Termina la semana de “no hay precio”

Termina la semana de “no hay precio”

Termina la semana de “no hay precio”. Las últimas medidas alteraron las operaciones comerciales. Expectativa por una cumbre entre responsables del BCRA y las principales empresas.

Algunas empresas decidieron, intempestivamente, la suspensión de las ventas a sus clientes, sin importar la antigüedad del comprador. Sucedió entre aquellas que, básicamente, venden productos importados. Otras compañías solo respetaron una parte del pedido y entregaron una cuota, bajo el pretexto del impacto desconocido de las últimas medidas. Por último, un tercer grupo, aplicó directamente subas de precios, que en algunos casos pueden calificarse como “violentas” en relación a la dinámica que venían mostrando.

Las decisiones disruptivas atravesaron a los distintos sectores de la economía de forma horizontal. No hubo un comportamiento homogéneo porque las últimas medidas del Banco Central sobre la administración de las importaciones impacta de manera heterogénea.

¿Qué medidas tomaron las importadoras? 

Las principales importadoras de alimentos, por ejemplo, fueron las primeras en suspender sus ventas “hasta nuevo aviso”. Empresas que venden desde café a enlatados de legumbres, frutas y pescados, que vienen en su totalidad desde el extranjero.

Otra importadora —esta de productos e insumos plásticos— tomó la misma decisión. A través de un mensaje escrito de WhatsApp aclaró que respetaría todas las entregas pendientes, pero no tomaría más pedidos “por ahora”.

Un tercer lote prefirió, en un contexto en el que también se dispararon las cotizaciones de los dólares alternativos (contado con liqui y blue), aplicar aumentos en los precios.

Escenario más complicado

Las empresas más cautas fueron las del rubro de la alimentación. Sobre todo las que no dependen de las importaciones. Allí, los ajustes de precios se movieron al ritmo de la inflación: en torno al 5% en el mes.

Por fuera de la comida, algunos rubros dependientes de las importaciones también están mostrando alzas notables.

El sector de la construcción no queda apartado. Allí, algunos incrementos trepan al 35% de una sola vez. Es lo que ocurrió esta semana en algunos productos, como cerámicos y porcelanatos. Sean importados o de producción nacional. Lo mismo sucede con la grifería. Un escalón más abajo —en torno al 25% de aumento— se encuentran las marmolerías.

En el caso de la madera o de los productos fabricados con ese insumo, los ajustes no bajan del 10% en la semana que está por terminar.

Lo que es evidente es que la dinámica inflacionaria empeoró tras las últimas medidas.

Alarma en las empresas

Los ejecutivos de las principales empresas de la alimentación irán al Banco Central, en medio de la crisis por las importaciones. Dicha crisis derivó en un bloqueo al acceso a los dólares por parte de las compañías. La reunión tendrá lugar el próximo miércoles poco antes del mediodía.

Algunos de los gerentes adelantaron que están preparando información clave sobre las necesidades de divisas para continuar con la producción. Es que es necesario asegurar el abastecimiento de alimentos en las góndolas de los supermercados y autoservicios de barrio.

Los empresarios quieren saber cuál es el plan detallado para poder acceder a los dólares. Aseguran que esas compañías no tienen suficiente stock para aguantar más que unas pocas semanas, y demostrarán que no fueron ellos quienes provocaron el “festival de importaciones”.

Es así que la semana del “no hay precio” se intensifica. Veremos cómo continúa en los próximos días.

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