Que un mal comienzo no nos deje sin invertir

Que un mal comienzo no nos deje sin invertir

Que un mal comienzo no nos deje sin invertir es crucial para armar una cartera. Empezar a invertir justo en un momento complicado del mercado puede desalentar a nuevos inversores. Pero siempre hay que tener en cuenta que todo es un proceso.

Si empezaste a invertir en acciones este año, probablemente viste que tu portfolio viene cayendo. Es que 2022 ha sido el tercer peor comienzo de año de la historia para el índice S & P 500, que nuclea a las principales empresas de Estados Unidos ya que acumula una caída del 13%. 

Muchas veces se piensa que invertir en bonos brinda rendimientos más estables para inversores conservadores, al ser activos de renta fija. Sin embargo, este año fue aún más complicado. Es así que los bonos también acumulan una caída del 11%. Así, te preguntarás cómo es posible perder invirtiendo en bonos. 

El problema de los bonos y las tasas

Supuestamente, la ventaja de los bonos es que dan una renta fija, independientemente de lo que pase. Siempre que el emisor no defaultee, se cobra lo mismo. 

Si bien esto es cierto, si las tasas suben a nivel global, el mercado va a exigir mayor tasa para prestar dinero a las empresas.

Cuando esto sucede, baja el precio de los bonos porque si quien compra esos instrumentos estaba conforme con ganar una determinada tasa, ahora va a pretender mayor rentabilidad para su capital. Y al no cambiar los pagos de interés, la única forma de obtener más rendimiento es que baje el precio del bono. 

En otras palabras, imaginemos que nos ofrecen comprar un local comercial que está alquilado a $15.000 por 3 años más por un contrato que viene de antes. Hoy el mismo local se alquilaría a $45.000, pero como no se puede aumentar el alquiler, la única forma que existe de obtener la rentabilidad pretendida para comprarlo es conseguir bajar el precio de compra.

¿Qué hacer con nuestros ahorros?

Ante estos escenarios complicados, parece que lo único que queda es atesorar dólares en el colchón porque perdemos con acciones y bonos, y ni hablar de los inmuebles. Eso hasta que recordamos que estamos en niveles récord de inflación en dólares. 

Entonces, ¿qué hacemos con nuestros ahorros?

Los últimos serán los primeros 

Todo esto que mencionamos no debe desalentar a nadie de invertir. Se puede venir remando desde atrás y terminar ganando.  No hay que quedarse con un solo partido, sino ver el camino completo. Es decir, atravesar el proceso es esencial en cualquier ámbito de la vida.

Es en ese momento que resulta útil estudiar la historia. Si analizamos la evolución del S&P 500 desde el año 1928, el panorama es mucho más alentador. En los casos de grandes caídas en los primeros meses del año, el rendimiento del resto del año ha sido mucho mejor que el promedio: 10% anual versus 4,80%.

La bolsa como reflejo de la economía real

Te preguntarás si tiene lógica que pase esto. Hay que recordar que la bolsa es un reflejo de la economía real y lo razonable es que tarde o temprano, las acciones acompañen a las ganancias de las empresas.

Sin embargo, debemos hacer una salvedad importante. Estamos considerando que invertimos en una economía dinámica y en crecimiento como la de Estados Unidos. Si viéramos inversiones en empresas argentinas, el análisis sería diferente porque se da el mismo estancamiento que vemos en la economía hace muchos años.

Es importante que un mal comienzo no nos deje sin invertir.

Invertir en en empresas de Estados Unidos

Lo bueno es que hoy se puede participar de las ganancias de empresas de Estados Unidos invirtiendo a través de los CEDEAR que se compran en pesos desde montos muy bajos. 

Si bien los mismos acompañan la evolución del dólar CCL, aconsejamos mirar la evolución de estos en dólares porque son activos dolarizados. Esto quiere decir que quien invierte en CEDEAR debe estar buscando obtener ganancias en dólares y no solamente acompañar la evolución del tipo de cambio.

Armar una cartera diversificada de estas empresas puede ayudarte en este objetivo y reducir la volatilidad de tu portfolio. 

El tiempo acomoda (casi) todo

El tiempo acomoda las cosas en el mercado, y las buenas apuestas terminan pagando. Muchas veces se compara a la bolsa con el casino, pero la realidad es que es como un casino al revés. En el casino, mientras más tiempo se juegue, más posibilidades hay de perder capital. Pero en la bolsa, el crecimiento natural de la economía tiende a reflejarse en las acciones.

Por eso, si tuviste mala suerte al inicio de tu camino, no te desalientes ya que en la bolsa el tiempo es tu aliado. Hay que procurar que un mal comienzo no nos deje sin invertir.

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