¡TODOS LOS POLÍTICOS MIENTEN, TU BOLSILLO NO!

¡TODOS LOS POLÍTICOS MIENTEN, TU BOLSILLO NO!

Una de las características más conocidas de todos los políticos es que mienten descaradamente. Mienten en absolutamente todo. Sean peronistas, radicales o independientes.Japoneses, argentinos o suizos. En su esencia está mentir.

Pero… te preguntarás por qué…

La forma más fácil de saberlo es preguntarle a un político cuál es la función por la cual debe cobrar un sueldo y qué es lo que hace, y luego esperar que responda con exactitud y hechos concretos.

Mientras que el herrero percibe un sueldo por poner su esfuerzo en forjar el hierro y con precisión otorgarle una forma útil a ese metal para beneficio del prójimo, y a su vez el panadero produce pan para obtener su propio sustento elaborando pan para su comprador, el político, no obstante hace nada y percibe un sueldo fantástico, pagado por todos los contribuyentes, es decir todos aquellos que abonamos nuestros impuestos.

El descaro del político.

El político, con mucha astucia obtiene una rodaja del pan producido por el panadero y se apropia de los clavos cuya elaboración pertenece al herrero, gracias a ello el político puede vivir una vida ostentosa y de múltiples lujos.

El político “se postula” en el mercado como un hacedor del bien común, sin embargo nadie puede comprar de sus bienes, puesto que nada produce. Su sueldo no lo percibe como el panadero que a través de la elaboración del pan, el público decide eligir sus mercancías y le compra.

Recorda que hablamos de mercado cuando existe una oferta y una demanda. El panadero con su pan es la oferta y los compradores de pan son los demandantes. En cambio, el político es la oferta pero no ofrece nada a cambio y los votantes serían la demanda que no reciben nada en consecuencia.

De más está decir, que el político obtiene su salario a través de impuestos que mediante leyes que él mismo crea obliga al contribuyente religiosamente a pagar.

Mientras que el panadero debe con esfuerzo y dedicación hacer el pan más delicioso posible para que sea elegido entre sus competidores, el político dedica esfuerzo y esmero en propaganda y marketing, besando niños que le repugnan o en poner cara compungida cuando ocurre una catástrofe de la cual no le inquieta el sueño en lo más mínimo.

Pretender que los políticos no mientan o cambien, es como pretender que una garrapata se apiade de su víctima y decida dejar de beber del animal para subsistir produciendo sus propios recursos.

El político utiliza la fabulosa historia del bien común y la justicia social para justificar la extracción de dinero de los bolsillos de quienes con sudor producen, y utilizan la ley como látigo para que el productor, el emprendedor y el trabajador tenga que entregarle su dinero. Hacen solidaridad con el dinero ajeno, y luego construyen un monumento con su nombre con el mismo dinero que el contribuyente obtuvo con sacrificio emprendiendo y trabajando. Curiosamente nunca vi el monumento de un emprendedor, de un trabajador por haberle dado el dinero a ese político.

La honestidad del bolsillo.

Tu bolsillo, en cambio vive de trabajo y honestidad. Tu bolsillo es el “ser” más sensato y honesto, que te acompaña siempre. Cuando tú bolsillo tiene que comerciar, comprar, vender, alquilar o invertir a él no le interesa de qué religión es quien le compra o vende, si vive con lujos, que gustos sexuales tiene o donde vive, el simplemente actúa mediante la sensatez.

Tu bolsillo busca un bien en condiciones óptimas, y a un precio razonable. Si el bien cumple esas condiciones, quién está del otro lado jamás será de importancia para tu bolsillo.

Tu bolsillo te dirá cuando hay que ahorrar, cuando hay que gastar y disfrutar, él es un termómetro de tu vida porque te dice todo de la manera más cruel y sensata.

Lo que tú bolsillo necesita son impuestos bajos para que tus ganancias se queden con vos, flexibilización laboral para cuando quieras emprender y contratar gente sin pagar docenas de impuestos, baja inflación para que sepas a través de los precios futuros cuánto serán tus ganancias y así poder proyectar tu emprendimiento.

También es necesario un dólar que se mantenga con estabilidad, y no varíe cada dos meses así los costos de tu inversión se mantienen estables, importaciones y exportaciones sin impuestos para comprar productos de buena calidad y baratos sin tener que desembolsar la mitad de tus ganancias en otros productores que te venden al cuádruple de precio y de pésima calidad.

Gente que no viva de planes sociales para dejar de mantenerlos a través de costosos impuestos, que pagamos nosotros, y que tengas a disposición mano de obra disponible para ser contratada por vos.

Finalmente, lo que tú bolsillo quiere es un estado que no se entrometa en tu vida ni la de tu familia, que no te diga dónde comprar ni cuando, que te deje comprar dólares cuando se te antoje, que te deje vender tus productos sin tener que entregarle una tajada mediante impuestos estrafalarios, y un estado que te brinde seguridad jurídica y física para que en cuando emprendas algún negocio, este no sea arrebatado por alguna otra persona.

El resto de los beneficios, que el Estado te quiere dar, son mera propaganda en donde la clase política intenta ofrecerte a cambio de nada cosas que la gente podría tranquilamente ganarse con el sudor de su frente.

Ahora bien, ¿por qué los políticos quieren darle a las personas cosas de manera más fácil? Lo que ellos intentan es obtener un cambio de foco de cuál es la verdadera cuestión.

¿Por qué trabajas horas y horas, semana tras semana y año tras año para dar la mitad de tu sueldo a tipos que viven vidas lujosas y estupendas? ¿Acaso conoces un político pobre?

La mayoría de la gente como vos sufre de lo que hacen los políticos descaradamente, dado que te sacan el dinero para usarlo en función de sus beneficios electorales y como sabemos que si estás leyendo nuestros informes es por qué buscas una salida hacia la buena vida.

Desde Ineptocracia, lo que ofrecemos es ayudarte a sortear estas dificultades que nos ponen los políticos todos los días, informarte económica y financieramente para evitar el desastre financiero que podría ocasionar el emprender o invertir sin conocer las reglas de juego en la que la política y la economía de nuestro país se sustentan.

Como a tú bolsillo, a nosotros en Más Inversiones, no nos interesa quién fuiste, ni tu nacionalidad, de que partido politico sos, donde vivís, o tu estado civil, nos interesa hacia donde vas y ayudarte a conseguir el mejor camino para lograr la independencia financiera cuanto antes.

Un gran saludo,

Equipo de Ineptocracia.

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