Tapering, lo que Wall Street teme

Tapering, lo que Wall Street teme

Tapering, lo que Wall Street teme. En los comunicados de la Reserva Federal, los inversores temen que aparezcan palabras como esta relacionadas con el fin de las políticas laxas de las reservas.

La bolsa norteamericana está asustada por los informes de la Fed. La palabra inglesa tapering hace referencia a la reducción de compras y potencial desarme de activos financieros de la Reserva Federal dentro de su hoja de balance. Su significado no metafórico es “hacer algo más estrecho o delgado”.

Lo que los inversores temen, en realidad, es que la Reserva Federal (Fed) sea menos laxa y más contractiva. Este cambio de actitud podría desatar un ajuste en las acciones.

El rally actual en Wall Street estuvo sustentado por el respaldo de la Fed. Dicha entidad compró activos financieros a un ritmo sin precedentes. Es así que duplicó su hoja de balance y bajó las tasas de interés de referencia para calmar a los mercados en medio de la crisis del COVID-19 y dar liquidez a los mercados.

Si eventualmente la Fed en algunos de sus informes comienza a dar indicios de cambio de postura en relación a su política monetaria, y si se menciona la palabra tapering, lo que Wall Street teme, probablemente el rally actual en la bolsa norteamericana comience a tambalear. Esto se debe a que el sustento y soporte de liquidez en las acciones comenzaría a ponerse en duda.

La inflación de Estados Unidos 

La suba de precios se instaló a lo grande: haya inflación o no, temporal o permanente. Sin embargo, los bonos largos no se dan por enterados, pero los hechos así lo confirman. Un ejemplo de esto es que los autos nuevos escasean en el país del norte, y se venden con sobreprecios (o lista de espera).

El índice de precios que pagaron las compañías por sus insumos trepó a su nivel más alto desde marzo de 1980. 77% de las firmas acusaron aumentos contra ninguna que reportara una merma. Y los precios cobrados por sus productos manufacturados es una marea que crece: 36% de las compañías gatillaron incrementos en abril y ahora son 43%. Esto no sucedía desde mayo de 1981. 

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, dijo hasta el cansancio que la Fed no piensa intervenir. Sin embargo, los mercados discrepan. Buscan cualquier señal de tapering, de reducción de la adquisición de bonos. Y por primera vez la encontraron en las minutas de la última reunión del banco central. Allí se consigna que varios participantes estarían de acuerdo en comenzar a discutir un plan para ajustar el ritmo de la compra de activos si la economía continúa con sus rápidos progresos.

¿Cómo reaccionaron los mercados?

Afortunadamente, los mercados no tuvieron la reacción que tanto se temía. Es así que hubo alivio, no espanto. Las tasas largas no se estremecieron. Mientras sea así, Wall Street confía en la pericia del banco central. Lo prefiere pendiente de las minucias de la inflación y no desatento o relajado.

 ¿Cuándo prevén que el tapering entre en discusión? Una vez más la conferencia en Jackson Hole, a fines de agosto, surge como la plataforma óptima para explicar la estrategia en detalle. Aunque el tapering en sí requiere más tiempo antes de aplicarse y se deberá esperar hasta 2022.

¿Qué sucede si se activa el tapering? 

Manuel Carpintero, manager de Nash Inversiones señaló que de activarse el tapering (es decir, una Fed más restrictiva en su política monetaria) esto debería lanzar un recorte en el mercado y generar más volatilidad.

Este último rally estuvo motivado por la existencia de una Fed más laxa, con tasas bajas y una política fiscal expansiva. De revertirse esta tendencia y de empezar a ver una contracción en la política monetaria, debería generar un ajuste en el mercado. Si vemos tasas más altas, creo que debería perjudicar más al sector tecnológico. Estas son empresas de duración más larga y con flujos esperados más largos en el futuro”, explicó.

Si se observa la dinámica de las tasas de los bonos del tesoro a 2, 10 y 30 años, los mismos vienen teniendo un comportamiento similar al que se evidenció en el tapering llevado a cabo por la Fed en 2013. En ese momento se había iniciado el desarme de posiciones compradas desde el inicio de la crisis subprime de 2008 y 2009. De alguna manera, el mercado se viene preparando para esto. Al menos, en lo que respecta a los bonos.

Los inversores vienen desarmando posiciones en dichos activos ante el temor de un inicio de derrumbe de posiciones de la Fed. Esto podría impulsar una caída mayor por las ventas de la Reserva Federal en tales activos o bien por la menor demanda ante la ausencia de la Fed en tal segmento de la curva.

¿Una Reserva Federal menos laxa?

Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS entiende que los rendimientos de los bonos del tesoro estadounidense marcan que el mercado ya comenzó a descontar una postura un poco menos laxa por parte de la Fed, al menos en cuanto al ritmo de compras de activos.

A medida que las expectativas de inflación en Estados Unidos fueron en aumento, las tasas subieron. El mercado comenzó a descontar que algún movimiento contractivo de la Fed podría venir antes de lo esperado. A partir de entonces, este mostró algo más de volatilidad, en especial en renta variable, ya que los flujos de fondos futuros de las compañías se descontarían a una tasa mayor”, comentó Franco.

La clave pasará también por determinar cuál podría ser el impacto de que la Fed anuncie finalmente el inicio del tapering, lo que Wall Street teme.

Menos presencia de la Fed

Sin la Fed presente (o menos presente), existe temor de que los activos pierdan el impulso que habían alcanzado y desarrollado desde finales de marzo de 2020 hasta la actualidad. Es que el tapering, lo que Wall Street teme, está cerca.

Concretamente, un mercado sin la Fed presente en el mercado de bonos podría hacer subir la tasa de interés de los bonos del tesoro, empujando a una corrección a los activos de renta fija global. Las acciones, por valuación y por contagio podrían verse arrastradas a una caída y una potencial toma de ganancias.

Tras las fuertes subas, las ganancias son abultadas y podría ser la oportunidad para que los inversores fueran más cautelosos ante una posible toma de ganancias.

Santiago Solanet, analista de Portfolio Personal Inversiones (PPI), explicó que el mercado estadounidense viene en el último mes jugando con las perspectivas de un tapering de la Fed. Las malas noticias económicas terminan siendo una buena noticia para el mercado, ya que le da una excusa a la Fed para mantener la actual política monetaria.

Impacto sobre acciones tecnológicas

A su vez, Solanet agregó que, en este punto, entra en juego la tesis de la Fed sobre que el actual pico de inflación estadounidense será transitorio.

“Es en este punto donde el mercado también empieza a especular sobre esta tesis. Las señales que indican un alza más duradera de la inflación impactan negativamente en el mercado. En este contexto, las acciones que más sufren son las tecnológicas, por lo que vimos al Nasdaq con una peor desempeño contra el S & P 500 y Dow Jones en mayo. Una suba de tasas impacta más fuertemente en las valuaciones de las empresas tecnológicas o denominadas “Growth”, con los flujos futuros (esperados) crecientes y más grandes que los actuales”, advirtió.

¿Qué pasa con los activos argentinos?

Los activos argentinos, al verse inmersos en el mercado global, podrían evitar parcialmente un contexto de mayor volatilidad.

El punto a favor de los activos locales es que están muy desconectados de la actualidad financiera global y se mueven por sus propios drivers (elementos de valor de las empresas). Sin embargo, al ser activos de alto beta y alto riesgo, los mismos podrían verse arrastrados por un escenario de mayores tensiones globales.

Para Martín Saud, senior trader de Balanz, si llegara a haber una desaceleración de compra de bonos de la Fed, la tasa empezaría a subir de a poco e impactaría de manera negativa en los mercados de equity a nivel global, incluyendo los activos locales. “Esto también repercutirá en el mercado argentino que suele ser más volátil que los otros mercados”, advirtió.

Por su parte, Gustavo Domínguez, CIO de Adcap, agregó que si se activa el tapering, la magnitud de la volatilidad dependerá de si los mercados lo anticipan luego de pronunciamientos y opiniones de los gobernadores, o si termina siendo una sorpresa.

En ambos casos, habrá volatilidad. En el segundo caso, aunque menos probable, la volatilidad sería mucho más pronunciada y estaría concentrada en pocas jornadas. Probablemente, el impacto en Argentina se refleje en caídas en los precios de la deuda denominada en dólares, en correlación con caídas esperadas en otros activos de deuda en los mercados emergentes”, proyectó.

Mala racha de los activos argentinos

Los activos argentinos no han acompañado el buen momento por el que atravesaron los mercados globales pero, en momentos de mayor volatilidad global sí acompañan la tendencia.

Es decir, incluso en términos históricos, Argentina no suele acompañar los buenos momentos y suele acoplarse a la mayor volatilidad global de corto plazo.

En cuanto al impacto de los activos financieros de Argentina, Juan Manuel Franco remarca que los mismos ya vienen castigados hace mucho tiempo.

“Creo que la volatilidad en Wall Street podría arrastrar tanto a las acciones como a los bonos, aunque los activos del país se mueven últimamente más por otras cuestiones como los desequilibrios macroeconómicos y el interrogante sobre cuál será el programa de estabilización encarado por el equipo económico”, sentenció Franco.

¿Y las cotizaciones locales?

Finalmente, para Solanet, en lo que respecta a Argentina las cotizaciones locales ignoraron en gran parte lo que viene sucediendo en Estados Unidos .

“Con un riesgo país en los 1500 puntos y un Merval muy castigado (USD 352), los inversores locales les dan más importancia a las perspectivas sobre las elecciones legislativas, las negociaciones con el FMI y Club de Paris, y las decisiones políticas y económicas del Gobierno”, considera.

Leave a comment

Send a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *