: con el valor agregado sobre el producto o servicio y que corre a cargo del consumidor final. Algo así como un impuesto que no paga por ventanilla pero que de alguna manera llega al ente recaudador.

Si el comerciante no descargara ese impuesto de valor agregado por pdf de su ganancia, con el fin de obtener una mayor ganancia, entonces estaría cometiendo un delito.

Es válido recordar que, el impuesto al valor agregado es ley y por tanto debe cumplirse a riesgo de cumplir con una condena preestablecida si no fuera así.

El IVA se estableció en la Argentina en 1975 quedando exentos todos los alimentos que estén dentro de la canasta familiar debido a que el agregado representaba un costo muy alto para los consumidores.

No tardó mucho más en ampliar el alcance de sus brazos y convertirse en un impuesto al valor agregado regresivo y que por tanto afectara a los productos de primera necesidad. El porcentaje que representaba como valor agregado fue variando:

En 1986 el IVA era del 18%

Entre 1988 y 1992 bajó al 13%

En 1992 volvió al 18%

A partir de 1995 y hasta la actualidad es del 21%

A nivel mundial la tasa media de este impuesto es del 15%, y en América Latina ese promedio baja a 8,5%.

Argentina y Uruguay son la excepción con 21%, países en donde el IVA es similar a la media de los países europeos. Le siguen Chile con 19%, Perú y República Dominicana con 18% y Brasil con una media de IVA de 17%. Por su parte en México el porcentaje es de 16 y el de Colombia es de 19, y en Honduras y Nicaragua de 15%. Bolivia, Costa Rica y El Salvador ubican la tasa de este impuesto en 13%, mientras en Ecuador, Guatemala y Venezuela es del 12%. Los países de la región que menos carga de IVA tienen son Paraguay, con un 10% y Panamá con un 7%. 

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