Una inflación parecida a la de 2018

Una inflación parecida a la de 2018

Para este año, los expertos esperan una inflación parecida a la de 2018. A pesar de registrar una pequeña desaceleración, la inflación de julio no logró perforar el piso del 3%. Además, en los primeros siete meses del año acumuló la meta que se puso el Gobierno para todo 2021.

La pequeña victoria nominal que planeaba el Gobierno para la inflación de julio no pudo concretarse. El INDEC anunció que los precios subieron 3% el mes pasado. El Gobierno esperaba que esta cifra, la última en informarse antes de las PASO, diera menos de 3%. Este es un piso demasiado alto que el IPC no logra romper hace 10 meses.

Peor aún, el INDEC confirmó que la meta del Ministro de Economía pecó de optimista. En 7 meses, la inflación acumuló 29,1%. En los últimos 12, nada menos que 51,8%. Parece que nos espera una inflación parecida a la del 2018.

Con el dólar oficial anestesiado y los acuerdos de precios y los regulados pisados, la inflación sigue firme y plantea interrogantes postelectorales. Se sabe que el Gobierno deberá acelerar la devaluación y habilitar ciertos ajustes en regulados. En el marco de un programa con el FMI, los temores no son menores. ¿Cuál será el ancla? 

Adaptando la narración

Mientras tanto, el Gobierno va alternando excusas. Con los precios de las commodities más chatos, hay que adaptar la narración. “Más allá de que los precios internacionales de los alimentos hayan aumentado y mucho, hay en Argentina un aumento desmedido, producto de la voracidad de los formadores de precios”, señaló el jefe de Estado en Entre Ríos.

Además, consideró que “hay que explicarles” a esos formadores de precios “que este no es el tiempo de ser voraces, sino de ser solidarios. Es tiempo de pensar en los que menos tienen, en aquellos a los que más les cuesta ganar un peso para poder alimentar a sus familias”.

Según el cristal con que se lo mire

Más allá de eso, cerca del Ministro Guzmán tuvieron una mirada positiva del número. “Por cuarto mes consecutivo, se desacelera la inflación y se ubicó en el menor registro desde octubre 2020”, afirmaron desde el Palacio de Hacienda. “La inflación núcleo se redujo pasando de 3,6% en junio a 3,1% en julio mientras que los regulados bajaron de 3,2 a 1,4%”, agregaron. 

Los alimentos y bebidas no alcohólicas volvieron a desentonar, con una suba de 3,4%, en Gran Buenos Aires. Los aceites, grasas y manteca avanzaron casi 6%. Asimismo, las verduras, tubérculos y legumbres aumentaron 13,9% y la leche, los productos lácteos y los huevos, 4,6%. La carne, finalmente, fue sometida, y mostró un avance de apenas 0,4%.

Desde una mirada general, es una victoria pírrica. El país está perdiendo producción, empleo y dólares por el cepo ganadero.

Más cifras

La división de mayor incremento en el mes fue la de restaurantes y hoteles (+4,8%). En dicha división se destacó la suba de los servicios de alojamiento a raíz del receso de invierno. Los aumentos de las actividades asociadas al turismo también influyeron sobre la división recreación y cultura (+3,1%) y, en menor medida, transporte (+2,3%).

El sector de la Salud (+3,8%) fue la segunda división de mayor aumento del período, sobre la que incidió principalmente el alza de productos medicinales, artefactos y equipos para la salud.

El sector de Alimentos y bebidas, sin embargo, fue el que más incidió en el 3%, dada su ponderación en la canasta. 

Las dos divisiones de menor aumento en julio fueron comunicación (+0,4%) y prendas de vestir y calzado (+1,2%).

Aumentos por zonas

A nivel geográfico, La Patagonia lideró con 3,3% mientras que el noroeste, con 2,8%, fue la de menores subas.

En el acumulado de 2021, la Educación lidera las subas con 40,1% y, a nivel interanual, el podio es para transporte, con 62,9%. Seguido de cerca por prendas de vestir y calzado, con 61,7% y alimentos y bebidas no alcohólicas, con 56,4%.

Los privados

“Estamos cerca de 2018 y 2019. En 2021, la inflación estará por encima del 48%, mencionaron desde Ecolatina. El agravante es que en 2018 el dólar pegó un brinco y las tarifas también.

“Esperamos que la inflación pase de la zona del 4% mensual en la primera mitad del 2021 a la del 3% en la segunda. La menor depreciación del tipo de cambio oficial y tarifas pisadas ayudarán a que en la previa electoral estos números sean inferiores. Aún contando la reapertura de paritarias”, agregaron. Así, desde Ecolatina proyectan una inflación anual de 48,5% en 2021.

50% de inflación anualizada

A diferencia de lo ocurrido durante buena parte del Gobierno anterior, la marcada aceleración de la inflación (que será más de 10 puntos superior a la de 2020) no responderá a una corrección en los precios relativos.Parte de estos desequilibrios deberán ser corregidos en el marco del pronto acuerdo con el FMI. Por lo que el año entrante también será agitado en materia inflacionaria, dejando un piso del 40% para 2022”, señalaron desde Ecolatina.

En este sentido, los analistas de LCG agregaron:La desaceleración respecto del mes previo (3% vs. 3,2%) luce poco relevante, considerando que la inflación hace 10 meses que no desciende del 3% mensual. Asimismo, este valor resulta algo alarmante. En un contexto de múltiples anclas nominales (tipo de cambio, tarifas, control de precios, etcétera) significa que Argentina navega cómodamente en una inflación del 50% anualizada. Esto ubicaría a la economía en un régimen de alta inflación, en el cual no hay perspectivas de una moderación significativa”.

Precios muy por encima del tipo de cambio

Desde LCG también señalaron que “Los esfuerzos por anclar el dólar oficial dieron resultado marginalmente. En los últimos meses la tasa de depreciación promedio se redujo del 3% mensual al 1,2%, mientras que los precios sólo disminuyeron del 4% al 3%. Adicionalmente, la ampliación de la brecha (+15 puntos respecto a 4 meses atrás) puede jugar en contra para que el tipo de cambio oficial sea tomado como referencia. Proyectamos registros que promedian el 3,1% mensual en el segundo semestre del año, redundando en un aumento de precios que rozaría el 50% para diciembre 2021. La política monetaria ha virado fuertemente hacia un ancla cambiaria. Así, para el cierre del año esperamos que la variación en el tipo de cambio quede 20 puntos por debajo del aumento de los precios”.

Por todos estos motivos, una inflación parecida a la de 2018 es nuestro futuro.

Inercia inflacionaria

Para los próximos meses, desde ACM esperan que la inflación continúe desacelerándose, incluso pudiendo romper los niveles del 3% mensual. En ese sentido, afirman que “la compleción de los ajustes en combustibles sumado al impacto rezagado que tiene la política monetaria contractiva del primer cuatrimestre y la desaceleración del ritmo devaluatorio serían los principales motores

Por otro lado, existe una inercia inflacionaria y ciertos ajustes pendientes como es el caso de prepagas (9%), GNC (en torno al 8%) y expensas (8% por la suba del 10% a porteros). En consecuencia, en ACM esperan una inflación para agosto en torno a 2,8% o 2,9%. 

Incremento en el gasto público

Finalmente, si bien dichos factores podrían morigerar la desaceleración inflacionaria, buena parte de la desaceleración sería producto de medidas que simplemente postergaran el fenómeno inflacionario. Sumado a eso, se espera un incremento en el gasto público de cara a las elecciones (con su impacto en la emisión monetaria). 

Esto podría provocar un resurgimiento de la inflación de cara a fin de año. Por esta razón, desde ACM estiman una inflación en torno al 48,3% para el 2021.

Vemos así que las expectativas de los expertos de una inflación parecida a la de 2018 es muy factible. Con la suba del gasto público debido a las elecciones legislativas, el resurgimiento de la inflación es un hecho que se siente más profundamente día a día.

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